Manuel Cortizos, converso de origen portugués, fue miembro de la Contaduría Mayor de Cuentas, escribano mayor de las Cortes, tesorero de la Real Hacienda y secretario del Rey

Manuel Cortizos de Villasante fue un converso de origen portugués, de la familia de los Cortizos, que llegó a ser uno de los principales mercaderes de lana, banquero y uno de los prestamistas más importantes del rey Felipe IV.
Un hijo suyo, Manuel José Cortizos, fue vizconde de Valdefuentes, Marques de Villaflores y sucesor de su tío Sebastián al frente de los negocios familiares.
Su ascenso en los negocios fue paralelo a elevación social. Fue nombrado por la reina Isabel de Borbón responsable del pago a sus servidores. Había comprado el oficio perpetuo del consejo y Contaduría de Hacienda desde donde se proporcionaba a la reina el dinero necesario para sus gastos y los de su corte. Su importancia para ésta se manifestó durante los períodos en el que la reina ejerció como gobernadora de la Monarquía con motivo de los desplazamiento del rey a la dirección de la Guerra de Cataluña, de tal manera que Manuel Cortizos se convirtió en pieza clave para los suministros el ejército real que allí combatía.
Se dice que, en un momento de apuro financiero para la guerra, “[La reina] fue en persona a casa de Manuel Cortizos de Villasante acompañada del conde de Castrillo su único valido y le llevó todas sus joyas para que sobre ellas le diese 800 escudos para embiar al rey a Zaragoza.”
En agradecimiento a tal servicio, Manuel Cortizos fue nombrado señor de Arrifana (una parroquia del distrito de Faro en el Algarve portugués), además de ser nombrado caballero de la Orden Militar de Calatrava, junto a otros dos de sus hermanos.
Consiguió ser nombrado familiar de la Inquisición, además de ser miembro de la Contaduría Mayor de Cuentas, escribano mayor de las Cortes, tesorero de la Real Hacienda y consejero supernumerario del consejo de Hacienda y secretario del Rey, además de Regidor de Madrid y de otras dos ciudades.
Cuando la Inquisición portugués, sobre mediados del siglo XVI, empezó a investigar con energía a los marranos de este país, estos empezaron emigrar a España, donde fijaron su residencia la mayoría ellos, o para seguir su emigración a Francia y a los países del norte.
Los Cortizos eran una familia judeoconversa portuguesa de la zona de Braganza y que tenía sedes comerciales en toda Europa.
Manual Cortizos de Villasante nació en 1603 en Valladolid, sus padres residían en la ciudad siguiendo la Corte que, durante el reinado de Felipe III, fue trasladada de Madrid a esta última ciudad entre los años de 1601 a 1603.
Sus padres, Antonio López y Luisa de Almeida, conversos portugueses que pasaron a España a mediados del siglo XVI. Dedicados el comercio de telas de lujo y piedras preciosas, en 1609, volvieron a establecerse en Madrid.
En 1629, la familia entró en el negocio al por mayor y el padre y dos de sus hijos, Manuel y Antonio, arrendaron las rentas de los derechos de exportación de lanas utilizando para ellos a un testaferro.
Manuel, en compañía de otros portugueses, obtuvo un año más tarde el almojarifazgo de las Indias (Tasa cobrada por las mercancías que salían o entraban hacia las colonias se América).
En la década de los cuarenta, con las empresas bajo la dirección de Manual Cortizos, se convirtieron en uno de los más importantes tratantes de lana, abrieron un negocio bancario y pasaron a ser una figura clave en las finanzas de la Corona, al tiempo que Manuel llegó a ser uno de los hombres de negocio más influyentes de la Monarquía.
Su importancia económica se movió pareja a su encumbramiento social: Señor de Arrifana, caballero de la Orden de Militar de Calatrava, regidor de Madrid, Toro y Zamora, y demás cargos económicos comprados o nombrado por el Rey en merito a sus servicios.
Siguió otro de los caminos típicos para incrementar su prestigio, el patrocinio de obras piadosas.
Murió en 1650, sin testar, víctima de un accidente.
Su hermano Sebastián, que residía en Nápoles, pasó a ser el administrador de la empresa, además, Manuel le dio poder para testar en su nombre.
De la fama, la estimación de los coetáneos y el aprecio de la Corona se pasó, en un año, a ser acusadas las mujeres de la familia de criptojudías por la Inquisición por celebrar los funerales de Manuel por el rito judío al tiempo que se celebraban los cristianos. Como ocurría en todos los procesos inquisitoriales, las actividades empresariales quedaron temporalmente paralizadas.
No obstante, el expediente inquisitorial fue cerrado en 1652 a pesar de las abundantes pruebas conseguidas. Posiblemente se debiera a la operación realizada por Sebastián en Flandes por valor de 530.000 escudos de plata a comienzos de 1653.
El sucesor de Sebastián fue su sobrino, hijo de Manuel, Manuel José Cortizos, uno de los principales asentistas del reinado de Carlos II.
Caballero de la Orden Militar de Calatrava, Vizconde de Valdefuentes, de Marques de Villaflores, Contador Mayor de las Tres Ordenes Militare y Gran Protonotario en la Cruzada.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y “50 mujeres españolas extraordinarias”
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- Sanz Ayán, Carmen. Consolidación y Destrucción de Patrimonios Financieros en la Edad Moderna: Los Cortizos (1630-1715). Universidad Complutense.
- Diago Hernando, Máximo. Madrid, punto de concentración de mercaderes laneros durante el siglo XVII. CESIC.
- Sanz Ayán, Carmen; Franganillo Álvarez, Alejandra. La nueva nobleza financiera y el sostenimiento económico de la Casa de la Reina (1621-1644). Cuadernos de la Historia Moderna. Ediciones Complutenses.






