Los graves incidentes del viernes pasado en el Recinto Ferial (con avalanchas y heridos que el Gobierno calla) exigen explicaciones claras de Tejero y la dimisión de Moreno y Antolínez

El pasado viernes por la noche, en el Recinto Ferial de la Avenida de Europa, volvió a ocurrir lo que ya muchos vecinos temían: Incidentes gravísimos en la Gran Carpa de conciertos.
Hubo avalanchas, cargas policiales, agentes heridos y varios detenidos entre los asistentes. Pero el Gobierno de Pozuelo, cobardemente, se esconde y calla.
Dicen que por problemas con las entradas, no lo sé. Solo sé que era algo que estaba cantado que sucedería a causa de tanto desatino como se produce en la organización de los conciertos.
Me cuentan que hubo escenas muy fuertes que en nada se parecen a lo que deberían ser las Fiestas de la Virgen de la Consolación. El capricho de la alcaldesa Paloma Tejero de montar el Recinto Ferial y la ineptitud del concejal de Seguridad Manuel Moreno y del Comisario de la Policía Municipal Lorenzo Antolínez montando la “inseguridad” era tema abonado para estos incidentes.
Pero lo del viernes no es un hecho aislado. Es la consecuencia de dos años de altercados, de noches sin descanso, de broncas, de botellones, de inseguridad creciente y de una gestión municipal empeñada en dar la espalda a los vecinos.
La Policía Municipal tuvo que intervenir y hay quien asegura que hubo agentes heridos y varios jóvenes recibieron golpes de todo tipo. Pero, insisto, la forastera alcaldesa Tejero, su concejal de Seguridad Manuel “Marmolillo” Moreno y el comisario de Policía Lorenzo “El Estirado” Antolínez actúan (hasta hoy lunes) como si la situación hubiera estado bajo control. Y no lo estuvo. Se les fue de las manos pero no explican por qué…
Pero los vecinos lo saben.
Y los padres que no pueden dormir lo saben.
Y las familias que ven cómo se degrada la Avenida de Europa lo saben.
Y las personas mayores que sufren el ruido hasta la madrugada lo saben.
Y lo saben también los veterinarios que atienden a las mascotas enfermas por el estrés y la insalubridad que genera la basura acumulada y el trasiego constante de miles de jóvenes.
Y mientras tanto, insisto, Tejero guarda silencio. Silencio cómplice, calculado, vergonzoso.
No hay una sola palabra oficial que reconozca la gravedad de los hechos del viernes. Ni un comunicado, ni una explicación, ni una disculpa. El objetivo parece claro: minimizar, ocultar, barrer debajo de la alfombra un fracaso de dimensiones colosales.
Qué no se enteren en Madrid… Por favor, que no se enteren.
Pero no se puede tapar el sol con un dedo. Nada puede seguir como si nada hubiera pasado.
Porque las imágenes circulan por las redes, porque los testigos relatan el miedo, porque los propios agentes que tuvieron que intervenir saben perfectamente que lo ocurrido no fue una travesura juvenil sino un descontrol total porque todo estaba mal organizado.
Avalanchas de gente, cargas policiales, heridos. Pozuelo convertido en un caos por decisión política de quienes se niegan a escuchar a los ciudadanos y prefieren insistir en un modelo de ocio que nada tiene que ver con las fiestas patronales ni con la identidad de este municipio.
El empeño de Paloma Tejero en mantener la Gran Carpa y levantar un Recinto Ferial permanente es sencillamente inadmisible. Lleva camino de convertirse en su mayor error político y arrastrará a su equipo de gobierno con ella.
Y es que los vecinos ya no lo soportan más. Porque la Avenida de Europa se está deteriorando de forma alarmante. Porque la inseguridad crece. Porque la convivencia se rompe. Y porque Pozuelo no merece esto.
No merece tanta ineptitud pagada a precio de oro.
Ya no basta con pedir explicaciones. Lo que toca ahora es exigir responsabilidades. Y esas responsabilidades tienen nombre y apellido. La alcaldesa Paloma Tejero debe asumirlas. El concejal de Seguridad Manuel Moreno debe asumirlas. El comisario Lorenzo Antolínez debe asumirlas.
No se puede seguir mirando para otro lado cuando los propios policías acaban heridos por un despropósito político.
La única salida digna sería reconocer el error, cancelar de inmediato el proyecto del Recinto Ferial y replantear por completo el modelo de fiestas y eventos de esta ciudad. Y, por supuesto, ceses y dimisiones.
Y si Paloma Tejero no está dispuesta a hacerlo, entonces lo honesto, lo decente, sería que se apartase. Porque lo del viernes fue un aviso. Y porque Pozuelo no puede seguir viviendo bajo la amenaza de otro viernes negro en su propia casa, que algunos tenemos memoria.
Tejero arregla esto ya. Toma medidas contra los inútiles de tu equipo.
Pozuelo de Alarcón te supera y ya das la sensación de que contigo se ha cumplido el Principio de Peter.
Amén.
El Capitán Possuelo






