¿Se ha roto el amor entre Quislant y Oria de tanto usar el presupuesto del Ayto de Pozuelo? Todo indica que la ruptura es cierta a causa de lo manirrota que es la alcaldesa: No hay un euro

Corre como la pólvora por el Pasillo del Infierno del Ayuntamiento de Pozuelo el rumor de que se ha roto el amor entre la alcaldesa Quislant y el vicealcalde Eduardo Oria… Y se les ha roto el amor de tanto usar el presupuesto 2021.
Un presupuesto que empezó mal (también es culpable la Oposición por no pararle los pies a una Quislant en minoría), bajando innecesariamente el IBI para favorecer a los ricos.
Medida que, en El Correo de Pozuelo, criticamos porque los gastos seguían subiendo y porque, además, se produjo una circunstancia imprevista con la nevada Filomena que acabó con todo lo acabable a causa de la inexperiencia de Paquito Melgarejo y de la desesperación de la alcaldesa que, durante 15 días, iba dando palos de ciego… ELLA terminó pareciéndose a Hugo Chávez y su famoso “exprópiese”. En el caso de Quislant su frase favorita era, “contrátese”. Pero sin pies ni cabeza, a mogollón… Y aquello se convirtió en el aquelarre del gasto…
Para la alcaldesa, el dinero público no es de nadie. Hace tiempo que lo venimos denunciando.
Y es que, además, a aquella locura había que unir que la pandemia seguía y había que continuar gastando e, incluso, pagando lo que el conseguidor Flores había comprado en 2020 “a lo que cueste, Jesús”… ¿Se acuerdan?
Y la liquidez bajaba y bajaba…
Recuérdese también que el Gasto de personal (Capítulo I de Presupuesto 2021) es de más de 43 millones de euros, el 41% del presupuesto general, a lo que hay que añadir chapuzas y bicocas…
Y acuérdense también que los Gastos corrientes en bienes y servicios (Capítulo II) seguían escalando como poco a consecuencia de la subida del IPC y que son de casi 48 millones de euros, el 44%…
Y sumen porque, entre ambos, el resultado es de más de 91 millones de euros de los 107 millones totales del presupuesto… Una barbaridad…
Pero la torpe y soberbia alcaldesa nunca quiso presentar una Cuestión de Confianza para aprobar un nuevo presupuesto que remendará los boquetes que se le habían hecho, con lo que ha dado paso a la falta de liquidez del Ayuntamiento y a que empiece a faltar el cash, que diría Vicky…
Pero como a la manirrota de la alcaldesa Quislant le importa una “higa” todo ya que quiere seguir gastando a toda pastilla y ya no hay de donde sacar, cuentan las lenguas de doble filo que cuando Oria le ha dicho “stop”, que ya no hay pasta, ELLA se ha revuelto contra él y se les ha roto el amor… De tanto usar el presupuesto y de tanto capricho loco y sin medida como ha gastado la alcaldesa.
Parece increíble pero es cierto lo que estoy contando. Y es que Oria, harto ya de estar harto y de que todo vaya manga por hombro y a lo loco, ha dicho ‘basta’ porque él es el que firma. Vale que sea un panza en gloria y que siempre haya sido fiel pero una cosa es una cosa y otra un paraguas… Y ahora, caen chuzos de punta sobre el presupuesto…
¿Qué pasará ahora? ¿Eduardo Oria es el único concejal que le quedaba a Quislant ya que ELLA y su mala educación había roto con todos?
No se sabe. ELLA está loca por irse y Pozuelo, insisto, le importa un carajo… Es más, ya le resulta agobiante tener que hacer el día a día… Bueno, el día cada tres días… Hace tiempo que Quislant solo vive para mirar al cielo de Madrid y anda loca porque se la lleven…
Me cuentan, incluso, que ya ha llamado a Génova exigiendo, si ahora no sale diputada tras el verano, que le guarden un sitio en las listas del PP de Madrid a la Asamblea de Vallecas… La posibilidad, cada día más firme, de que Isabel Díaz Ayuso sea la presidenta regional del PP y, como consecuencia, que Enrique Ruiz Escudero sea el candidato a la alcaldía de Pozuelo no la dejan vivir…
Si a eso se une que sus tropelías empiezan a conocerse en periódicos digitales nacionales (claramente provocadas por fuego amigo) y en los que ya hablan de sus escándalos, incluido los enchufes de su marido (que aquí tanto hemos denunciado), la cosa empieza a desesperarla…
El caso es que el Ayuntamiento de Pozuelo no tiene dinero para hacer sus montañas de humo ni tampoco tiene dinero para llevar a cabo sus caprichos publicitarios, con lo que la cosa empieza a tener perenguendengue…
Y sin Eduardo Oria de paño de lágrimas, todo parece que se puede precipitar…
Y hasta aquí puedo escribir…
El Capitán Possuelo






