Martín Álvarez Galán, héroe español de la batalla naval del Cabo de San Vicente por defender la bandera de España al que el comodoro Nelson rindió honores para reconocer su valor

El infante de marina español que, en 1797, durante la batalla del Cabo de San Vicente, siguiendo las órdenes de su comandante defendió su bandera hasta el final. La bandera no fue abatida hasta que fue dado por muerto con gravísimas heridas y después de haber dado muerte a un par de oficiales y herido a otros dos soldados ingleses que intentaron arriarla.
Martín Álvarez había nacido en Montemolín (provincia de Badajoz), en 1766, en una familia humilde, formada por Pedro Álvarez, carretero de profesión, y Benita Galán.
Con 24 años, en 1790, se enroló en la Infantería de Marina, quedando encuadrado entre los granaderos.
Estos constituían un cuerpo de élite dentro de la Infantería de Marina. En él formaban los hombres más valientes y fuertes porque su trabajo consistía en combatir en primera línea en los abordajes, abriendo camino a los fusileros mediante el uso de granadas de mano.
Después de un período de instrucción en Cádiz, Martin empieza su periplo marinero embarcando, por primera vez, en el navío Gallardo.
Formó parte de la tripulación de algunos de los más famosos navíos españoles de la época y, en ellos, realizó diversos viajes a los territorios españoles del mar Caribe.
En 1797 se encontraba embarcado en el navío San Nicolás de Bari, navío de 80 cañones mandado por del brigadier Tomás Geraldino.
Por el Tratado de San Ildefonso de 1796 entre España y la Francia Revolucionaria, aquella estaba obligada a defender a esta última en sus enfrentamientos con Inglaterra. En este contexto se produjo la batalla naval del Cabo de San Vicente, el 14 de febrero de 1797.
El Cabo de San Vicente está situado en el extremo suroeste de Portugal, en la costa del Algarve. Ese día se enfrentaron la escuadra española mandada por el teniente general José de Córdova con otra inglesa mandada por el almirante John Jervis.
Durante el combate, el navío español San Nicolás de Bari es atacado por varios navíos ingleses produciéndole graves daños.
Con dificultades para maniobrar, el San Nicolás empezó a derivar y, al tratar de salir de la línea de tiro de los ingleses, colisionó con otro navío español, el San José que está también en una situación desesperada.
A la vista de la situación de estos dos navíos, el buque inglés Captain, también con graves averías, decide abordar a los dos buques españoles. En el navío inglés está el comodoro Nelson que ha tenido una actuación brillante en la batalla.
El San Nicolás que está totalmente inmovilizado y sin capacidad de hacer fuego con su artillería es abordado en primer lugar.
El comandante español del San Nicolás, mortalmente herido, ordena a nuestro héroe que: “ninguno se rinda sino después de muerto”.
Martín está en la toldilla del navío donde ondea la bandera para impedir que nadie la arríe y rinda el buque.
Cuando el trozo de abordaje inglés llega a la toldilla e intenta arriar la bandera, Martín arremete contra ellos matando a dos oficiales ingleses e hiriendo a otros dos soldados más.
Una descarga cerrada acabó con la resistencia de Martín, siendo tan gravemente herido que fue dado por muerto. Solo así, los ingleses pudieron arriar la bandera y rendir el San Nicolás.
Según Nelson, los españoles del San Nicolás ejercieron lo que llamó una loca resistencia.
Entre los muertos se encontraba el comandante del navío Tomás Geraldino.
Cuando iban a arrojar al mar el cuerpo de Martín, se dieron cuenta que aún vivía. Asombrados por su valor, el propio Nelson ordenó que fuese llevado al hospital de la ciudad portuguesa de Lagos, próxima al lugar del combate, para ser curado.
Restablecido de sus heridas, Martín fue liberado y se reincorporó al servicio en la infantería de Marina.
Martín murió en 1801 en la ciudad francesa de Brest de una mala caída. Había llegada a la ciudad embarcado en el navío español Purísima Concepción.
Por la Real orden de 12 de diciembre de1848 se dispuso” que en lo sucesivo haya permanentemente en la Armada un buque que se denomine Martín Álvarez”, y por otra Real Orden, esta de 4 de julio de 1878, se estableció” que el nombre de Martín Álvarez figure constantemente en la nómina de la Primera Compañía del Primer Batallón del Tercio de Armada de San Fernando.
Posterior mente se erigió un monumento a su memoria en su pueblo natal. Su sable se encuentra en el Museo Naval de Londres y, en Gibraltar, se conserva un cañón con una placa con tres hurras: “Hip Captain, hip San Nicolás, hip Martín Álvarez”
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y “50 mujeres españolas extraordinarias”
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- García Juan. El granadero Martín Álvarez Galán. Todo avante.
- Ocampo, José Antonio. La historia marítima en el mundo. Revista de Historia Naval nº 120.
- Morales Morales, Samuel. ¿Quo vadis Martín Álvarez? Temas profesionales.
- Fernández Gaytán, José. Extremadura y el mar. Revista de Historia Naval nº 120.
- De la Santa Cinta, J. 135 Presidentes del Ejecutivo Español (1788-1902).






