Miguel de Barrios y Valle, judío converso cordobés, fue militar en Flandes, poeta, historiador, dramaturgo y filósofo. Vivió muchos años en Ámsterdam y terminó retornando al judaísmo

Miguel de Barrios y Valle (Daniel Leví), un converso andaluz nacido en Montilla (Córdoba) en una familia procedente de Portugal, fue militar en Flandes, poeta, historiador, dramaturgo y filósofo que vivió sus años más prolíficos entre Bruselas y Ámsterdam.
Nació en 1635, fueron sus padres Simón de Barrios (nombre judío Jacob Leví) y Sara del Valle (nombre judío Cohen de Sosa)). Simón de origen judeoportugués, procedía de una familia de Villa-Flor (Portugal). Fue contador del marqués de Priego de la casa de los Fernández de Córdoba.
El matrimonio tuvo nueve hijos, siendo Miguel el nacido en quinto lugar.
La familia continuaba practicando ocultamente su religión. La Inquisición había ejecutado a un pariente por judaizante, lo que llevó a Simón a abandonar Andalucía y trasladarse a Portugal, pero no sintiéndose seguro allí, optó por emigrar a Argelia.
Miguel abandonó Argelia y pasó a vivir a Italia. Se casó con Débora Váez y en 1662 embarcó con destino a América en busca de una nueva vida. Desembarcó en Trinidad y Tobago. Allí, poco después de su llegada, murió su primera esposa y Miguel decidió volverse a Europa. Llegó a los Países Bajos. Fue acogido en Ámsterdam donde se casó, nuevamente, con Abigail de Pina, de una conocida familia de comerciantes de la ciudad, con quien tuvo tres hijos.
Posteriormente se alistó en el ejército español y llegó a ser capitán, empezando, así, una dualidad en vida. Por un lado, su familia residía en Ámsterdam mientras que, por otro lado, su profesión le hacía pasar largos periodos en Bruselas como militar profesional. En aquella llevó una vida religiosa y donde produjo sus obras ideológicas, en ésta fue donde publicó sus primeras obras.
Dadas las dificultades inherentes en la vida de un escritor, acrecentadas por su condición de judeoconverso, necesitaba imperiosa de encontrar mecenas que financiaran sus obras. Su habilidad logró encontrarlos tanto en Bruselas como en Ámsterdam.
Por entonces, Ámsterdam era la nueva Jerusalén, ciudad de asilo de todos los credos y razas expulsados de los distintos países europeos y que permitió a Miguel desarrollar todo su espíritu humanista.
En Bruselas publicó sus primeros trabajos: Flor de Apolo y Coro de las Musas.
Se propuso escribir un libro sobre el Pentateuco, pero las autoridades religiosas judías de Ámsterdam no le dieron permiso para imprimirla. Por entonces, la comunidad sefardita de la ciudad tenía una junta que establecía una censura previa a cualquier escritor que quisiera publicar alguna obra. Sin una aprobación previa ninguna obra podía circular entre la población sefardita de la ciudad y se confiscaba cualquier obra que ignorare tal prohibición.
Miguel de barrios tuvo problemas desde el inicio con el precepto anterior, su primera obra, Flor de Apolo, fue rechazado por lo que tuvo que imprimirla en Bruselas bajo el mecenazgo de Antonio Fernández de Córdoba.
En 1672, Miguel dejo sus cargos militares en Bruselas y se trasladó al barrio judío de Ámsterdam, donde vivió hasta su muerte. Retornó al judaísmo y cambió de nombre pasando a ser Daniel Leví. Se dedico a la literatura representando a la ortodoxia religiosa de la comunidad sefardita y donde escribió su obra más ideológica.
Cuatro años más tarde, participó como mantenedor de la academia literaria, la Academia de los Sitibundos que tenía como jueces a los ciudadanos más ricos e importantes de la ciudad.
En 1685 fue nombrado mantenedor, junto con su hijo Simón, de la Academia de los Floridos. Treinta y ocho de sus miembros se recogen en la Relación de los poetas y escritores españoles de la nación judaica amstelodana y representaba a lo mejor de la sociedad judía de la ciudad.
Miguel creyó en la llegada del Mesías para el año judío de 5435 (1675). Sus últimos años de vida fue un período convulso como escritor entre: penurias económicas, desengaños religiosos y enfermedades que lo llevaron, aceleradamente, a un desenlace fatal. Murió en Ámsterdam en 1701 y fue enterrado al lado de su esposa, muerta quince años antes, en el cementerio de la ciudad.
Miguel supo integrase en el ambiente cultural de los Países Bajos y contribuir al florecimiento literario de la comunidad judía de Ámsterdam del que fue un prestigioso escritor.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y “50 mujeres españolas extraordinarias”
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- Escritores sefardíes: Miguel de Barrios (Daniel Leví) -1635-1701.
- García Gavilán, Inmaculada. Miguel (Daniel Leví) de Barrios y sus mecenas: Un caso más de “Mendicidad poética”. Universidad de León
- Sedeño Rodríguez, Francisco Javier. Miguel de Barrios: El laberinto de una heterodoxia humanista sin fortuna. Universidad de Málaga.






