Filipinas hasta el final del Siglo XVI (IV): El gobernador Francisco Tello de Guzmán y sus difíciles relaciones con Japón, el país con el que España mantenía importantes relaciones comerciales

El capítulo anterior lo finalizamos con la llegada a Manila del último gobernador el siglo XVI y el primero del siglo XVII, el sevillano Francisco Tello de Guzmán (julio 1532-mayo 1603). Fue el último gobernador nombrado por Felipe II y el primero que tuvo que combatir con otros europeos distintos de los portugueses, por entonces bajo la misma corona por la unión de los reinos de España y Portugal ocurrida 45 años antes.
El nuevo gobernador traía la orden de restaurar la Real Audiencia de Manila.
Uno de los primeros problemas con los que se encontró fue la muerte del gobernador y capitán general de la isla de Mindanao, Esteban Rodríguez de Figueroa.
En 1591, el gobernador Gómez Pérez das Mariñas había hecho una proposición a nuestro ya conocido Esteban Rodríguez de Figueroa por la cual le nombraba capitán general y gobernador de la isla de Mindanao siempre que pacificara y poblara la isla a su costa.
Tal proposición fue en viada a la Corte para su aprobación, la conformidad llegó a Manila de mano del nuevo teniente general, Antonio de Morga, en 1595.
Figueroa preparó una flota de cincuenta naves, 200 españoles y unos 1.500 soldados filipinos. Empezó la campaña en abril de 1596.
Después de internarse por el río Grande de Mindanao, envió a su maestre de campo, Juan de la Jara, a hacer una descubierta, pero viendo que este no regresaba en el tiempo acordado, Figueroa desembarco con una escolta formada por dos soldados.
Mientras cruzaba una zona fragosa, fue asaltado por dos enemigos, con su espada mató al primero, pero el segundo le asestó un golpe que la partió la cabeza, iba sin yelmo puesto, causándole una herida de tal gravedad que fue la causante de su muerte pocas horas más tarde.
Juan de Jara se hizo elegir su sucesor. Construyó un establecimiento que fortificó sin conocer las intenciones del gobernador de Manila. Fue arrestado y murió en prisión en espera de juicio.
El gobernador Tello ordenó al general de galeras, Juan Ronquillo, preparar una nueva expedición. Derrotó a los moros de Mindanao y a sus aliados de Ternate, alcanzando la paz en 1598. Con la paz no se terminó el conflicto, al poco se reanudó y en 1602 fue enviado a combatirlos a nuestro conocido Juan Juárez de Gallinato.
En el mes de julio de 1596, días antes de la llegada del nuevo gobernador Tello, zarpó de Manila con destino a Acapulco el galeón San Felipe. Lo mandaba Matías de Landecho
Llevaba una rica carga valorada en un millón trescientos mil pesos y viajaban en él 233 personas, entre ellas cuatro frailes agustinos, dos dominicos y dos franciscanos y algunos soldados. Además, portaba un escrito del gobernador Luis Pérez das Mariñas donde informaba a la Corte de la conveniencia de conquistar la isla Hermosa (Formosa, actual Taiwán, Republica de China) como punto de apoyo al comercio con Japón.
Cuando navegaban cerca de Japón, el día 28 de septiembre, fueron acometidos por una fuerte tormenta que causó graves daños a la nave, muchos heridos y algunos muertos.
Consiguieron fondear en la bahía de Mecano (actual Kioto, en la parte central de la isla de Honshu, Japón). Su historia resumida ya fue contada en otro capítulo de esta serie.
La máxima autoridad en la Corte japonesa era Toyotomi Hideyoshi y el comercio hispano-japonés era el más importante para Filipinas, superior al chino, y vital para el negocio con Nueva España.
Toyotomi, al principio, amparó el cristianismo que predicaban los misioneros españoles y portugueses en Japón, pero en 1587, cambió radicalmente de opinión y promulgó un edicto por el que expulsaba a todos los sacerdotes católicos del país, edicto que no se llegó a cumplir en toda su extensión.
Pero en 1597, considerando perniciosa la presencia de religiosos católicos en el país, además del temor a una invasión española de Japón, aplicó expeditivamente el decreto de expulsión.
Apoyándose en los incidentes surgidos con el Galeón San Felipe, Toyotomi se apoderó de la carga y condenó a muerte a 26 cristianos (los mártires de Japón o Nagasaki) que fueron crucificados en febrero de ese año.
