Francis Drake (II): Tras su derrota en San Juan de Ulúa quiso vengarse y consiguió patente de corso de la reina Isabel I y, por lo tanto, el derecho legal a atacar los barcos españoles

Los derrotados en San Juan de Ulúa, Hawkins y Drake, llegaron a Inglaterra en 1569 llenos de rabia y deseos de venganza.
El primero tuvo la desfachatez de denunciar a su reina el ataque de los españoles y solicitar una compensación por los bienes perdidos, sin mencionar la forma ilegal de su adquisición.
Un año más tarde fingió traicionar a su reina y ofreció sus servicios a los españoles. Intentaba rescatar a los prisioneros de San Juan y conseguir información sobre la preparación de la Armada de invasión de Inglaterra.
Drake, por su parte, quiso vengar la derrota y pidió a las autoridades inglesas permiso para llevar a cabo una acción naval de castigo contra las posesiones españolas, pero no fue autorizado.
A la vista de lo anterior, decidió emprenderla por cuenta propia.
A finales de 1569, Drake emprendió una incursión con dos pequeños barcos con tripulación reducida, eso sí, fue la primera vez que personalmente la organizó y mandó.
No hay información sobre esta operación, salvo que su duración fue inferior a un año. Sin embargo, el balance final fue muy positivo para él, a su regreso, la reina Isabel I le concedió la patente de corso, es decir, el derecho legal a atacar los barcos españoles.
Con el permiso real, Drake preparo otra incursión en 1570. Esta vez con un solo barco.
A primeros de 1571, arribo a las costas panameñas donde asalto por sorpresa a un pequeño navío de guerra español. Como sus fuerzas no le permitían ataques directos, se dedico a actuar discretamente y asaltó algunos barcos que navegaban por el rio Chagres.
Merodeando por la costa, localizó y se alió con otro corsario, esta vez francés, de nombre Jean Bomtemps.
Bomtemps era un hugonote normando que llevaba actuando en el Caribe desde 1559 y que había colaborado con John Hawkins en el comercio de esclavos. Murió en 1572 cuando atacaba la isla de Curazao.
Juntos consiguieron un buen botín que se repartieron, botín que hizo rico a Drake y que le permitió financiar expediciones posteriores.
Animado por los éxitos anteriores, Drake armo una flotilla con dos barcos, el mayor de ellos bajo su mando era propiedad del armador, y colega en otras expediciones, John Hawkins, y el más pequeño lo puso al mando de su hermano John Drake. En la tripulación, de unos sesenta hombres, se encontraba otro de sus hermanos, Joseph Drake.
Zarparon en 1572 rumbo a la ciudad de Nombre de Dios, en el Istmo de Panamá, primer puerto de la Flota de Indias en el continente.
La ciudad estaba conectada por un camino de piedras de unos 80 Km con Panamá, camino que conectaba las rutas comerciales del Atlántico con las del Pacífico (El Camino Real de Cruces) y por el que circulaba la plata de Perú camino de Sevilla.
En julio del mismo año, Drake atacó la ciudad. Fue rechazado por los defensores y herido en una pierna. Había fracasado en la primera batalla.
Durante esta etapa, estableció contacto con negros cimarrones (esclavos huidos de los españoles) que le proporcionaron información y ayuda para las siguientes intentonas.
Los convoyes con la plata circulaban muy protegidos. Drake desembarcó su gente, dejando unos pocos en custodia de las dos naves y con el resto de su tripulación, además de los cimarrones, se dispuso a esperar la llegada del convoy.
La espera no fue fácil, las condiciones en la selva eran muy duras y perdió unos treinta ingleses entre los que se encontraban sus dos hermanos.
Por fin llegó el ansiado convoy, pero fue descubierto por un explorador destacado del grupo que dio aviso al convoy y a la guarnición que lo protegía. Con fuerzas muy escasas para atacarlo y frustrado el ataque por sorpresa, Drake se vio obligado a retirarse. Frustrado atacó Venta de Cruces en enero de 1573, donde tampoco halló cosa de valor, optando por retirarse a sus barcos.
Después de seis meses rondando su objetivo, no había conseguido nada.
Pero la suerte que la acompañó tantas veces vino una vez más en su ayuda. En la costa encontró al corsario francés Guillaume le Testu, Este era un hugonote un normando, explorador y cartógrafo que se convirtió en pirata.
Acordaron intentarlo juntos siguiendo el plan del francés. Este consistía en adentrarse en el Camino Real bastante adentro para sorprender al convoy.
En marzo de 1573 tuvieron suerte. Cuando vieron llegar las primeras recuas de mulas (conjunto de animales de carga, que sirve para trajinar) se lanzaron sobre ellas apoderándose de su cargamento, el resto del convoy fue protegido por sus defensores y puesto a salvo.
Por temor a un contrataque, arrampló con unas cuantas barras de plata y se retiraron, rápidamente, a sus barcos.
El botín obtenido, entre 150.000 y 200.000 pesos. Dividió el botín con Le Testu quien parece que resultó herido por los españoles y murió poco después.
Drake se dirigió a Cartagena de Indias donde apresó a un pequeño barco cargado de animales. El gobernador de la ciudad mandó al rescate a dos naves que entablaron un pequeño combate, a raíz de este, Drake consideró que ya tenían un buen botín y puso rumbo a Inglaterra a donde llegó en agosto de 1573. Los poco más de treinta marineros supervivientes volvieron todos ricos.
Por aquel entonces, el gobernador de Cartagena era el militar y conquistador canario Francisco Bahamonde de Lugo.
Durante estas incursiones, desde la cima de un árbol, Drake fue el primer inglés que vio en lontananza el Océano Pacífico.
Estas expediciones de acoso al comercio y las ciudades españolas en América tenían un carácter particular, la reina Isabel no reconocía oficialmente a Drake, pero se beneficiaba de sus robos.
En 1574 se firmó el tratado de Bristol entre España e Inglaterra que trajo unos años de paz relativa entre ambas naciones.
Drake se mantuvo unos años alejados de nuevas incursiones mientras disfrutaba de su mal adquirida riqueza y preparaba su futura incursión al Océano Pacífico.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y «135 Presidentes del Ejecutivo español en la Decadencia española (1788 -1905)»
Para saber más:
- Lucena Salmoral, Manuel. Piratas, Bucaneros, Filibusteros y Corsarios en América. Fundación Ignacio Larramendi.
- Ortigueira Amor, José Antonio; Poggio Capote, Manuel; Hernández Correa, Víctor J.; Hernández Martín, Luis Agustín. Las expediciones de Francis Drake a las Indias Occidentales (1585-1586) y el ataque a Santa Cruz de la Palma: Apuntes de estrategia naval y otras noticias Histórico-Culturales. Real Sociedad Cosmológica (Santa Cruz de la Palma). Dialnet.
- Armendáriz, Xabier. Corsarios al asalto de los galeones españoles. Historia, National Geographic.
- Cartwrigh, Mark. Francis Drake. World History Encyclopedia.






