El Teniente de Infantería, II Bandera paracaidista, Antonio Ortiz de Zárate dio su vida por España mientras rechazaba un ataque enemigo muy superior en número en la Guerra de Ifni

La primera agresión de las BAL a una fuerza española se produjo en agosto de 1957, ocasionando las primeras bajas: muerte de la tripulación de un avión que capotó en el mar cuando regresaba a las Islas Canarias después de prestar apoyo a las tropas españolas (Capitán piloto Alberto Antón Ordoñez, Alférez de la MAU copiloto Antonio Sánchez Barranco, sargento mecánico Manuel Mauro, sargento Jaime Morano y comandante de Infantería José Álvarez Chas, jefe del del Grupo de Policía Indígena) y herida al paracaidista Vicente Vila Pla.
El alférez Sánchez Barranco fue el primero de los cuatro oficiales de complemento, procedentes de la Milicia Universitaria, caídos en este conflicto. Había nacido en Melilla en 1933, estudio Perito Industrial. Siendo estudiante ingresó en la Milicia Aérea Universitaria (MAU) en Villafría (Burgos) donde salió con el título de piloto. Acabada la carrera, pasó a cumplir los cuatro meses prácticas en el Aeropuerto de Gando (Isla de Gran Canaria). Pilotando un avión Heinkel 111 del Ala 36, al regresar a su base después de una misión de reconocimiento y ataque sobre el puesto de Tiugsa, se estrelló sobre el mar muriendo toda la tripulación. Posteriormente fue ascendido, a título póstumo, a teniente de complemento de Aviación y erigido un monumento en su honor en el campamento de Villafría.
El ataque generalizado a la capital (Sidi Ifni), y a todos los puestos del interior, se produjo la madrugada del día 23 de noviembre. Las defensas de la capital rechazaron el asalto a costa de 5 bajas: muerto el paracaidista José Torres Martínez y 4 heridos.
Los puestos del interior sufrieron desigual suerte: algunos seguían siendo atacados, otros estaban cercados con pocas posibilidades de resistencia, Tzelata había sufrido un fuerte ataque que le había producido graves bajas, Tiliuin estaba siendo asaltado y sometido a un fuerte bombardeo con morteros, y otros habían caído en manos enemigas.
La guarnición de la capital era muy escasa y no permitía iniciar acciones contundentes para liberar los puestos atacados. Mientras se reunían los refuerzos necesarios para poder iniciar las acciones de liberación, los puestos que resistían tuvieron que ser abastecidos, y apoyados, desde el aire. El trabajo de los pilotos, y del personal de tierra, del joven Ejército del Aire fue imprescindible para mantener la resistencia.
Los primeros refuerzos llegaron al territorio por aire y fueron: la VI Bandera de la Legión, procede de El Aiún, y la I Bandera Paracaidista. Al mismo tiempo, se desplazan por mar los batallones Expedicionarios de los Regimientos Soria 9, Pavía 19 y Cádiz 41, dos compañías de Regimiento de Fuerteventura 55 y a un grupo de Artillería.
Posteriormente, también serán destacados a la zona: la compañía de Armas Pesadas del Regimiento Was Rad 55, el Batallón Expedicionario del Regimiento Ultronia 59 y el 1er Escuadrón Paracaidista del Ejército del Aire.
Los héroes caídos fueron:
- Teniente de Infantería, II Bandera paracaidista, D. Antonio Ortiz de Zárate y Sánchez Movellán, condecorado con la Medalla Militar (O de 7 de diciembre de 1960, D.O. n.º 279 de 8 de diciembre), en mérito a la actuación en las operaciones de guerra en la provincia de Ifni el año 1957.
Prestaba sus servicios en la II Bandera de la Agrupación de Banderas Paracaidistas del Ejército de Tierra. El día 23 de noviembre sale con una Sección, reforzada, en dirección a Telata de Sbuia, con la misión de romper el cerco y recuperar los heridos gravísimos que se encontraban en dicho Puesto. A pesar de las dificultades encontradas consigue progresar hasta unos tres kilómetros del citado Puesto, no obstante, lo accidentado del terreno y la intensidad del fuego enemigo. Ante la imposibilidad de seguir avanzando con los vehículos, por estar cortada la carretera y los muertos y heridos que tenía en su Sección, decide ocupar una altura y organizarse defensivamente. Resiste dos ataques enemigos en condiciones desventajosas y alcanza muerte heroica el 26 del mismo mes al rechazar un ataque enemigo muy superior en número.
Cántabro, nacido en Comillas, en 1931, en una familia de militares. Ingresó en la Academia de Infantería y, al terminar su periodo lectivo, con el empleo de teniente, se incorporó a la Legión, siendo destinado Tercio Alejandro Farnesio, IV de la Legión, de guarnición en la Zona Norte del Protectorado. Poco después, con la creación de la Agrupación de Banderas Paracaidistas, solicitó su ingreso en la misma, cosa que consiguió tras seguir el curso correspondiente de paracaidismo, siendo destinado a la II Bandera, 7ª Compañía.
