Presidentes del Consejo de Ministros durante el Reinado de Isabel II: Carlos Fernando Martínez de Irujo y Joaquín Francisco Pacheco

Carlos Fernando Martínez de Irujo.
Carlos Fernando Martínez de Irujo y McKean Tacón y Armitaje, Duque de Sotomayor, II Marqués de Casa Irujo, español, nacido en Washington en 1802 y muerto en Madrid a los 53 años, en 1855. Diplomático y político afiliado el partido moderado. Hijo y sucesor de Carlos Martínez de Irujo y de Sarah María Theresa McKean hija, a su vez, de Thomas McKean uno de los firmante de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos.
Nombrado Presidente del Consejo de Ministros el 28 de enero de 1847, su mandato duró dos meses hasta su cese el 28 de marzo del mismo año.
España estaba en plena crisis de gobiernos, desde la caída del primer gobierno de Narváez hasta su vuelta con el tercer gobierno, en octubre de 1847, en España hubo 6 gobiernos algunos con una duración inferior a 20 días.
La elección de los maridos de la Reina y de su hermana Luisa Fernanda contribuyó mucho a la crisis: dividió al partido moderado, enfrento a los partidos moderado y progresista y nos aisló de Europa al enfrentarnos a Gran Bretaña. A todo ello contribuyeron las malas cosechas de estos años, el fracaso matrimonial de los Reyes, las intrigas de la reina madre María Cristina y de la camarilla de la Reina.
Sotomayor quería conseguir la colaboración de todos para resolver la crisis económica que afectaba al país, para ello formó un Gobierno de partidarios de Narváez y de puritanos de Istúriz. Su política era de moderación y respeto a la Constitución, a las leyes y a las Cortes.
El comportamiento de la Reina no contribuía a facilitar las soluciones políticas, los Reyes estaban separados y el amante de la Reina, el General Francisco Serrano, el general bonito, estaba generando problemas al Estado. La solución que adopto el Gobierno fue enviarlo fuera de Madrid, inicialmente a Granada y más tarde a Rusia. Éste hecho hizo que la Reina cesara a Martínez de Irujo el 28 de marzo de 1847, nombrado en su lugar a Joaquín Pacheco.
Las dos guerras que coincidían en la península continuaban sus combates. Los carlistas continuaban en Cataluña con su guerra de guerrillas, en febrero de 1847, su líder Benet Tristany protagonizó una entrada en Cervera para hacerse con fondos y munición.
En Portugal seguía la Guerra de la Patuleia y las tropas españolas seguían acampadas, y listas para intervenir, en la frontera portuguesa a la espera del visto bueno de las potencias europeas.
Durante el corto Gobierno de Sotomayor se creó el Ministerio de Comercio, Instrucción y Obras Públicas desgajado del anterior ministerio de Gobernación. El nuevo Ministerio planificó la enseñanza y el arreglo de las carreteras principales entre Madrid y las ciudades de: Badajoz, Valencia, Soria y Navarra.
El ministro de Hacienda fusionó el antiguo Banco de San Fernando con el Banco de Isabel II que en unos años se convertiría en el Banco de España. El objetivo de la fusión fue conseguir fondos para pagar la Segunda Guerra Carlista.
España estaba en plena crisis económica. En 1847 aparecieron los primeros grupos socialistas de España, los fourieristas en Madrid y los defensores de las ideas de Cabet en Barcelona. Los primeros defendían las ideas de François Marie Charles Fourier, francés, padre del Socialismo Utópico, que defendían el asociacionismo, el cooperativismo, las reformas sociales y la asistencia social; los segundos las ideas de Étienen Cabet, filósofo y teórico francés fundador del movimiento icariano derivado de su libro “Viaje a Icaria” donde describe una utopía comunista frente al capitalismo.
Por éstas fechas nacería, de manos de José María Orense Milá, Marqués de Albaida, el Partido Demócrata como grupo de izquierda progresista, escindido del partido progresista, que defendía el sufragio universal, el reconocimiento de los derechos ciudadanos, las libertades individuales, la desamortización de todos los bienes de la Iglesia y la abolición de las quinta.
Joaquín Francisco Pacheco (En la foto)
Joaquín Francisco Pacheco y Gutiérrez Calderón, sevillano, nacido en Écija en 1808 y muerto en Madrid a los 57 año, en 1865. Político perteneciente a la llamada segunda generación liberal, aquélla formada por los hombres que no conocieron las Cortes de Cádiz y el Trienio Liberal los sorprendió en plena infancia o adolescencia. Máximo exponente de la corriente liberal moderada de los puritanos. Jurista y escritor. Amigo íntimo de Juan Donoso Cortés, su compañero de estudios universitarios en la Universidad de Sevilla, y de Juan Bravo Murillo junto a quien fundó una revista jurídica. Presidente del Consejo de Ministros, Ministro de Estado, Embajador, Fiscal del Tribunal Supremo y miembro de varias Academias.
Nombrado Presidente del Consejo de Ministros por la Reina Isabel II el 28 de marzo de 1847, su mandato duro cinco meses hasta el 31 de agosto del mismo año.
