Rodrigo Méndez Silva, uno de los más importantes historiadores de la Península Ibérica en el siglo XVI, fue genealogista, cronista general de España y miembro del Consejo de Castilla

Rodrigo Méndez Silva fue un portugués de familia judeoconversa. Uno de los más importantes historiadores de la Península Ibérica en el siglo XVII, que llegó a convertirse en el historiador de la Corte española, además de genealogista y geógrafo, cronista general de España y miembro del Consejo de Castilla.
Durante el reinado de Felipe IV fue cronista general de España y miembro del supremo Consejo de Castilla. Escritor fácil y elegante de una producción literaria esencialmente genealógica que lo hizo un personaje conocido y celebrado en los círculos literarios.
Investigado por la Inquisición, juzgado y condenado, a la edad de 60 años tuvo que huir a Venecia donde murió. En su huida abandonó su biblioteca valorada en 20.000 ducados.
Rodrigo nació en 1606 en Celorico, provincia de Beira (Portugal), localidad donde vivián sus padres dedicados a la explotación de terrenos de labor, viñedos y olivares de su propiedad.
Fue el cuarto hijo del matrimonio formado por Henrique Mendes Silva y Ana Guterres.
Sus primeras letras las aprendió en su lugar de nacimiento de la mano del párroco y del sacristán del pueblo. Se casó con Clara Gómez Feijóo y, en 1635, se trasladó a Madrid llamado por Diego Suarez, miembro del Consejo de Portugal. El matrimonio no tuvo hijos.
Desde su llegada a Madrid y hasta 1659, año en el que fue procesado por la Inquisición, escribió numerosas obras sobre historia y genealogía que le dieron prestigio, le ayudaron a ser un referente en el campo de la historia y la genealogía, además de abrirle el camino a la Corte con los nombramientos de cronista general de España y miembro del Consejo de Castilla. Tuvo un papel predominante durante la segunda mitad del valimiento del Conde Duque de Olivares, papel que continuó posteriormente a su caída en 1643.
En 1637 escribió su obra Chatalogo real de España, cuyas primeras ediciones fueron muy elogiadas por personajes de la talla de: Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca y Luis Vélez de Guevara.
Otras de sus obras son: Biografía de D. Nuño Álvarez Pereyra, Gran condestable de Portugal; Ascendencia ilustre y gloriosos hechos y posterioridad del famoso Nuño Alfonso, dedicado al marqués de Villena, gentilhombre de la corte de Felipe IV; Población general de España: sus trofeos, blasones y conquistas heroicas…; Reales genealogías y catálogo de dignidades eclesiásticas y seglares, entre otras.
Su fidelidad al rey Felipe IV, la apreciación que de él tenía la Corona, sus méritos y las relaciones con los poderosos del reino y de la propia casa de Austria, no le salvaron de las actuaciones de la Inquisición, ni tampoco su aparente religiosidad.
Su familia había sido investigada como judaizante por las Inquisiciones portuguesa y española con el resultado de detenciones y exilios en búsqueda de seguridad.
En el Madrid de Felipe IV abundaban los marranos portugueses, banqueros e intelectuales, que luchaban por superar el estatuto de limpieza de sangre. Eran una fuente de financiación de una Monarquía siempre necesitada de efectivos. Hombres ricos, amantes de las fiestas y del teatro, que llevaban una doble vida: una pública, como cristianos fervorosos y, otra privada, como judaizante practicando sus antiguos ritos.
El 7 de mayo de 1659, Rodrigo fue acusado, junto con su esposa, por la Inquisición de Cuenca. Ambos habían sido denunciados por una marrana portuguesa que estaba siendo sometido a tortura.
Fue arrestado 4 días más tarde y finalmente acusado por dos delitos más: su asistencia en Portugal al asesinato ritual de un niño y, en un registro de su casa, encontraron una prenda de ropa clasificada como “a manera de los judíos”.
Como era habitual en los procesos de la Inquisición, se procedió al inventario y secuestro de todos sus bienes.
Durante el proceso en Cuenca, declaró haber sido convertido por un amigo al criptojudaismo.
En octubre, como testimonio de buena voluntad, Rodrigo confirmó sus declaraciones y acepto los hechos de que había sido acusado, excepto la acusación del asesinato ritual. La causa fue provisionalmente declarada cerrada y los inquisidores de Cuenca lo condenaron: a la administración de una reconciliación, abjurar de sus errores en un acto de fe público o privado y a la confiscación de sus bienes.
La condena de la Inquisición de Cuenca tuvo que ser confirmada por el Consejo Supremo de la Inquisición que consideró la confesión de Rodrigo incompleta y ordenó someter a tormento.
En febrero de 1660 fue sometido a tormento y los interrogadores no dieron crédito a sus respuestas.
En junio de 1662, le fue leída su sentencia definitiva en los términos siguientes: fue admitido a la reconciliación, se decomisaron sus bienes, condenó a cadena perpetua y al perpetuo porte del sambenito. La sentencia se cumplió durante el auto de fe en Cuenca el mismo mes de junio.
Su esposa, Clara Gómez Feijóo, detenida el mismo día que Rodrigo, se negó a implicar a su marido en su declaración. Como éste fue sometida a tortura y condenada a ser conciliada, hecho que fue llevado a cabo en el mismo auto de fe que su marido.
En marzo del año siguiente, el gran inquisidor cambió las sentencias contra él y su esposa por la de destierro de Madrid con prohibición de abandonar el país o cambiar de nombre. A pesar de la condena, al menos Rodrigo, escapó a Venecia en fecha desconocida.
En Venecia se volvió a casar y en dicha ciudad murió en 1670.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y “50 mujeres españolas extraordinarias”
Para saber más:
- Roth, Cecil. Les Marranes á Venise. Pers6e. Revue des études jueves.
- Hernández Franco, Juan. Libros de genealogía y reflexiones desde la historia social sobre los linajes castellanos en la Edad Moderna. Universidad de Murcia. Norba. Revista de historia. Vol 25-26, 2012-2013.
- Guillen Berrendero, José Antonio. Valores nobiliarios, libros y linajes: Rodrigo Méndez de Silva, un nobilista portugués en la Corte de Felipe IV. Mediterranea- ricerche storiche. Año XI, Aprile 2014.
- Révah, I.-S. Le procès inquisitorial contre Rodrigo Méndez Silva, Historiogrephe du roi Philippe IV. Bulletín Hispanique.






