Francis Drake (III): El pirata dio la vuelta al mundo robando y asaltando traicioneramente ya que se hacía pasar por español, hecho que le valió entrar en la nobleza y en la leyenda

En la década de los 70, de 1500, las relaciones entre los reinos de España e Inglaterra estaban muy tensas.
España estaba en guerra con los rebeldes de Flandes desde 1568 (guerra de los 80 años), donde, además, se estaba decidiendo una guerra de religión. Había anexionado Portugal en 1580 y los aspirantes a la corona portuguesa, el prior de Crato Antonio de Portugal, se encontraba en Inglaterra refugiado bajo la protección de la reina Isabel I.
El enorme imperio español era percibido en Inglaterra como una amenaza y, para colmo, Inglaterra había abandonado el catolicismo.
Si a todo lo anterior unimos los ataques de piratas y corsarios al comercio americano, las tensiones desembocaron en la guerra que comenzó en 1585 y termino en 1604.
La información obtenida por Drake de sus aliados, durante su ataque a los convoyes que trasportaban la plata entre Panamá y Nombre de Dios, le hizo concebir una nueva incursión al Océano Pacifico.
Pero a navegar por el Pacífico se le adelanto un subordinado suyo, un tal John Oxenham. Consiguió navegar por el Pacífico hasta la isla de las Perlas y apresar un barco mercante. En su persecución salió el capitán Pedro de Ortega y Valencia que lo detuvo. La Audiencia lo condenó a muerte y fue ejecutado.
Pedro de Ortega y Valencia fue un andaluz de Guadalcanal que, yendo en la expedición de Álvaro de Mendaña en busca de las minas del rey Salomón, descubrió una de las Islas del archipiélago de las Salomón a la que nominó como a su pueblo, Guadalcanal.
Drake propuso a la reina Isabel una expedición secreta al sur del continente americano, cruzar hasta el Pacífico y atacar las costas españolas de este océano que suponía desprotegidas.
Su objetivo era atacar las ciudades y el tráfico de mercancías entre Perú y Méjico con Panamá.
Contó con la financiación de la reina y de otros poderosos del país a quienes Drake había asegurado que la incursión sería una sorpresa para los españoles, como así ocurrió.
El 13 de diciembre de 1577, zarpó de Plymouth con una flota formada por cinco barcos y unos 160 hombres. A las órdenes de Drake estaba el Pelican, el mejor buque de la flota. Fue el único navío que volvió a Inglaterra tres años más tarde con los 59 tripulantes supervivientes a bordo.
A poco de partir, capturo en Cabo Verde un barco mercante portugués que incorporó a su flota y retuvo a su capitán y piloto, Nuhno da Silva, un experto conocedor de las costas suramericanas quien le proporcionó información y fue de extraordinaria ayuda para navegar por mares que Drake desconocía.
Llegó al estrecho de Magallanes con un solo barco, el Pelican al que cambio el nombre antes de cruzarlo, llamándolo Golden Hind antes de cruzar al Pacífico
Los otros cinco barcos se perdieron por naufragio, abandonados por las malas condiciones en las que se encontraban o por deserción.
En septiembre de 1578 cruzó el estrecho. En una muestra de la propaganda inglesa, Drake no paso al Océano Pacifico por el lugar actualmente llamado Pasaje de Drake, al sur del continente Sudamericano, atravesó por el estrecho de Magallanes.
El famoso pasaje había sido descubierto en 1525 por el explorador y marino español Francisco de las Hoces.
Este estaba al mando de la carabela San Lesmes, que formaba parte de la expedición de García Jofre de Loaysa a las Molucas, y fue forzado por una fuerte borrasca a navegar rumbo sur hasta los cincuenta y cinco grados donde parecía que se había acabado la tierra. El paso que fue llamado por un tiempo mar de Hoces.
Una vez en el Pacífico, Drake empezó su navegación rumbo norte, asaltando y desvalijando pueblos y barcos a lo largo de toda la costa oeste del continente.
