El capitán de Caballería Jaime Samaniego murió gloriosamente al mando de la sección de extrema vanguardia en Taurit Xamel mostrando un valor inusitado, tras ser herido dos veces

El primer teniente de Caballería, capitán fallecido, Jaime Samaniego y Martínez Fortún fue condecorado con la cruz de San Fernando, pensionada con una pensión anual de 1.000 pesetas transmisible a sus herederos (R.O. de 6 de abril de 1916, D. O. n.º 81 de 7 de abril de 1916), por los méritos contraídos en el hecho de armas librado en las inmediaciones del poblado de Haddú Al -lal u Kaddur (Melilla) el 15 de mayo de 1912, en el que murió gloriosamente. Al mando de la sección de extrema vanguardia llegó a las alturas de Taurit Xamel, donde el enemigo comenzó a hostilizarla, iniciándose el combate, en el que desde el primer momento se condujo el teniente Samaniego con gran energía y decisión, y después de herido gravemente continuó dando pruebas de sereno valor al cargar, al frente de su sección, contra la caballería enemiga., hasta que dio la vida a consecuencia de otra nueva herida. El expediente fue instruido a instancias de su madre María Martínez Fortún de Samaniego.
El teniente Jaime Samaniego había nacido en Valladolid en 1883. Al cumplir los 20 años ingresó en la Academia del Arma de Caballería sita en su ciudad natal. Terminado sus estudios y promovido a segundo teniente, inició su vida militar en el Regimiento de Caballería de Cazadores de Villarrobledo n.º 23 de guarnición en Badajoz. Sigue su trayectoria militar sirviendo en varios regimientos, asciende a primer teniente y, tres años más tarde, solicita su traslado al Regimiento de Caballería de Cazadores de Alcántara n.º 14 de servicio en Melilla donde se incorporó en febrero de 1912. Un mes más tarde es seleccionado por el teniente coronel Berenguer como oficial para mandar le Fuerzas Regulares Indígenas de reciente creación (R. O. de 15 de marzo de 1912, D. O. n.º 62 de 16 de marzo de 1912). Se incorporó el 20 de marzo al mando de una Sección del 3er Escuadrón, mandando a esta sección encontró la muerte gloriosa el 15 de mayo en el combate de Haddú-Al-lal u Kaddur. Fue el primer laureado de las Fuerzas Regulares. Ascendido al empleo superior por su distinguido comportamiento y méritos contraídos en el combate sostenido con motivo de las operaciones realizadas en el territorio de los Beni- Sidel (Melilla) donde encontró la muerte (R.O de 13 de agosto de 1912, D. O. n.º 182 de 15 de agosto de 1912). Su cuerpo descaña en el cementerio de Melilla en el Pabellón de Héroes.
El general García Aldave decidió ocupar las posiciones enemigas de Ulad Ganen y Haddú-Al-lal u Kaddur, con ello pretendía cerrar el hueco en la línea, de unos diez kilómetros de longitud, por el que se penetraban los enemigos que amenazaban los convoyes y la propia posición de Avanzamiento.
La posición de Haddú-Al-lal u Kaddur la defendía el propio líder de la revuelta, Mohammed El Mizzián, santón y alma mater del enemigo. A las cuatro de la mañana del 15 de mayo de 1912 empezó la operación contra las dos posiciones enemigas que se pretendían conquistar. Las fuerzas atacantes formaban en seis columnas, la principal de ellas la mandada el general Navarro, será la que llevará a cabo la acción principal. En esta columna se integraban tres escuadrones de Regulares al mando del coronel Berenguer y cuya misión consistía en defender el flanco izquierdo de la columna. Las otras cinco columnas estaban mandadas por los generales López Herrero, Rodríguez y Moltó y por los coroneles Villalba y Figueras.
