Batallas en el Canal de la Mancha en la última década del siglo XVI y principios del XVII (I): El maestre de campo Juan del Águila, el almirante Diego Brochero y el marino Pedro de Zubiaur

Durante la década final del siglo XVI, la Corona española estaba metida en tres guerras a la vez: La guerra de los 80 años con los rebeldes holandeses (1568-1648); la Inglaterra isabelina (1585-1604) y la guerra de religión con Francia llamada la Guerra de los tres Enriques (1585-1598). Además, los irlandeses iniciaron una guerra contra la dominación inglesa que duró nueve años (1594-1603) conocida como la rebelión de Tyrone.
Todos los anteriores países, además de sus propios fines, estaban dispuestos a ayudar a los enemigos de los otros (aquello de los enemigos de mis enemigos, amigos míos son) sobre todo si, además, practicaban creencias distintas: Inglaterra ayudaba a los hugonotes franceses y a los rebeldes holandeses y España ayudaba a los católicos franceses y a los rebeldes irlandeses.
Además, todos eran ribereños del Océano Atlántico y, más en concreto, del Canal de la Mancha, escenario de múltiples actividades bélicas en época inmediatamente anterior a la que nos ocupa y que siguió siendo un importante teatro de operaciones durante este período.
La participación de los españoles en esta etapa la centramos entre figuras españolas destacadas. Estos personajes son: El maestre de campo Juan del Águila, el almirante Diego Brochero y el marino Pedro de Zubiaur.
Juan del Águila, abulense nacido en El Barraco, fue el jefe de las expediciones a la Bretaña francesa y la enviada en ayuda a los rebeldes irlandeses.
Diego Brochero de Paz y Anaya, salmantino, fue teniente general de las galeras del Malta, Gran Prior de la Orden de San Juan de Jerusalén, almirante general de la Armada del Océano y consejero de Guerra y de Estado. Capturado por los turcos en Chipre y puesto al remo como galeote durante cinco años. Jefe del componente naval de las expediciones a Bretaña y a Irlanda, además de formar entre los almirantes de la tercera Gran Armada en 1597.
Pedro de Zubiaur (Pedro de Zubiaurre), vizcaíno nacido en Anteiglesia de Bolívar, mercader, negociador de la casa de Contratación de Sevilla, prisionero de los ingleses, espía y marino. Subordinado de Brochero y hombre que navego múltiples veces entre España, Bretaña y Flandes trasportando fondos, soldados y atacando a los buques enemigos. Participante en las expediciones de Bretaña y de Irlanda.
En julio de 1590, el Consejo de la Guerra recibió una carta desde Nantes del duque de Mercoeur (Philippe-Emmanuel de Lorraine) ofreciendo el puerto de Blavet (actual Post-Luis, en Morbihan, Bretaña, Francia) para acoger en él la Armada española, ayudar a los católicos de Bretaña contra los hugonotes y desde allí poner pie en Inglaterra.
Para la expedición se eligió el tercio del maestre de campo Juan del Águila que no había participado en la Gran Armada. Era uno de los tres tercios adscritos a la Armada y, por tanto, con armamento adecuado al combate en el mar.
El equipamiento era muy deficiente para combates en tierra (aunque fue mejorado con armamento procedente de otro tercio) lo que, junto a las duras condiciones que padecieron en Bretaña, se tradujo en muchas deserciones y bajas por enfermedad que afectaron a la moral de la tropa. No obstante, con sucesivos envíos de refuerzos, se consiguió tener un contingente permanente de unos 3.000 hombres.
Después de varios intentos frustrados por los temporales, zarparon de La Coruña el 19 de septiembre de 1590. Como Blavet estaba ocupado por los hugonotes, arribaron a Saint Nazaire el día 8 de octubre, donde desembarcaron todos los efectivos el 16 de ese mes.

La misión continuó hasta el final de la guerra en 1598 con el Edicto de Nantes y la Paz de Vervins del mismo año entre Felipe IV y Enrique IV.
Aunque el objetivo principal de la campaña fue el apoyo a los católicos franceses, a nadie se le escapaba la importancia que tenía para España disponer de un puerto seguro a la entrada del Canal y, así, facilitar las comunicaciones con Flandes, además de ser una base para la proyectada invasión de Inglaterra.
La compaña de Bretaña tuvo un gran componente naval con una flotilla establecida en Blavet durante todo el periodo que duró la presencia española en la ciudad. La flotilla se empleó en apoyo de algunas operaciones terrestres, además del control del tráfico en el Canal.
Blavet dependía logísticamente de El Ferrol y fueron los pataches de Zubiaur los que realizaron la mayoría de las misiones, además de colaborar con las fuerzas destacadas en las operaciones navales.
Para dirigir este componente naval se eligió Almirante jefe del destacamento a Diego Brochero y como subordinado suyo a Pedro de Zubiaur, siempre que actuaba en misiones desde la base.
Las relaciones entre los mandos de la campaña no fueron amigables que digamos. Del Águila era una persona con un carácter difícil que chocó con Brochero.
Este era un hombre formado en el Mediterráneo y su dilatada experiencia marinera estaba basada en el tipo de buques propio del citado mar, la galera, que no era un instrumento óptimo para ser usado en la navegación en el Atlántico.
Zubiaur era partidario de usar buques redondos más adecuados para la navegación atlántica.
La discusión la cerró el jefe de la expedición Juan del Águila ordenando emplear las galeras en aguas más someras como en desembarcos y ataques a los puertos. También, se usaron en la incursión y desembarco en Cornualles en 1595.
Los buques redondos se emplearon en acciones de corso e, incluso, en ataques y socorros a ciudades.
Las actuaciones de la escuadra basada en Blavet fueron muy eficaces consiguiendo tantas capturas que llegaron a reducir el tráfico marítimo en el Canal.
En los años posteriores, la navegación se hacía en grandes flotas difíciles de combatir, por lo que Zubiaur llegó a solicitar la construcción de galeones para hacer frente a la nueva situación.
Por una serie de circunstancias no se llegó a materializar las ventajas que la situación de Blavet proporcionaba, casi siempre estas estaban ligadas a la falta de medios, la calidad de la tropa destinada a la misión, las penurias, los desencuentros con las relaciones con las autoridades bretonas.
Por entonces, la situación en Bretaña estaba muy deteriorada, aunque la posición de Blavet hubiera sido determínante si las tempestades hubieran permitido llegar a una situación más satisfactoria.
Por ejemplo, el ataque a Cádiz por los ingleses, en 1596, que dio lugar a la organización de la Segunda Gran Armada y Tercera Gran Armada (1596 y 1597) contra Inglaterra pero que ambas fueron desechas por temporales.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y «135 Presidentes del Ejecutivo español en la Decadencia española (1788 -1905)»
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- García Rivas, Manuel. La Campaña de Bretaña (1590-1598). Una amenaza para Inglaterra.
- García Rivas, Manual. IV centenario del fallecimiento de Pedro Zubiaur, un marino vasco del siglo XVI. Guerra marítima, corso y piratería. Revista de Estudios Marítimos del País Vasco.
- Williams, Patrick. D. Diego de Brochero de paz y Anaya (c. 1535-1625). Corsario, Almirante y Administrador.






