Alvar Gómez de Ciudad Real, el Viejo, fue un judeoconverso que llegó a secretario de los reyes castellanos Juan II, Enrique IV y contador de Alfonso XII, hermanastro de Enrique

Alvar Gómez de Ciudad Real (Villa Real en su época), el Viejo, fue un judeoconverso que se cree nació en Ciudad Real a mediados del siglo XV. Fue secretario de los reyes castellanos Juan II, Enrique IV y contador de Alfonso XII, hermanastro de Enrique que fue elevado a la Corona de Castilla por el grupo de nobles opuestos a su hermano después de la farsa de Ávila.
Partidario del Marqués de Villena, traicionó a Enrique IV y de él dice el cronista del rey, Diego Enríquez del Castillo: “Alvar Gómez de Cibdad Real, si fue de baxa sangre que de su linage no conviene hacer memoria.”
Fue abuelo de Alvar Gómez de Ciudad Real, el Joven, un gran poeta latino del Renacimiento que fue gentilhombre de los Reyes Católicos, soldado en la batalla de Pavía y, en el séquito del Duque del Infantado, acompañó al emperador Carlos V en sus viajes por Europa, además de asistir a su coronación como Emperador en Bolonia. Fue un intelectual de su tiempo.
Con el apoyo del Marqués de Villena y poderoso valido del Rey, Juan Pacheco, Alvar se ganó el favor y confianza del rey Enrique poco después de su coronación.
Gozaba de una decisiva influencia política en el Rey y este lo premió con el señorío de Maqueda. Consiguió acumular una gran fortuna que le permitió adquirir los señoríos de San Silvestre y de Torrejón de Velasco. Además, el Rey le concedió una jaculatoria de hidalguía que le permitió fundar un mayorazgo.
Alvar Gómez fue secretario y hombre de confianza del rey hasta su traición.
A su regreso de la embajada ente los reyes Juan II de Aragón y Luis XI de Francia, empezó a conspirar con el Marqués contra su Rey. El Marqués era la cabeza del grupo de nobles contrarios a las políticas del Rey.
Marqués de Villena, conspiró contra Enrique este durante la época turbulenta del reino a mediados del siglo XV.
Cuando el Marqués perdió su poder, se rebeló contra el Rey y Alvar, que formaba parte del Consejo Real, le informaba a aquel de las decisiones que el Consejo tomaba.
Como miembro del Consejo Real, Alvar tenía acceso a las decisiones de los partidarios del Rey, decisiones que trasmitía al Marques de Villena, miembro destacado del grupo de nobles que formaban la oposición al Rey y apoyaban la subida al Trono de Castilla del medio hermano de este, el príncipe Alfonso.
Para cuando el Rey se enteró de las traiciones de su consejero, febrero de 1465, Alvar ya había huido a unirse al bando rebelde. Sus bienes y haciendas fueron embragados y se ordenó a Pedrarias de Ávila que cercara Torrejón de Velasco y lo tomara para sí.
Alvar participo con el grupo de nobles en lo que se llamó la Farsa de Ávila, donde un muñeco representando al Rey fue despojado de sus poderes y derrocado en favor de su hermanastro Alfonso.
Poco más tarde, Alvar fue confirmado por Alfonso como Señor de Maqueda y como contador real con los mismos privilegios que había tenido con el rey Enrique.
Dos años más tarde protagonizó lo que se llamó Revuelta conversa de Toledo. Alvar fue acusado de confiscar rentas de la Iglesia. El Rey Alfonso se vio obligado a intervenir y la solución pasó por sacrificar a su contador. Fue sustituido y se vio obligado a abandonar la vida pública.
Dedicado a incrementar su fortuna, cambió con Pedro González de Mendoza la villa de Maqueda por unas villas de Guadalajara sobre las que fundó su mayorazgo.
Se casó con Elvira Dueñas y tuvo siete hijos (dos chicos y 5 chicas). Su hijo mayor, Pedro heredó el mayorazgo. Este fue el padre del poeta e intelectual Alvar Gómez de Ciudad Real, el Joven.
Murió hacia 1500.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y “50 mujeres españolas extraordinarias”
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- Enríquez del Castillo, Diego. Crónica del Rey Enrique el Quart por su capellán.
- Vaquero Serrano, Carmen. El maestro Alvar Gómez: Biografía y Prosa Inédita.