El puesto de Telata, situado a unos 40 km al suroeste de la capital Sidi Ifni, estaba guarnecido por una compañía de Tiradores de Ifni y un sección de la Policía Indígena. La mañana del día 23 de octubre resiste los duros ataques del enemigo desde la noche del día anterior, manteniendo la posición a costa de varios heridos. La situación es angustiosa y es necesario liberarlo, destruirlo y retirase con los heridos y los supervivientes.
La operación de socorro se organiza el mismo día 23 cuando fuerza es enviada en su auxilio. Se compone de la 3ª Sección de la 7ª Compañía de la II Bandera Paracaidista reforzada con una escuadra de ametralladoras, un equipo de morteros de 50 mm, otro de transmisiones y un equipo médico formado por: un médico, un ATS y una ambulancia. El oficial al mando era el teniente Ortiz de Zárate. La misión es complicada y todos son conscientes de ello, pero el teniente tranquiliza a su capitán sobre el éxito de la misión diciéndole: “llegaremos mi capitán, a Telata o al cielo”.
La sección está compuesta por el teniente, el sargento Moncada Pujol, dos cabos 1º y 37 paracaidistas divididos en tres grupos de combate, además del capitán Médico José Freixas Otto, el brigada practicante Manrique, dos conductores de los camiones, el todoterreno y la ambulancia.
La misma tarde del día 23, la expedición sale de Sidi Ifni. El terreno es muy accidentado y cubierto, propicio para las emboscadas. Marchan por una senda sinuosa y con fuertes pendiente.
El avance fue muy lento, los camiones no podían ir campo a través debido a las condiciones del terreno, la pista estaba frecuentemente cortada con piedras y eran objeto de repetidas emboscadas que causaban bajas entre la tropa. Se abandonaron los camiones y la senda, reanudando el camino campo a través.
Los paracaidistas estaban equipados con comida y munición para un día. Seguían siendo atacados continuamente y sufriendo nuevas bajas. A unos tres kilómetros de Telata, debido a la imposibilidad de continuar hacia el puesto, el teniente decide tomar una cota próxima y establecer una posición defensiva. La operación se realiza con éxito a costa de tres muertos: el jefe del pelotón José Civera Comeche y los paracaidistas Ramón Aguirre Eguidua y Manuel Rodríguez Matamoros.
El día 26, el mismo día en el que se terminó la comida, son sometidos a un fuerte ataque del enemigo que intenta asaltar la posición. Es rechazado a costa de nuevas bajas, entre ellas la del teniente Ortiz y del paracaidista Vicente Vila Pla, el mismo que fue herido en agosto. Con la muerte del teniente, el mando de la sección recae en el sargento Juan Moncada Pujol, mando que ejerció hasta la llegada de las fuerzas liberadoras.
Van pasando los días y, aunque el enemigo, que ha sufrido fuertes bajas, se limita a mantener bajo el fuego a la sección, la situación de esta se va haciendo cada día más complicada y difícil, no hay comida, ni agua, la munición escasea y las bajas siguen aumentando. Los aviones tratan de ayudarlos lanzando comida, agua y munición, pero las cargas caen lejos de la posición y no es posible recogerlas al quedar bajo el fuego enemigo.
Cuando la acumulación de fuerzas en Sidi Ifni se considera suficiente para realizar operaciones de auxilio y recuperación de los puestos cercados, el mando lanza dos operaciones: la Operación Netol cuyos objetivos fueron liberar los puestos situados al sur de la capital, y la Operaación Gento con la misión de liberar a los puestos ubicados al noreste de Sidi Ifni.
Las fuerzas que componían la Operación Netol eran: la VI Bandera de la Legión, la I Bandera de Paracaidistas, el IV Tabor de Tiradores de Ifni, dos compañías del Batallón de Soria 9, una Sección de Zapadores del Regimiento de Ingenieros 6 y destacamentos de Sanidad, Intendencia y Automovilismo. Debían liberar a la Sección del teniente Ortiz y los puestos de Mesti, Telata y Tiluín
La sección del teniente Ortiz sigue resistiendo hasta que, a medio día del día 2 de diciembre, una columna de Infantería compuesta por la 21ª compañía del IV del Tabor de Tiradores de Ifni, al mando del capitán Rafael López Andión, rompe el cerco de la sección, se recogen los caídos y los heridos, y se continúa hacia Telata. La compañía del Tabor, junto a los supervivientes de la Sección y del puesto, regresan a Sidi Ifni el día 5 de diciembre. Las bajas de la sección fueron 5 muertos y 14 heridos.
Son condecorados con la Medalla Militar individual el teniente Ortiz y el sargento Moncada (O. C. de 7 de diciembre de 1960, D.O. n.º 279), al resto de la sección con la Medalla Militar Colectiva.
El sargento Moncada prestaba su servicios en la II Bandera de la Agrupación de Banderas Paracaidistas del Ejército de Tierra. Como segundo jefe de la Sección del teniente Ortiz de Zárate.
A la muerte del teniente Ortiz, ocurrida el día 26 de noviembre, se hace cargo del mando de las fuerzas que defienden la posición y consigue rechazar los ataques que en días posteriores se produjeron contra la posición. Asimismo, y al frente de cuatro paracaidistas, hace una salida de la posición con el fin de conseguir víveres y agua para la guarnición. Mantiene la posición hasta su liberación.
Joaquín de la Santa Cinta, ingeniero aeronáutico, economista e historiador






