María de Zayas y Sotomayor, una feminista en el siglo XVII. Poetisa, novelista y dramaturga, fue amiga de Lope de Vega y de muchos literatos de su época

En su obra ‘Novelas amorosas y ejemplares’, María defiende:” la virtuosa osadía que supone sacar a pública luz un libro, siendo mujer. La verdadera causa de no ser las mujeres doctas no es defecto del caudal, sino falta de la aplicación, porque si en nuestra crianza como nos ponen al cambray en las almohadillas y los dibujos en el bastidor, nos dieran libros y preceptores, fuésemos tan aptas para los puestos y para las cátedras como los hombre.
Por tenernos sujetas desde que nacemos vais enflaqueciendo nuestras fuerzas con los temores de la honra y el entendimiento con el recato de la vergüenza, dándonos por espadas ruecas y por libros almohadillas”.
Poco se sabe sobre la vida de la poetisa, novelista y dramaturga María de Zayas y Sotomayor. Por referencias en sus escritos se sabe que nació en Madrid en 1590, hija del capitán de infantería y caballero del Hábito de la Orden de Santiago Fernando de Zayas y Sotomayor y de María Catalina de Barrasa, fue bautizada en la parroquia de Santiago.
Su pertenencia a la nobleza influyó decisivamente en su formación. Como todas las jóvenes nobles, además de una educación elemental en lectura y escritura, aprendió las labores propias de las mujeres de su condición y época, es decir: labores manuales de costura y bordado, de ordenación de la casa, de trato a su futuro marido, etc., todo ello dentro de un ambiente refinado y distinguido propio de su clase.
Desconocemos como fue su formación literaria, ella, en alguno de sus escritos, se define como autodidacta y apunta que su vocación de escritora nació de su afición por la lectura.
Su residencia habitual era en Madrid, aunque se supone que vivió también en otros lugares. Su padre estaba al servicio del conde de Lemos y, debido a los continuos traslados que esta prestación obligaba a la familia, es posible que viviera un tiempo en Nápoles cuando el conde fue nombrado virrey de la ciudad, en Zaragoza donde se publicaron la primera parte de sus Novelas Ejemplares y amorosas, e incluso en Valladolid cuando la Corte del Rey Felipe III se trasladó a esta ciudad en 1601.
En 1608, cuando el conde de Lemos acabó su servicio en Nápoles, la familia regresa a la Península y se establece en Madrid. Desconocemos todo de María en esta época, no sabemos si estaba soltera o casada, o se casó por entonces. Se supone que comenzó sus primeros pinitos literarios (inicialmente componiendo poemas), entablando amistades con literatos y acudiendo a concursos y certámenes.
Alcanzó cierta notoriedad entre los círculos cultos de la corte, llegando a entablar relaciones de amistad con Lope de Vega, quien la alabó en su obra el Laurel de Apolo, aún antes de que María hubiera publicado nada de su obra. También ensalzan su talento: Pérez de Montalbán en Para todo, Castillo Solorzano en La Garduña de Sevilla y su buena amiga, la dramaturga andaluza Ana Caro Mallen de Soto, quien, junto a María y a sor Juana Inés de la Cruz, forman el trío de grandes escritoras del siglo XVII español.
En 1637 publicó la primera parte de sus Novelas amorosas y ejemplares. Una serie de diez novelas donde hace una denuncia social sobre el modo como las mujeres son educadas en su época, preparándolas para los trabajos del hogar en lugar de para las letras y las armas. Escritas bajo la influencia de las Novelas Ejemplares de Miguel de Cervantes y al modo del Decamerón de Giovanni Boccaccio. Relata como un grupo de personas se reúnen por culpa de una enfermedad y los protagonistas cuentan sus aventuras personales. Presenta a las mujeres como personas activas capaces de recuperar por sí mismas su honra o de vengarla si ha sido mancillada. Refleja el prototipo de mujer: activa, independiente y orgullosa. María, por su parte, no ahorra a sus lectores escenas escabrosas, algunas de gran crudeza.
La segunda serie de diez novelas corta, publicadas diez años más tarde en 1647, se titula Parte segunda del sarao y entretenimiento honesto. Es parecida la primera serie, solo que más truculenta y escandalosa. En ellas demuestra que el rol tradicional de las mujeres no las hace felices y que, ni su sumisión al varón, ni sus virtudes, hacen que puedan salvarse de la desgracia.
Publicó también una comedia, La traición en la amistad.
Desde 1647 no hay más noticias suyas, por lo que parece que pudo morir ese año o en fecha posterior, aunque se desconoce la fecha y el lugar del óbito.
Las dos colecciones contaron con un éxito extraordinario en su momento. Se continuaron publicando durante los siglos posteriores, no solo en España pues fueron traducidas a muchos idiomas. Tuvieron mucha influencia en la literatura francesa posterior, fueron adaptadas, y sirvieron de inspiración, para grandes escritores franceses.
A pesar de la crudeza de algunos argumentos de sus novelas, ninguna de ellas fue censurada durante su publicación o edición posterior hasta finales del siglo XIX y principios del XX. La misoginia y el puritanismo de esta época dieron lugar a ataques totales o parciales a la obra de María. Algunos escritores de este periodo llegaron a calificar algunas de sus novelas como: verdes, historias libertinas, novelas obscenas, etc.
Para María Zayas, la cuestión femenina es el centro de su obra, en las novelas denuncia los usos y costumbres que limitan la creatividad de las mujeres de su época. Con un estilo realista y picaresco, escribe sus reivindicaciones feministas. Es una transgresora que, con descripciones eróticas, condena la práctica de su tiempo de orientar la educación femenina hacia las labores del hogar (se den a las mujeres ruecas y almohadillas en lugar de letras y armas) y así los hombres pueden evitar la competencia de las mujeres en asuntos que consideran propios. Asocia la decadencia del país al desprecio de los hombres por el trabajo de las mujeres.
María critica las ideas de su época sobre la honra y la virtud que, en su opinión, tanto perjudicaban a las mujeres.
Sus protagonistas son mujeres fuertes, decididas, absolutamente libres de los prejuicios morales y que deciden seguir sus impulsos sexuales como actos de su propia libertad individual. Sus personajes femeninos se comportan con desenvoltura en los asuntos sexuales y amorosos: algunas, persiguen a los hombres que les gustan, otras, ocultan a un esclavo negro en su casa para satisfacer sus necesidades sexuales; son mujeres decididamente pasionales.
Joaquin de la Santa Cinta, Autor de «50 héroes españoles olvidados»
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- María de Zayas y Sotomayor, escritora sin rostro. Alicia Yllera. Doctora en Filología Hispánica y Filología Francesa por la Universidad Complutense. Biblioteca Nacional de España.
- Biografía de María de Zayas. Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea.
- María de Zayas y el derecho a ser de las mujeres. ª Mar Cortés Timoner. Biblioteca Cervantina.
- Texto y contexto en la narrativa de María de Zayas. Salvador Montesa Peydro.
- María de Zayas y Sotomayor. Escribiendo poesía en Barcelona en época de guerra (1643). Kenneth Brown.
- Internet