Como líder del partido puritano, formó un gobierno con miembros de su partido únicamente. No disponía de mayoría en las Costes, por lo que su gobierno duró mientras tuvo el apoyo de los progresistas a pesar de ser los puritanos una facción del partido moderado. Su idea política era eliminar las fracciones más extremistas de ambos partidos siempre propensas a encontrase en las calles. En aplicación de estas ideas concedió amnistía a esparteristas y revolucionarios. Beneficiarios de la amnistía fueron Olózaga y Manual Godoy quienes pudieron volver a España.
Durante su mandato cerró las Cortes cuando le molestaban y sí pudo gobernar por decreto.
Su Ministro de Hacienda fue José María de Salamanca, I Marqués de Salamanca, hombre de negocios que llegó a acumular una gran fortuna valiéndose de la política para sus negocios personales. Con sus socios entre los que se encontraba el Duque de Riansares, esposo de la madre de la Reina, María Cristina, negoció en sectores como el ferroviario, la construcción, la banca o las inversiones bursátiles. Da su nombre al barrio de Salamanca de Madrid. Durante su mandato de ministro, en los gobierno de Pacheco y de su sucesor García Goyena, desamortizó los bienes de maestrazgos, propuso una reforma arancelaria que facilitaba las importaciones y reorganizó la Administración.
Fundador en 1844, con sus socios el Duque de Riansares, María Cristina y Narváez, entre otros, el Banco de Isabel II. Sus manejos llevaron al banco a una situación de la que tuvo que ser salvado por el Ministro de Hacienda del Gobierno de Sotomayor, Ramón de Santillán, fusionándolo al Banco de San Fernando. La política de Salamanca con el nuevo Banco Español de San Fernando tuvo los mismos defectos que ya había tenido en el Banco de Isabel II.
También suprimió los derechos de puertas. Estos derechos eran un arbitrio que se cobraba por penetrar por las puertas de las murallas de las capitales de provincias. Se aplicaban a distintos géneros y alimentos generales que se introducían en las ciudades. Su supresión favorecía a los negocios de Salamanca pero era ruinoso para Hacienda.
El Gobierno siguió luchando para paliar los efectos de las desavenencias de la pareja real.
El 4 de mayo la Reina sufrió un atentado cuando, en coche de caballos abierto, llegaba a la Puerta del Sol procedente de la calle de Alcalá. Un abogado gallego realizó varios disparos de pistola en dirección a la Reina, las balas parece que rozaron su sombrero. El abogado se llamaba Ángel de la Riba. Detenido, juzgado y condenado a muerte, se le conmutó la pena por cadena perpetua de la que fue amnistiado dos años después.
En mayo hubo revueltas en Sevilla debido a la carestía de la vida y la escasez de subsistencias.
La guerra en Portugal continuaba. La unión de los miguelistas y los septembristas de Oporto hicieron que las dudas sobre la intervención se disipasen, y así, en mayo de 1847, se decidió que las tropas españolas anteviniesen en Portugal. Francia y Gran Bretaña se limitarían a apoyar por mar al Gobierno portugués. Segunda intervención internacional de España en Portugal en el siglo después de la intervención del general Rodil en 1834, ambas intervenciones realizadas a petición del Gobierno portugués.
El objetivo de la intervención era forzar un acuerdo entre las dos partes en conflicto, los cartistas de Lisboa y los septembristas de Oporto.
El 11 de junio de 1847, las tropas españolas del general Manual Gutiérrez de la Concha entraron en Portugal en dirección hacia Oporto. El 29 de junio se llegó a un acuerdo en Oporto, la Convención de Gramido, por el que se puso fin a la guerra.
Para evitar que los restos de las fuerzas fugitivas de Setúbal pudieran escapar se pidió ayuda al Capitán General de Extremadura, Fernando de Norzagaray, quien se internó en Portugal con sus tropas llegando a Portalegre sin incidencias.
En agosto la situación del Gobierno era crítica. Las Cortes estaban cerradas y la Reina pedía su apertura, pero si Pacheco las abría, estas lo recusarían de inmediato.
Para resolver el problema, Pacheco llamó a Narváez, embajador en Francia para que lo sustituyera en el gobierno. Al mismo tiempo que Pacheco se nombraba, así mismo, embajador de Roma. Cuando Narváez llegó a Madrid, las Cortes no aceptaban la maniobra de Pacheco por lo Narváez no aceptó ser nombrado Presidente del Consejo de Ministro pidiendo a la Reina que buscase otro candidato. El candidato elegido fue Florencio García Goyena.
El 31 de agosto Pacheco dimitió y fue nombrado nominalmente García Goyena. Por fin, el día 12 de septiembre el negociador para la formación del gobierno, José de Salamanca, consiguió que hubiera nuevo ejecutivo formado por dos puritanos, uno de ellos él, y dos moderados, uno de ellos García Goyena.
Joaquín de la Santa Cinta. Ingeniero aeronáutico, economista e historiador






