La Armada de Flandes (III): Las grandes victorias de Federico Spínola y Grimaldi, hermano de Ambrosio (vencedor de Breda), gracias a su revolucionaria manera de combatir en el mar

Los sucesores de Alejandro Farnesio fueron una serie de gobernadores con una duración en el puesto de máximo dos años hasta que, en 1598, unos meses antes de la muerte del rey Felipe II, fue nombrada gobernadora su hija Isabel Clara Eugenia junto con su esposo Alberto de Austria. Un año más tarde, en septiembre de 1599, el matrimonio entró solemnemente en Bruselas.
Isabel Clara Eugenia fue gobernadora hasta su muerte, en 1633, durante el reinado de Felipe IV.
La guerra en Flandes duró 82 años (1566-1648), incluida la Tregua de los Doce años (1609-1621). Tregua firmada en 1609 entre España y las Provincias Unidas de los países Bajos que supuso un receso en la guerra.
Fue, objetivamente, favorable a las Provincias Unidas y supuso el reconocimiento de facto de la independencia de las Provincias Unidas del Norte de los Países Bajos. Para España supuso un acuerdo provisional para arreglar las maltrechas finanzas y un gran golpe al prestigio español debido a las concesiones hechas a las Provincias rebeldes.
La crisis de la guerra ocurrió con la destrucción de la escuadra del Almirante Oquendo en las Dunas en 1567, a partir de esta fecha, solo quedó una defensa desesperada de los dominios flamencos de la Monarquía.
Durante el mandato de Requesens, los españoles habían perdido todos los puertos del sur de Flandes, dos años más tarde no quedaba ningún puerto en poder de los españoles, hasta que, en 1583, Alejandro Farnesio ocupó Dunquerque.
En esta ciudad se estableció el Almirantazgo y se creó una Armadilla de Flandes que combatió contra los holandeses, apresó sus buques, protegió el comercio y trasportó tropas. Pero siempre fue inferior a la armada holandesa que bloqueó el puerto y que siempre estuvo dispuesta a perder diez buques con tal de destruir uno solo de los basados en Dunquerque.
Sin embargo, en los años posteriores a la rotura de la Tregua de los Doce años (1626-1634), la flotilla con base en Dunquerque llevó a cabo una guerra de corso capturando unas 1.500 naves enemigas, sobre todo holandesas. La ciudad se perdió en manos inglesas en 1658 y pasó definitivamente bajo soberanía francesa en 1662.
Después de 1588, la política de España contra Inglaterra se basó en idear planes destinados a frenar sus actividades en el mar.
Uno de los proyectos más originales y osados fue el presentado en 1593 por Federico Spínola y Grimaldi.
Federico, Duque de Santa Severina, hijo del marqués de Sesto, hermano menor de Ambrosio Spínola, maestre general del Ejército de Flandes, vencedor de Breda en 1625.
Federico, con veinte años, se dirigió a los Países Bajos a seguir la carrera de las armas. Después de ocho años de servicio en los Tercios en Flandes, concibió un plan que consistía en emplear galeras en Flandes para combatir a los holandeses e ingleses, interrumpir su comercio, bloquear sus costas y mover tropas con facilidad a los puntos donde fueran necesarias. Haciendo trabajos que no podían hacer, en aquellas aguas someras, otros buques de mayor porte. Propuso organizar una escuadra y se ofreció a mandarla.
Su idea eran tan novedosa que incluso llegó a negociar con la Corona un plan consistente en tomar y fortificar dos puertos en la costa inglesa y desde allí combatirla.
Las galeras eran malas marineras en el océano, resistían mal los fuertes temporales propios de los mares abiertos, pero, como habían demostrado en la conquista de la Isla Tercera, fueron piezas esenciales: cuando no soplaba el viento, estableciendo cortinas de reconocimiento y evitación de ataques por sorpresa, navegación en zonas costeras poco profundas, apoyando los desembarcos remolcando las barcazas, proporcionando apoyo de fuego directo, remolcando navíos averiados o situándolos en la línea de combate.
La exitosa campaña en Francia de Alejandro Farnesio con la toma de puertos en la zona sur y este del Canal posibilitó un nuevo impulso a la guerra naval española en el norte.
Después de mucho rogar, por fin el Rey le autorizó a Spínola a llevar seis galeras a modo de prueba, comprometiéndose a aumentar el número si los resultados eran satisfactorios. Se firmaron las correspondientes capitulaciones.
Las galeras estaban en Santander a las órdenes de Carlos de Amézola y se correspondían con las que habían servido en Bretaña.
En agosto de 1599 salen de Santander las seis galeras aprovechando que la flota holandesa, mandada por Pieter van der Does (militar y marino holandés), atacaba las Islas Canarias, dejando libre el paso por el Canal. Arribó a Flandes el día 11 de septiembre.