Se hacía pasar por una nave española y, los habitantes de los primeros puertos que atacó salieron a recibirlo, como lo que parecían, marineros españoles. Tan seguros estaban de que el Pacífico solo lo surcaban naves españolas.
Atacó Valparaíso, Coquimbo y Arica y pequeños mercantes de transportes, obligando al piloto de uno de ellos a guiarlo a lo largo de las costas chilenas mientras asaltaba todas las poblaciones que encontraba.
La confianza de los españoles en la imposibilidad de que por tales aguas navegaran barcos enemigos hacía que todas las ciudades y pueblos carecieran de murallas o de cualquier tipo de defensas.
En febrero de 1579, atacó algunos bracos anclados en el puerto de El Callao.
En marzo atacó, haciéndose pasar por un buque mercante español, el galeón Nuestra Señora de la Concepción (alias Cacafuego), mandado por el capitán Sanjuán Antón, que navegaba cargado con grandes riquezas de oriente procedentes del galeón de Manila desde Acapulco rumbo a Panamá.
Para más desgracias, en esta última nave viajaban unos pilotos del galeón de Manila con cartas de navegación del Pacífico que fueron las primeras en posesión de los ingleses.
Cargado de riquezas y sospechando que los españoles le estarían esperando a su vuelta en las proximidades del Estrecho de Magallanes, navegó rumbo al norte en busca del famoso Paso del Noroeste que le permitiría volver al Atlántico y a Inglaterra. Paso que no encontró.
Las autoridades españolas fletaron una flotilla por orden del gobernador y capitán general de Guatemala, Diego García de Velarde, que salió en busca del pirata. La mandaba como almirante el rico encomendero de Guatemala Diego de Guzmán y como capitán general Diego de Herrera.
Llegaron hasta Acapulco donde encontraron el Galeón de Manila y, después de una búsqueda sin suerte, regresaron a su puerto origen.
Drake desembarcó en algún lugar de la costa norte de California donde tomó posesión de la tierra en nombre de Isabel I y que llamó Nueva Albión.
Con las cartas obtenidas del Nuestra Señora de la Concepción, navegó hacia el oeste, alcanzó las Islas Molucas, cargó especies y volvió a Inglaterra por el sur de África, doblando el Cabo de Buena Esperanza.
Arribó a Plymouth, puerto de partida en Inglaterra, en septiembre de 1580 con los 59 tripulantes supervivientes y con el Golden Hind a rebosar de riquezas y de especias.
Sobre la cubierta de su buque, fue honrado por la reina Isabel y nombrado caballero. Fue el primer inglés en dar la vuelta al mundo, detrás de El Cano y Francisco José García Jofre de Loaisa.
El viaje le hizo rico y noble y fue el origen de su leyenda.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y «135 Presidentes del Ejecutivo español en la Decadencia española (1788 -1905)»
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- López Mato, Omar. La historia del “pirata” Francis Drake y la vuelita al mundo del corsario. Ámbito Financiero.
- Ortigueira Amor, José Antonio; Poggio Capote, Manuel; Hernández Correa, Víctor J.; Hernández Martín, Luis Agustín. Las expediciones de Francis Drake a las Indias Occidentales (1585-1586) y el ataque a Santa Cruz de la Palma: Apuntes de estrategia naval y otras noticias Histórico-Culturales. Real Sociedad Cosmológica (Santa Cruz de la Palma). Dialnet.
- Beerman, Eric; Gómez, Ignacio. Pedro Ortega Valencia y la isla de Guadalcanal (1567-1568).
- Piratas del Pacífico. Boletín -46. Sociedad Geográfica Española.
- Historias de la Armada. Tomo I. Personajes. Ministerio de Defensa de España.
- Lucena Salmoral, Manuel. Piratas, Bucaneros, Filibusteros y Corsarios en América. Fundación Ignacio Larramendi.
- Santa Cinta, Joaquín de la. 50 mujeres extraordinarias. 51- Isabel Barreto de Mendaña.
- Hurtado Larraín, Homero. Teniente 1ª (R). Armada de Chile. Navegantes y Corsarios por los mares chilenos. III Parte. ( De juan Fernández a Hawkins)