El mando de la sección del ala derecha recayó en el teniente Samaniego con la misión de cubrir las alturas próximas. Aunque el enemigo sabía los planes españoles, fueron sorprendidos, no esperar que la ofensiva se realizase tan temprano, por el 3er Escuadrón de Regulares donde estaba sirviendo el teniente Samaniego que se encontraba a la vanguardia de la columna. En el flanco derecho avanza el teniente Samaniego con los veinticuatro hombres de su sección cuando son atacados por un grupo de jinetes contra los que carga la sección. En ese momento Samaniego es herido en la boca por un impacto de bala que hace que vomite sangre abundantemente, aunque la herida no le hizo abandonar la carga y, manteniendo el mando y el avance de su sección, penetró entre la formación enemiga. Los jinetes enemigos se intentan reagrupan mientras disparan contra la sección de Regulares. Samaniego se lanza de nuevo a la carga y es acribillado a balazos, recibe un impacto en el corazón que le ocasiona la muerte en el acto, como consecuencias de la misma descarga, su caballo, Liviano, también cae muerto al suelo, pero su sección que acude en su defensa y, en unión de los refuerzos del capitán del Escuadrón, Emilio Fernández Pérez, y la reserva del teniente Arturo Llarch Castresana (ambos fueron por su acción ascendido al empleo inmediato superior, D.O. n.º 182), consiguen hacer huir a los jinetes enemigos que abandonan a sus muertos, heridos y armamento. Entre los muertos se descubre el cadáver de Mohammed El Mizzián, el líder de la rebelión, con varias heridas de bala y de arma blanca. Su cadáver fue recogido por las fuerzas españolas y entregado a su familia, fue enterrado en la mezquita de Segangan.
Con la muerte del líder rebelde, El Mizzian, el harca se disolvió a pesar de los intentos que otros rifeños por ocupar su puesto. La unidad de las cabilas estaba fundamentada en el prestigio y el consenso alrededor de El Mizzian, sin él, el movimiento se descompuso y la lucha terminó. El general García Aldave ofreció la paz y el perdón y las cabilas rebeldes comenzaron a la autoridad del Capitán General, dando con ello fin a la guerra. El gobierno y el ejército español no supieron aprovechar la desintegración del harca por la pérdida de su jefe y frenaron todas las operaciones en marcha para firmar acuerdos de paz con las diversas cabilas. Durante varios años, el río Kert quedaría como frontera entre la zona controlada y ocupada por España y la dominada por las tribus rebeldes tanto a España como al Sultán.

En diciembre de 1912, Melilla dejó de ser Capitanía General, nombrándose Comandante General de Melilla al general de división Francisco Gómez Jordana, quien practico una política de consolidación de las fronteras españolas y una penetración pacífica y acordada con los jefes de las cabilas. La mayoría de las fuerzas expedicionaria volvieron a sus cuarteles en la península y, aunque la zona nunca fue segura, las tribus rebeldes cruzaban el Kert de vez en cuando y realizaban sangrientas razias en la zona controlada por los españoles, la acción militar se trasladó a la zona occidental de Marruecos, donde ya se estaban produciendo incidentes desde el año 1911.
Las bajas totales en la campaña fueron algo más de 400 muertos y alrededor de millar y medio de heridos.
Las bajas españolas en el combate del día 15 de mayo fueron:
Muertos:
-Primer teniente de Infantería Julián Morales Morales, Regimiento de Infantería de San
Fernando n.º 11. Ascendido al empleo superior pro su distinguido comportamiento y méritos contraídos en los combates en el territorio de Beno-Sidel donde encontró la muerte (R. O. de 13 de agosto de 1912, D.O. n.º 182 de 15 de agosto de 1912.
-Primer teniente de Caballería Jaime Samaniego Martínez Fortún, Escuadrones de Fuerzas Regulares Indígenas, nuestro héroe.
-Doce hombres de tropa, 6 españoles y otros tantos indígenas
Heridos y contusos:
Batallón de Cazadores de Ceriñola 42:
-Comandante Julián Serrano Orive.
-Capitán Manuel Llamas Martín.
-Segundo teniente Felipe González García.
-Tenientes Soler y González Moyano.
-Soldado Salvador Cabayol Serentil. Ascendido a título póstuma a cabo (D.o. n.º 262 de 20 de noviembre de 1920).
Fuerzas Regulares Indígenas (ambos promovidos al empleo inmediato superior, D.O. n.º 182 de 15 de agosto de 1912):
-Primer teniente de Caballería Miguel Núñez de Prado y Susbielas.
-Primer teniente de Infantería Emilio Mola Vidal.
Joaquín de la Santa Cinta, Ingeniero aeronáutico, economista e historiador
Para saber más:
- Diarios Oficiales nos : 62 de 16 de marzo de1912, 134 de 16 de junio de 1912, 182 de 15 de agosto de 1912, 81 de 7 de abril de 1916, 262 de 20 de noviembre de 1920.
- El Imparcial de los días 16 y 17 de mayo de 1912.
- La Época de los días 15 y 16 de mayo de 1912.
- La Correspondencia de España de 16 de mayo de 1912.
- Historia de la Campaña de Marruecos, Servicio Histórico Militar.
- Africanistas y Junteros: El ejército español en África y el oficial José Varela Iglesias. Enrique Atienza Peñarrocha.
- Revista Estela n. 3






