Decepción política: Cuando los vecinos esperan que Tejero (tras la parada en seco de sus obras faraónicas) baje los impuestos como golpe de timón político, les vende el Carnet del Vecino

A menos que de un año para que los ciudadanos del Gran Pozuelo de Alarcón acudan a las urnas en mayo de 2027, la alcaldesa Paloma Tejero ha decidido desempolvar el punto 147 de su programa electoral y saca el Carnet del Vecino.

Lo que presenta como una innovación digital en la “app eAgora” no es más que una “chuminada” de última hora, un intento desesperado por maquillar cuatro años de promesas incumplidas y una gestión que se ha quedado sin fuelle antes de llegar a la meta.
Resulta insultante que, tras ver cómo se desmoronaba su política (única política) de proyectos faraónicos y se quedaba sin objetivos políticos tangibles que presentar, el equipo de gobierno intente ahora “vender” un código QR como el gran logro del mandato.
Y a estas alturas de la liga…
Es la política de los gestos vacíos: crear una herramienta digital para gestionar trámites que ya deberían ser fluidos, buscando generar una sensación de actividad donde solo hay parálisis.
Lo que realmente habría salvado la legislatura, alcaldesa, no es una aplicación móvil sino una bajada de impuestos generalizada que los vecinos llevan esperando desde 2023.

Sin embargo, la realidad ha sido la opuesta. La alcaldesa no solo ha sido incapaz de reducir la presión fiscal, sino que ha castigado el bolsillo de los pozueleros con la creación de la tasa de basuras y el encarecimiento de las tasas por el uso de edificios públicos.
Además, es casi una burla que el principal reclamo del Carnet del Vecino sea la posibilidad de obtener bonificaciones en la tasa de basuras si se visita el Punto Limpio cinco veces al año.
Es el colmo del cinismo político: te imponen una tasa nueva y, a meses de las elecciones, te regalan un carnet para que “juegues” a intentar reducirla.
El vecino no quiere un QR para mendigar descuentos, señora. Quiere que el dinero se quede en su bolsillo mediante una gestión eficiente que no se ha visto por ninguna parte.
La amalgama de carnets digitales -desde familias numerosas hasta colonias felinas- que ahora se promocionan con tutoriales en TikTok y redes sociales, evidencia una falta total de capacidad de liderazgo. En lugar de afrontar los problemas importantes de Pozuelo, Tejero se entretiene en burocratizar el acceso a talleres y ludotecas mediante un distintivo digital que llega con tres años de retraso.
A estas alturas de la legislatura, el Carnet del Vecino no es una herramienta de servicio público, es un pobre folleto electoral encubierto. Cualquier día se anunciarán cupones descuentos para ir a la piscina de verano del Carlos Ruiz o cualquier otra majadería.
En cualquier caso, esto es el reconocimiento implícito de una alcaldesa que no tiene nada sustancial que inaugurar y que se aferra a una app para ocultar que su gestión ha sido un desierto de ideas.
Pozuelo merecía una rebaja fiscal y un proyecto de ciudad valiente, no un carnet de fidelización para intentar salvar los muebles en mayo de 2027.
Juan Manuel Sánchez





