Francisca Bohigas, la primera y única diputada de derechas en las tres legislaturas de la II República. En 1932 fundó un partido político formado exclusivamente por mujeres

La primera y única diputada de derechas en las tres legislaturas de la II República. Maestra, pedagoga, política, escritor y diputada por el partido CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas). Fundó en 1932 un partido político formado exclusivamente por mujeres, Acción Femenina Leonesa.
Francisca Paula Bohigas Gavilanes, maestra, pedagoga, escritora, y política, nació en Barcelona en 1982.
Comenzó sus estudios de magisterio en 1909 en la Escuela Normal de Barcelona. En 1911 acabó sus estudios y obtuvo el título de Maestra de Enseñanza Primaria con premio extraordinario.
Nada más terminar, empezó su trabajo como maestra en las escuelas de su ciudad natal. En 1915 ingreso como alumna en la Escuela de Estudios Superiores de Magisterio en Barcelona, estudios que continuó en la Universidad Central de Madrid, obteniendo, en 1920, el título de Maestra de Primera Enseñanza Normal.
Durante sus estudios en Madrid vivió en la Residencia de Señoritas donde tuvo como compañeras y amigas a Victoria Kent y a Matilde Huici, otra gran maestra y pedagoga española.
En 1920, con su brillante expediente, Francisca obtuvo el nombramiento de Inspectora de Primera Enseñanza, siendo destinada a la provincia de Lérida.
Unos años más tarde, consiguió una beca de la Junta de Ampliación de Estudios para estudiar los métodos pedagógicos en Europa con objeto de aplicarlos en la educación española. Realizó las prácticas en Ginebra, en el Instituto J.J. Rouseau. Estaba interesada en Psico -Biología infantil y sus investigaciones la llevó a cabo en las escuelas infantiles.
En 1928 solicita el traslado a una plaza de inspectora vacante en La Bañeza, León. A partir de ese momento, Francisca quedó ligada a León por sus actividad profesional, por la política, el periodismo y por la familia, se casó Antonio Eguiagaray Senarega, abogado, falangista, delegado provincial de Trabajo, director de la revista semanal Anti.
Ambos eran profundamente católicos: Federica perteneció a la Asociación Católica Propagandistas y a la Federación Católica de Maestros Españoles; Antonio era un activo propagandista de la Confederación Nacional Católica Agraria, organización agraria católica dirigida a los pequeños propietarios y braceros. Su función era crear corporaciones que ayudasen a los agricultores a optimizar sus técnicas de cultivo, defenderlos y mejorar sus condiciones de vida.
En León, Francisca empiezó su actividad política. Se afilia al partido creado por el dictador Miguel Primo de Rivera, la Unión Patriótica, y defiende sus posturas en una columna que escribe en el periódico conservador Diario de León. En sus escritos anima a las mujeres leonesas a participar en la política sin olvidar su condición de católicas y de mujeres, inculcando los ideales de la derecha católica de la época.
En sus discursos y escritos explicaba que: “las mujeres que se han lanzado a la actuación social son mujeres económicamente independientes… Muchos hombres fueron a la política por carecer de otro oficio. Viviremos para la política, no de la política”.
En 1931, su pensamiento le llevó a fundar, y presidir, el único partido español formado exclusivamente por mujeres, Acción Femenina Leonesa. Su objetivo no era oponerse a la República, se definía como:” movimiento que no se oponía al régimen, sino que pretendía hacerlo más amable infiltrándole la savia del cristianismo”.
En las elecciones a Cortes de noviembre de 1933, Francisca se presentó por el Partido Agraria de León, dentro de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) por la circunscripción de León, consiguiendo un escaño.
Fue la única diputada femenina de las derechas españolas durante la II República, la única diputada conservadora católica de las Cortes republicanas en sus tres legislaturas. Fue elegida en las primeras elecciones en las que las mujeres podían ejercer su derecho al sufragio universal activo y pasivo, es decir, a ser electoras y a ser elegidas.
Su actividad como diputada se basó en la oposición a todas las reformas progresistas de la Republica y a defender las proposiciones de la CEDA relativas los temas relacionados con la educación donde ella era una experta.
En las elecciones de febrero de 1936 no se presentó, por lo que volvió a incorporase a su trabajo de Inspectora. Había disfrutado de una excedencia durante el tiempo que fue diputada.
El inicio de la Guerra Civil lo pasó en León donde su marido era alto cargo provincial de la Falange.
A pesar de su familia, de su ideología y de haber sido la única mujer diputada en las Cortes por un partido de derechas, Francisca fue sometida, como todos los profesionales de la enseñanza, a la Comisión de Cultura y Enseñanza creada por el Decreto n.º 66 de 8 de noviembre y Orden de la Presidencia Técnica del Estado de 10 de noviembre del mismo año (Boletín Oficial del Estado n.º 27 de 11 de noviembre).
Fue represaliada, separada del servicio, expedientada y suspendida de empleo y sueldo porque: “…se ausentó de su residencia oficial sin haber solicitado permiso al Excmo. Señor Gobernador Civil”.
La sanción le fue levantada en marzo de 1937 (B. O. del Estado n.º 137 de fecha 8 de marzo) y traslada a Sevilla. Estuvo en esta última ciudad hasta que se acabó la guerra. Se reincorporó a Madrid como inspectora provincial hasta su jubilación en 1962 (B.O.E. n.º 91 de 16 de abril).
En la posguerra, Federica, afiliada a la Sección Femenina de Falange española, impartió su doctrina en múltiples artículos en la Revista Consiga (revista pedagógica de FET y de las JONS /Delegación Nacional de la Sección Femenina).
Contribuyó a aplicar la educación del Régimen, fomentando la educación de los jóvenes en la formación política e ideológica de estos, defendiendo e inculcando los principios fundamentales en los que se basó el credo franquista en la educación española: la unidad entre el la religión y la patria.
Fue condecorada por el Régimen con la Cruz de Alfonso X el Sabio, con la Orden de Cisneros y la Y de plata de la Sección Femenina.
Fue la única de las diputadas a Cortes de la República que no tuvo que exiliarse de España.
Murió en Madrid en diciembre de 1973, con 81 años.
Joaquín de la Santa Cinta, Autor de «50 héroes españoles olvidados»
Para saber más:
- Inspectoras de Primera Enseñanza en el segundo tercio del siglo XX. Eva Gómez San Miguel. Universidad Complutense.
- Esta es la mujer que fundó un partido político solo de mujeres, y además en clave católica. Alfonso V. Carrascosa/ ReL. Religión en Libertad.
- Francisca Bohigas, diputada y maestra. Mery Varona. Nombre de mujer.
- Parlamentarias de la Segunda República. María Jesús Criado Baños.
- Desde Francisca Bohigas, en 1933, un clamoroso silencio femenino. Gloria Begué F. Fernández. La Crónica.
- La represión de la enseñanza en la Guerra Civil y el Franquismo. Wenceslao Á. Oblanca. Diario de León de 4 de septiembre de 2005.
- Las derivaciones de la Sanjurdada en La Bañeza. José Cabañas González
- O.E números: 27 de 11 de noviembre de 1936; 137 de 8 de marzo de 1937 y 91 de 16 de abril de 1962.
- Internet







El año de nacimiento de Francisca Bohigas no es correcto.
Muchas gracias por su colaboración. Se lo haremos saber al autor. Saludos