Cresques Aviatar, judío leridano, fue cirujano, oftalmólogo y astrólogo y el que operó de catataras de los dos ojos al rey de Aragón Juan II, padre del rey Fernando el Católico

Cresques Aviatar (conocido por Abnarrabí, Abiatar, entre otros nombres) fue un judío nacido en Lérida, cirujano, oftalmólogo y astrólogo que operó de catataras de los dos ojos al rey de Aragón Juan II, padre del rey Fernando el Católico.
No se conoce la fecha de su nacimiento, se cree que nació en la década de los treinta del siglo XV (1430-1450) en la judería de Lérida.
Estudió unos cursos de Arte en la Escuela Rabínica de su ciudad natal, pero las condiciones de vida en la ciudad se endurecen para los judíos al revocar el Rey las ordenanzas que favorecían las actividades de la comunidad en la ciudad, sustituyéndolas por otras mucho más restrictivas.
Cresques con sus hermanos se trasladó a Zaragoza, ciudad más permisiva con los judíos, donde estudió medicina. Terminados sus estudios, solicita al rey Juan II, que había sido proclamado rey el año anterior, la obligada licencia para examinarse y poder acceder al ejercicio de la profesión. Supera el examen y se le autoriza a ejercer en 1459.
Con el tiempo la situación de los judíos cambió, el rey Juan II fue más tolerantes con ellos y anuló las ordenanzas anteriores. Dictó unas nuevas confirmando todos sus privilegios anteriores que hablan sido concedidos a la comunidad judía por los monarcas anteriores, entre ellos, aquellos que permitían a los médicos judíos con licencia real atender a los pacientes cristianos sin impedimento alguno.
Ante esta nueva situación, la familia de Cresques decidió volver a Cataluña. Inicialmente e estableció en Cervera y, más tarde, volvió a instalarse en Lérida.
En Cervera fue donde Cresques conoció a un oftalmólogo, un judío francés ambulante, el Maestro Johan, que se dedicaba a visitar los enfermos y curar sus afecciones oculares, especialmente las cataratas. De él aprendió las técnicas curativas y de cirugía de las enfermedades de los ojos en las que se especializó.
En Lérida adquirió célebre fama como oftalmólogo y cirujano.
El rey Juan II iba perdiendo la vista debido a las cataratas que afectaban a sus ojos, de forma que hacía el año 1467, cuando el rey tenía 68 años, había perdido totalmente la visión de los dos ojos.
Su médico personal, el protoficico Joan Ribesaltes, le aplicó un tratamiento que con el que no obtuvo mejora alguna. Visto lo cual, recomendó la presencia de un especialista, el maestro llamado Guillermo de Santcerni. Este examinó al Rey y diagnosticó que la causa eran las cataratas.
Los tratamientos usados, después de la reina Joana descartara la cirugía, tampoco fueron eficaces, por lo que se acordó consultar a otro especialista, este fue el maestro Fernando de Burgos, cuyos remedios fueron tan ineficaces como los anteriores aplicados.
A la vista de los resultados anteriores, fallando de los recursos humanos, se recurrió a los divinos. Se imploró la protección divina a través de Santa Engracia, patrona de Zaragoza, pidiendo un milagro, milagro que no se llegó a producir.
Solo había una solución, recurrir a una intervención cruenta a la que la reina Joana se oponía.
El Rey insistió en operarse para intentar recuperar la vista. En 1468, la Reina consultó con Cresques quien había obtenido gran con la eliminación de las cataratas.
Este recomendó la intervención y para convencer a sus interlocutores de la eficacia de la medida, propuso operar antes a dos enfermos de cataratas de edad similar a la del Rey y ver si recuperaban la visión.
Los dos operados recuperaron la visión y el Rey pidió ser operado.
Además de oftalmólogo, Cresques era astrólogo y encontró la fecha óptima para llevar a cabo la intervención y esta era el día 11 de septiembre de 1486. Ese día operó el ojo derecho con excelente resultado, el Rey recuperó la visión casi inmediatamente.
A la vista del resultado, el rey pidió ser operado inmediatamente del otro ojo. Nuestro astrólogo encontró una segunda fecha propicia, el día 12 de octubre del mismo año. La operación volvió a ser un éxito ye el Rey recuperó la visión completa.
Todas las operaciones de cataratas que realizó, al Rey y a las dos personas mayores, recuperaron la visión.
El Rey vivió hasta los 80 años sin sufrir ningún otro problema visual, murió en 1479.
Cresques Aviatar volvió a Lérida donde continuó su vida como médico oftalmólogo.
No se sabe nada más de su vida posterior ni el lugar y la fecha de su muerte.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y “50 mujeres españolas extraordinarias”
Para saber más:
- Cresques Abiatar (o Abenrabi o Abnarrabí o Abiataz Ben). Galería de metges catalans.
- Pons, Marc. Cresques Abiatar, el primer oftalmólogo catalán que operó de cataratas.
- Juan II de Aragón, su operación de cataratas y Santa Engracia. Aragón, mil años de Historia.
- Simón-Tor, Josep M.ª; Simón-Caste Lliví, Josep M.ª; Simón-Caste Lliví, Sara Isabel; Simón-Caste Lliví, Guillermo; Simón-Caste Lliví, Josep M.ª; Simón-Caste Lliví, Cristina; Pertejo-Fernández, Esteban. Les Catarectes de Joan II D´Aragó. (Protofisics, cirurgians i oculistes del Rei).
- Granjel, Luis S. La medicina española en la época de los Reyes Católicos.






