Juan Latino, el esclavo negro que llegó a ser catedrático de gramática en la Universidad de Granada en el siglo XVI. También fue poeta y latinista durante los reinados de Carlos I y Felipe II

“Y hallando que no hay honor
Para mí, quise saber
Viendo que para aprender
no ha de estorbar el color”.
Juan Latino (Juan de Sessa) fue un esclavo negro que llegó a ser catedrático de gramática en la Universidad de Granada en el siglo XVI. Además, fue poeta y latinista durante los reinados de Carlos I y Felipe II. El primer poeta negro conocido de la Europa renacentista.
Un hombre ingenioso tan negro que el mismo se consideraba que “llamaba como una mosca en leche”.
Fue una “rara avis in terra”. El primer poeta negro, el primer universitario, el primero al que se le publicaron obras y un hombre con gran influencia en la corte de Carlos I y de Felipe II,”.
Sobre su nacimiento hay varias versiones, según el propio Juan nació en Etiopía (como se llamaba por entonces de forma general al África subsahariana), alrededor de 1518, hijo de una esclava negra que siendo muy niño fue llevado a Lisboa.
Fue vendido a los duques de Sessa (los descendientes del Gran Capitán) quienes lo asignaron a su hijo Gonzalo Fernández de Córdoba fututo III conde de Sessa.
Gonzalo era algo menor que Juan y ambos chiquillos jugaron junto en las casa de los duques, inicialmente en Baena y más tarde en Granada, generándose una gran amistad entre ambos.
Gonzalo recibió una educación en artes liberales. Juan se benefició de esta educación participando en las lecciones que recibía Gonzalo. Asistía a escondidas a las lecciones que los preceptores impartían a Gonzalo. Posteriormente en la Universidad de Granada escuchando a los profesores desde fuera del aula ya que” no le estaba permitido entrar en las aulas”.
Este comportamiento suyo, acorde con los versos iniciales de estas notas, le permitió adquirir una formación muy superior a su posición de esclavo. Alcanzó profundos conocimientos de griego, latín, matemáticas, gramáticas e historia.
Sorprendió con su valía a sus amigos y defensores y con el apoyo de los Duques y del arzobispo de Granada, Pedro Guerrero, consiguió el grado de Bachiller en 1546.
A partir de ese momento se dedicó a la docencia, primero enseñando Gramática en la escuela del Colegio Real Cardenalicio creada por el arzobispo y, posteriormente, conseguido los grados de licenciado y doctor en Artes, como catedrático de Lengua Latina de la Universidad de Granada.
De sus conocimientos de la latín le viene el sobrenombre de Latino del que se mostró siempre muy orgulloso.
Con 30 años se casó con Ana de Carleval con la que tuvo cuatro hijos. Ana pertenecía a la baja nobleza, era hija de un administrador del ducado de Sessa.
Con motivo de su boda fue manumitido.
Hombre con amigos poderosos que lo protegieron y de los que fue consejero, entre ellos se encuentran: el arzobispo de Granada Pedro Guerrero, al presidente de la Real Chancillería Pedro de Deza y D. Juan de Austria al que conoció y trató durante su estancia en la ciudad con motivo de la sublevación de los moriscos en 1568.
Fue una persona de gran influencia en las cortes de Carlos I y de Felipe II. Tal era su habilidad diplomática, su capacidad de negociación, su influencia y la confianza que en él tenían las autoridades de Granada que le encomendaron la tarea de convencer a Felipe II para que dejara en Granada los restos de los Reyes Católicos con ocasión del deseo del Rey de trasladar al Escorial los cuerpos de todos sus antecesores.
Para ello (en 1576) escribió un relato titulado De translatione corporum regalium y consiguió que hoy en día se puedan contemplar en la catedral de Granada, en la Capilla de los Real, las tumbas de los Reyes Católicos, además de Felipe el Hermoso y de esposa Juana la Loca y del hijo de estos últimos, el infante Miguel de Paz.
Por entonces y con motivo del triunfo en la Batalla de Lepanto, Juan ya había publicado la obra titulada Ad catholicum pariter et invictissimum Philippum Hispaniarun Regem dedicada a Felipe II, al pontífice Pio V y a D. Juan de Austria. El poema titulado Austriadis Carmen incluido en ella estaba dedicado a este último.
Posteriormente, ya en su madurez, escribió otra obra dedicada a su amigo y protector titulada Ad Excellentissimum et Invictissimum D.D. Gonzalum Ferdinandez a Corduba.
Juan fue un hombre del Renacimiento, profundo conocedor del latín, de un carácter verdaderamente excepcional.
Murió en Granada entre los años 1594 y 1597. Está enterrado en la iglesia de Santa Ana junto a su esposa.
Joaquín de la Santa Cinta, Autor de «50 héroes españoles olvidados»
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- Soler Fiérrez, Eduardo. Juan Latino, la biografía del esclavo catedrático de Granada.
- Wright, Elizabeth R. Juan Latino: On the birth of untroubled times.
- Historia de África y de los pueblos negros. Juan Latino: El primer negro catedrático de gramática de España.







¡Qué muerte tuvo! ¿Una agonía que le duró tres años? ¡Qué penosa muerte!
Muchas gracias por su participación. Saludos