Estableció su base en el puerto de La Esclusa (en neerlandés Sluis. Pueblo situado estratégicamente en la región de Flandes zelandés. Conquistado en 1587 por Alejando Farnesio) desde donde practicó la guerra de corso hostigaron el trafico y el comercio enemigo apoyándose, además, en los puertos de Dunquerque, Calais y Nieuport (situados en la costa del Canal actualmente ciudades de Francia y de Bélgica)
Desde allí inician una devastadora campaña contra el tráfico que motivó que Inglaterra y Holanda adaptaran la inusual decisión de construir sus propias galeras para contrarrestar a las españolas.
Desde principios del reinado de Felipe III (septiembre de 1598), y a la vista de los resultados obtenidos por las galeras de Spínola, se decidió crear una flota permanente en las costas flamencas. Así, en el mismo 1598, Martín de Bertendona (un vizcaíno bien conocido nuestro de capítulos anteriores) fue enviado con una flotilla de navíos de guerra a Flandes para incorporarse a la armada allí existente, donde arribó sin dificultad.
Dos años más tarde, en Dunquerque se llegaron a construir navíos para la armada de Flandes.
A la vista del daño que la armada producía en el comercio y las ciudades rebeldes, estos decidieron preparar una campaña para tomar sus puertos bases.
En junio de 1600, Mauricio de Nassau (jefe del ejército rebelde, futuro Príncipe de Orange) desembarcó con su ejército cerca de Flesinga (ciudad estratégica situada en la isla de Walcheren, entre el Mar del Norte y el río Escalda) con objetivo final de tomar Dunquerque.
Avisado el Archiduque Alberto de Austria soberano de los Países Bajos, esposo de Isabel Clara Eugenia hija preferida de Felipe II, tomó las disposiciones oportunas par hacer frente al ejército rebelde.
El 2 de julio de 1600, los ejércitos se encontraron en lo que se llamó La Primera Batalla de las Dunas, cerca de Nieuport, ciudad que estaba cercada por el ejército rebelde. La batalla la ganaron los neerlandeses, el ejercito español tuvo que retirarse. Ambos ejércitos tuvieron grandes bajas.
Las bajas del ejército rebelde, pese a conseguir la victoria, obligó a Mauricio de Nassau a levantar el sitio de Nieuport, retirándose a Ostende donde embarcó y abandonó los Piases Bajos españoles dando fin a la campaña.
Las galeras de Federico Spínola acosaron la retaguardia del convoy enemigo en retirada, llegando a capturar la capitana de la flota de Rotterdam.
A la vista del éxito conseguido, la Corte no tuvo inconveniente en aumentar el número de galeras a disposición de Federico Spínola. En 1601, este volvió a Madrid para negociar unas nuevas capitulaciones.
Ese mismo año, Spínola zarpó del Puerto de Santa María al mando de ocho galeras llevando embarcado el tercio de Juan Meneses como refuerzo para ejército de Flandes.
En el trayecto, en la costa portuguesa, pierde dos de las galeras en combate contra una flota inglesa que atacaba un navío portugués que volvía de la India.
Cuando entró en el Canal se topó con una escuadra angloholandesa formada por veinte navíos que hunden otras dos, otra más tiene que refugiarse en Calais mientras las tres restantes consiguen entrar en Dunquerque y Nieuport. Mas tarde, todas las superviviente, acaban recalando en La Esclusa. A su llegada fue nombrado general de las Galeras de Flandes.
Las supervivientes, junto a las existentes en La Esclusa, formaron las Galeras de Flandes, fuerza que contribuyó a la toma de Ostende en 1604 (Ostende es una ciudad en la costa del Mar del Norte en la provincia belga de Flandes Occidental).
Consiguió juntar otras cuatro galeras a las tres anteriores, formando una escuadra autónoma con sus propios oficiales y tercio embarcado.
En mayo de 1603, Spínola zarpó de su base con ocho galeras rumbo a la isla de Walcherem (antigua isla, hoy península en Zelanda, Países Bajos) donde tuvieron un enfrentamiento con los holandeses, enfrentamiento en el que murió Federico Spínola.
Poco después, en 1604, se perdió La Esclusa y con ella la Escuadra de Galeras de Flandes.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y «135 Presidentes del Ejecutivo español en la Decadencia española (1788 -1905)»
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- Fernández Duro, Cesáreo. Historia de la Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. VII, Expediciones a Ultramar. Instituto de Historia y Cultura Naval.
- Ortega y Medina, Juan A. El conflicto anglo-español por el domino oceánico (siglos XVI_XVIII). Históricas Digital.
- García-Torralba, Enrique. Los ecos de Lepanto. Las Galeazas y Galeras españolas en el Atlántico. Revista de Historia Militar. N.º 153
- Alcalá–Zamora y Queipo de Llano. Velas y Cañones en la Política Septentrional de Felipe II.
- Retortillo Atienza, Asunción. Cañones y Remos: Las Galeras de Federico Spínola en la Estrategia Naval Española (1593-1603).






