Otra oportunidad perdida: Las fiestas de San Gregorio de Húmera demuestran la impotencia política de la alcaldesa Paloma Tejero para iniciar la prometida trasformación de Pozuelo

La alcaldesa de Pozuelo Paloma Tejero tiene miedo. Se ve, se siente. Normal. O ha tirado la toalla, que sería mucho peor. Lo cierto es que empezó la legislatura con mucha fuerza y arrasando, como aquella canción de Thalía, y ahora, incomprensiblemente, cuando lo tenía muy fácil, se ha acojonado. O lo que es peor, ha pasado de todo…
Hablo de las fiestas de San Gregorio de Húmera. Hablo de unas fiestas que han vuelto a fracasar porque se han hecho para unos cuantos, despreciando la importancia que podría tener para muchos…
Es el cuento de nunca acabar en el Gran Pozuelo de Alarcón.
Y como es un cuento inacabable, no iba a escribir sobre ellas. No quería saber nada. Leí el Programa de Fiestas y me desfondé.
Era otra vez “Actividades infantiles: castillos hinchables y talleres didácticos”. Paparruchas. Y “Paella”. En el barrio de los buenos restaurantes, se comete el sacrilegio de ofrecer paella otra vez. Es de juzgado de guardia pero del siglo pasado. Y “Romería de San Gregorio”. A la que solo van cuatro gatos y que ni es romería ni es nada (Ya podría La Asociación La Poza luchar por la abandonada Poza y no por hacer el ridículo con esto). Y música de relleno. Y cutrerío por todos lados.
Y lo que es peor, ni una sola referencia al Medioambiente de Húmera. Y eso que Húmera es el paraíso del Medioambiente. Pero les da igual.
Insisto, de verdad, en que no quise saber nada. Qué más daba. En el fondo quienes gobiernan el Ayuntamiento de Pozuelo son forasteros y, como fueron criticados por los herederos de Gaspar de Alarcón cuando movieron la Cabalgata de Reyes o mal vendieron el Edificio Multiusos del centro, tiraron la toalla… A ellos que les importa si están aquí de paso…
Pero el Director me insistió en que escribiese sobre ello. Y aquí estoy pero para llorar. Llorar por lo que pudo haber sido y no fue…
Para llorar por otra oportunidad pérdida para iniciar la transformación de Pozuelo y convertirlo en referencia de algo bueno y que no sea solo la ciudad de los ricos… Para llorar porque este Gobierno es incapaz de abandonar las chuminadas y apostar por convertir las cutre-fiestas de San Gregorio de unos cuantos en algo por lo que los vecinos de esta ciudad se sintieran orgullosos…
Llorando, en definitiva, por Pozuelo.
Pozuelo de Alarcón es la Ciudad del Agua, entendida como la ciudad del Medioambiente, y me duele que sea noticia porque un vecino rico tale un árbol o siete y que se presuma de lo duro que su Ayuntamiento es con quien cometa arboricidio. Le pone multas estratosféricas (más con un claro objetivo recaudatorio que de castigo, claro) pero esas multas que no tienen ningún valor. Los vecinos castigados, curiosamente, pueden pagar esas multas sin problemas y ya han hecho lo que querían. No sirven para nada y solo muestran el lado oscuro del medio ambiente en que se mueve la ciudad.
Pozuelo de Alarcón es la Ciudad del Agua, entendida como la Ciudad del Medioambiente, y me duele que no sea noticia porque tiene un barrio que es el paraíso de dicho Medioambiente y que, este fin de semana, ha celebrado las Fiestas de San Gregorio, que deberían ser las fiestas grandes del Medioambiente. Las fiestas de la vida. De la VIDA con mayúsculas y de TODOS, con mayúsculas también.
Pero para eso había que pensar, trabajar y, como dice el Libro de la Guerra, tener voluntad de ganar el cambio… Y el Gobierno Tejero no está por la labor. Creo que ya no le queda ni voluntad de cambio.
La alcaldesa tiene miedo o ha tirado la toalla, decía al principio. No lo sé. El caso es que ya está pasota. Solo le interesan las chuminadas, que eso no exige ningún esfuerzo o para vender que los consejeros de la Comunidad de Madrid vienen a verla. O la presidenta. Da igual. Lo importante es la foto que se hace con ellos.
Ayer, por ejemplo, a las 20:15 del domingo, nos anunciaron la visita del Consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local. Miguel Ángel García viene a ver la parcela donde se ubicará la nueva sede judicial de la ciudad, cuya cesión, dicho sea de paso, ni se comentó por el Gobierno en su día (El Correo de Pozuelo si) pero ahora toca sacar pecho… Y eso le gusta a la alcaldesa.
Espero que García venga, en realidad, a otra cosa… Es tan raro que venga solo a ver la parcela…
Juan Manuel Sánchez






