¿Es cierto que otra vez han cambiado la forma de facturación (que se devuelven facturas para no pagarlas, como en 2022, porque tampoco hay dinero) y porque la Miralles está de capa caída?

Sigue el “Cacao Maravillao” en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón. Aunque, más que “Cacao Maravillao”, me aseguran que es un carajal por falta de dinero.
Todo ya es mentira. La alcaldesa Tejero no tuvo lo que hay que tener para denunciar los desvaríos económico presupuestarios de Susana Pérez Quislant y de Eduardo Oria y, como ya anunciamos en su día, terminará pagando con su carrera política aquella cobardía. Ahora ya es la responsable del margallate que tiene montado…
Suele pasar cuando se escupe al cielo…
El caso es que, tras los Reconocimientos extrajudiciales de crédito, las Modificaciones de créditos y los Reajustes de anualidades, la cosa está chunga.
Por supuesto, Paloma Tejero, en lugar de recoger velas, se tiró un farol e incrementó el Presupuesto 2024 del Ayuntamiento un 10’64% (12,25 millones de euros), pasando de 115,17 millones de 2023 a 127,42 millones de 2024… No queréis caldo, tres tazas…
Una locura basada en una entelequia por no decir onanismo mental ya que, según asegura en su Memoria, la alcaldesa se basa en el cuento de la lechera:
-En mayores ingresos del Estado
-En la nueva tasa de basuras que nos ha colocado
-En el Plan de Inversión Regional PIR (22-26), que espera cobrarlo en 2024
-Y en el Remanente de Tesorería…
Madre del Amor Hermoso…
Pero la realidad ya es otra.
La realidad es que aún no se conoce la liquidación del Presupuesto 2023. Liquidación que tenía que estar hecha antes del 1 de marzo de 2024 y aprobada por la alcaldesa antes del 31 de ese mismo mes.
La realidad es que no hay un puñetero euro y que ha habido que pedir dinero a la Comunidad de Madrid para gasto corriente…
Y, en el colmo de los colmos, ¿es cierto que otra vez, en enero de 2024, han cambiado la forma de facturación?
¿Es verdad que están haciendo una trampita como aquella que se inventó la interventora Menchu Miralles, en 2022, para no pagar porque no había pasta y era una patada a seguir como se ha visto en el 2º Semestre de 2023…?
Me juran que sí…
Cómo me acuerdo ahora de la defensa, en el Pleno, que hizo la alcaldesa Tejero, la “Pagafantas” Picazo y esa galleguiña Molares (que tiene engatusada a la Oposición) de aquella decisión tramposa de Miralles “porque la interventora tenía derecho a cambiar el procedimiento contable”… Manda Güevos. No quiero pensar en que diría Pepeluis Sansegundo (o San Segundo, que nunca recuerdo como era) de la jugadita con su retranca.
Ahora, cuando la gran María del Carmen Miralles Huete está de capa caída, desahuciada, me dicen. Pero también me dicen que agarrada, cuán lapa al cargo, porque quiere que Tejero la indemnice… Todo por la pasta. Ha destrozado la economía de Pozuelo por no plantarle cara a los desaprensivos Quislant y Oria pero ahora, presuntamente, “no sin mi pasta”.
La verdad es que esto de la indemnización no lo tengo claro: Vino a dedo (aunque se cubrieron las apariencias de publicidad y concurrencia, no como ahora con los Directores Generales), y a dedo se debe ir. Y con una mano atrás y otra delante. Estaría bueno…
Es igual, el caso es que, en cuanto ha dejado de mandar, alguien del Ayuntamiento ha decidido usar el “Menchutruquito” de comodín y volver a la anterior manera de facturar de Pelepuis. Una medida que ha pillado a todos los proveedores y contratistas con el paso cambiado. Todas las facturas, desde enero, están siendo devueltas y «Begin the Beguine», que diría Maca tarareando…
Y, oiga, esto es lo que me cuentan los proveedores. Lo mismo exageran. Pero no hay problemas, si no es así y todo es un malentendido, ya saben que no se nos caen los anillos si hay que rectificar… Contamos los que nos cuentan y, siempre, de buena fuente…
Digo esto sobre lo de las facturas devueltas, porque sobre lo de la falta de pasta lo sabe hasta El Fantasma de Don Agustín…
Amén.
El Capitán Possuelo





