Ruy González Clavijo, el oficial de la Casa Real y Camarero del rey Enrique III de Castilla que viajó y escribió un libro de su viaje a China cien años antes que Marco Polo

Ruy González Clavijo era madrileño, oficial de la Casa Real y Camarero del rey Enrique III de Castilla, llamado el Doliente.
Ruy también desempeñó el mismo cargo cortesano con el padre del rey, Juan I, y con su hijo y sucesor Juan II.
Fue miembro de la embajada mandado por el rey a la Corte del Gran Tamerlán en 1403.
Tamerlán (Amit Timur) fue el fundador del Imperio Timurí. En el momento mayor apogeo el imperio que se extendía desde las montañas del Cáucaso hasta el Golfo de Omán y desde el río Éufrates hasta el rio Indo en un corredor que penetraba hasta Delhi. Hacía 1400 había conquistado, además, Siria y Egipto.
El oeste de su imperio estaba en contacto con los turcos otomanos contra quienes combatía.
Los turcos, a su vez, presionaban al Imperio Bizantino atacando sus tierras e incluso sitiando su capital Constantinopla.
Aplicando el dicho de” los enemigos de mis enemigos son mis amigos”, el rey Enrique, en guerra contra los musulmanes en la Península, decidió enviar una embajada a la Corte de Tamerlán.
Con objeto de tantear el terreno, la primera embajada que envió estaba formada por Payo Gómez de Sotomayor y por Hernán Sánchez Palazuelos. Como medida de precaución, ambos embajadores del de Castilla estaban acreditados ante las Cortes del Gran Tamerlán y del sultán turco Bayaceto I.
Los embajadores estuvieron presentes en la batalla de Angora (Ankara) en 1402 donde los turcos fueron derrotados y su sultán hecho prisionero.
Fueron muy bien recibidos por Tamerlán quien los envió de vuelta a casa con muchos regalos y una carta para el rey Enrique. Con ellos envió a su propio embajador ante la Corte castellana Mohamed Alcagi (Mohamad Al-Kazi). Así mismo les dio tres princesas esclavas “ganadas del despojo de la batalla del turco”, llamadas Angelina de Gracia, María Gómez y Catalina.
En marzo de 1403 llegaron a Segovia donde residía la Corte e informaron al Rey de lo acontecido en su misión y entregaron la carta que portaban de Tamerlán.
El triunfo sobre los turcos hizo de Tamerlán un héroe en Occidente. Enrique concibió la idea de llagar a un acuerdo con él, ganarse su apoyo para hacer un frente común contra los turcos y, así, poder presionar a los enemigos tradicionales de Castilla, los musulmanes españoles.
Para ello envió una nueva embajada a su Corte en 1403.
Los nuevos embajadores eran: Ruy González Clavijo, su Camarero como cabeza de la embajada; Fray Alonso Páez de Santa María, religioso de la orden de los predicadores y Maestro en Santa Teología, Gómez de Salazar, hombre de armas y “guarda del Rey” y, posiblemente, Alfonso Fernández de Mesa, poeta. Los acompañaba de vuelta a su país el embajador de Tamerlán Mohamed Alcagi.
Acompañaban a los embajadores unas catorce personas que portaban y guardaban las cartas y presentes para Tamerlán. Partieron de Madrid el 21 de mayo de 1403.
No todos los embajadores llegaron a la Corte de Tamerlán. Gómez de Salazar no pudo soportar la dureza del viaje y murió en el camino.
Los viajeros siguieron la ruta comercial conocida. Partieron del Puerto de Santa María en una carraca (una nave comercial) el día 23 de mayo de 1403. Cruzaron el mar Mediterráneo de oeste a este hasta la isla de Rodas; subieron por el mar Egeo hasta Constantinopla; cruzaron los estrechos de los Dardanelos y del Bósforo; entraron en el mar Negro y navegaron hasta Trebisonda (en las actuales costas turcas) donde desembarcaron para continuar su viaje por tierra.
Los embajadores pensaban que Tamerlán se encontraba en la misma zona donde había producido la batalla hacía dos años, en Turquía o Siria, pero éste se había desplazado hasta Samarcanda para preparar la invasión de China y tuvieron que seguirlo hasta esta última ciudad.
Para ello cruzaron el este de la actual Turquía, para continuar por los países siguientes: Armenia, Irán, Afganistán para, finalmente, llegar el 8 de septiembre del mismo año a Samarcanda en Uzbekistán. Pero no llegaron todos, Gómez de Salazar murió durante el recorrido terrestre.
Los embajadores fueron bien recibidos en la corte por Tamerlán, pero éste, preocupado por la preparación de la invasión a China, no prestó la debida atención a sus demandas.
Los emisarios comenzaron su viaje de vuelta el 21 de noviembre del mismo año sin conseguir sus propósitos, Tamerlán no se despidió de ellos ni respondió las cartas que le había enviado el rey Enrique.
Durante el duro camino de vuelta se enteraron de la muerte de Tamerlán y sufrieron las consecuencias y revueltas a que dio lugar este suceso.
Por fin, llegaron a Alcalá de Henares el 24 de marzo de 1406 donde se encontraba el rey, dando fin a un viaje que duró casi tres años.
A su vuelta, Ruy escribió el libro “Historia del Gran Tamorlan, itinerario y enarración del viage, y relación de la Embajada que Ruy González Clavijo le hizo por mandato del Muy Poderoso Señor Rey Don Henrique el Tercero de Castilla”.
La embajada no consiguió su propósito, pero el libro es una maravilla por sus lujosos detalles, noticias históricas y geográficas de los lugares por donde pasó. Un libro que no tiene nada que envidiar al que había escrito por Marco Polo cien años antes a la vuelta de su viaje a China.

Joaquín de la Santa Cinta, Autor de «50 héroes españoles olvidados»
Para saber más:
- González Clavijo, Ruy. Historia del Gran Tamorlan, itinerario y enarración del viage, y relación de la Embajada que Ruy González Clavijo le hizo por mandato del Muy Poderoso Señor Rey Don Henrique el Tercero de Castilla. Biblioteca Digital de Castilla y León
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- Guasch Mari, Yolanda. La Embajada de Ruy González Clavijo. Universidad de Granada.
- López Estrada, Francisco. Ruy González Clavijo. La embajada a Tamorlán. Relato del viaje hasta Samarcanda y regreso (1403-1406).
- National Goeographic. Tamerlán, el último emperador de las estepas.







Creo que fue Marco Polo, 1254 – 1324. el que escribió el libro 100 años antes que Ruy González Clavijo, fecha de nacimiento desconocida y fallecido en 1412; no obstante, según los estudiosos, son mucho más verosímiles los relatos y datos de Clavijo que los de Marco Polo.
Un saludo.
Muchas gracias por su participación e información. Saludos