El resto de la tripulación y pasajeros fue liberado y pudieron volver a Manila sin haber recuperado la carga. El gobernador, ante el temor de una invasión japonesa de la ciudad, escasamente guarnecida, decidió olvidar el asunto y envió una embajada con regalos para reanudar el comercio y reclamar la carga del navío. Toyotomi nunca devolvió lo robado al galeón.
No obstante, se establecieron algunas medidas defensivas como la fortificación de Manila y actuaciones sobre la población japonesa en la ciudad.
El gobernador Tello propuso conquistarla isla Hermosa (actual Formosa, Taiwán, Republica China) antes de que fuera conquistada por los japoneses, pero el plan no fue aceptado por el consejo de guerra debido a que guarnición de Manila, alrededor de 1.200 hombre, era a todas luces muy pequeña para una empresa de tal envergadura.
La tensión entre España y Japón disminuyó con la muerte, en 1598, de Toyotomi Hideyoshi.
Por otra parte, el dominio Fray Alonso Jiménez que había sido abandonado en Turquín por Juan Suarez Gallinato (relatamos este suceso en el capítulo anterior), consiguió ser puesto en libertad y llegar a Manila donde volvió a proponer nuevas expediciones a Camboya.
En 1598 llegó a Manila una carta de Blas Ruiz al gobernador Tello relatando los acontecimientos ocurridos en Camboya. Aunque no se conocía la situación real del reino, Luis Pérez das Mariñas convenció al gobernador de llevar a cabo una nueva expedición en persona y a su costa.
Das Mariñas preparó dos navíos y una galeota y zarpó de Manila a mediados de julio de 1598 con unos doscientos hombres, además de tres misioneros entre los que se encontraba nuestro conocido Fray Alonso Jiménez.
La temporada de navegación no era la adecuada, era la estación de los grandes tifones (huracanes del Mar de la China) y la flotilla sufrió varios naufragios y solo uno de los navíos pudo llegar a Macao donde los portugueses le negaron asistencia.
Continuaron hacia Cantón (ciudad del sur de la República Popular China) donde le proporcionaron refugio. Das Mariñas pasó allí año y medio hasta que pudo regresar a Manila completamente arruinado después de gastar su herencia paterna y sin poder prestar ayuda a los aventureros Blas Ruiz y Diego Belloso. Das Mariñas continuó viviendo en Manila y murió combatiendo contra los sangleyes (residentes chinos en Manila) durante la rebelión de estos en 1603.
Por otra parte, nuestros aventureros, Blas Ruiz de Hernán González y Diego Belloso, recibieron muy pocos refuerzos españoles y en 1598, en un incidente con los malayos, acabaron ambos muertos luchando frente al enemigo tal y como siempre habían vivido. Con su muerte se acabó la intervención de España en la península del suroeste de Asia, la península de Malaca o península de Malasia.
Como ya hemos contado en el capítulo correspondiente a Olivier van Noort, corsario holandés que fue el primero en dar la vuelta al mundo, arribó a las Filipinas en diciembre 1600 durante el mandato del gobernador Tello de Guzmán.
Sabemos que se combatió en la bahía de Manila entre dos buques holandeses y otros dos españoles mandados por el teniente general Antonio de Morga (en la foto).
Se combatió durante cuatro horas con el resultado de un buque hundido de cada bando, pero van Noort pudo escapar después de matar, cruelmente, a los náufragos españoles que trataban de salvarse nadando al hundirse su nave.
Murieron en total 109 españoles y 150 nativos. Los trece prisioneros holandeses fueron condenados a muerte.
En mayo de 1602, Tello de Guzmán fue sustituido por el nuevo gobernador nombrado por el rey Felipe III, Pedro Bravo de Acuña.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y «135 Presidentes del Ejecutivo español en la Decadencia española (1788 -1905)»
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- Morga, Antonio de. History of the Philippine Islands I y II.
- Fernández Duro, Cesáreo. Historia de la Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. VII, Expediciones a Ultramar. Instituto de Historia y Cultura Naval.
- Fernández Duro, Cesáreo. Los españoles en Camboya y Siam Blas Ruiz y Diego Belloso (1582-1594). Sociedad Geográfica Española.
- Govantes, Felipe M. de. Compendio de la Historia de Filipinas.
- Baranera, Francisco X. Compañía de Jesús. Compendio de la Historia de Filipinas.
- Hernández Hortigüela, Juan. Esteban Rodríguez de Figueroa, Gobernador y Capitán General de Mindanao.
- Sola, Emilio. Historia de un desencuentro, España y Japón, 1580-1614. Archivo de la Frontera.






