El Teniente de la Harca de Melilla Fernando Monzonís dio su vida por España, tras ser herido de gravedad y continuar al frente de su tropa hasta morir en el mismo campo de batalla

Teniente de Infantería (fallecido en acción de guerra), Fernando Monzonís Mozas, se hizo acreedor a ingresar en la Real y Militar Orden de San Fernando ( R.O de 25 de octubre de 1930, D.O. n.º 242 de 26 de octubre), por los méritos que contrajo en los combates librados en Tamorrout (Gómara), del 8 al 10 de septiembre de 1926, al mando de fuerzas de la Harca de Melilla, que formaba parte de la columna Capaz, que operaba en terrenos muy accidentado y lleno de maleza, en el que había establecidos varios puestos distantes entre sí.
Resultando que una partida enemiga, de unos 80 a 100 hombres, se colocó entre dos de estos puestos, aislándolos, en cuyo momento el teniente Monzonís, dándose cuenta del propósito del enemigo de cortar las comunicaciones con la base de Amiadi y de la gravedad de la situación que pudiera crearse para el paso de convoyes, se lanzó, con un grupo de 2S a 30 hombres de su Harca, contra el enemigo, con tan extraordinarias rapidez, energía y decisión, que rechazó al enemigo produciéndole numerosas pérdidas, teniendo en dicho encuentro, por la corta distancia a que se combatía, quince bajas, y no obstante haber sido herido gravemente, siguió con admirable espíritu al frente de su tropa, ejerciendo su mando hasta morir en el mismo campo de batalla.
Nacido en Castellón de la Plana en 1902 en el seno de una familia de militares. Ingresó en el Ejército como soldado en 1917 en el Regimiento de Infantería de Melilla n.º 59. Dos años más tarde ingresó en la Academia de Infantería (D.O. n.º 172 de 5 de agosto de 1919), fue promovido al empleo de alférez de Infantería en 1921 (D.O. n.º 254 de 15 de noviembre), destinado al Regimiento de Luchana n.º 28 (D.O. n.º 265 de 27 de noviembre).
Combatió en la campaña de recuperación de los territorios perdidos en la Comandancia de Melilla los años 1922 y 1923. El último año, sirviendo en esta campaña en el Regimiento de Ceriñola n.º 42, fue ascendido al empleo de teniente (D.O. n.º 260 de 23 de noviembre).
En 1924, combatió en los combates de Tizi Azza y fue herido de gravedad en septiembre protegiendo un convoy a Koba Darsa. Se le concede la vuelta al servicio, una vez recuperado de sus heridas (D.O. n.º 250 de 7 de noviembre de 1924) y siendo destinado a la Mehal-la Jalifiana de Tafersit n.º 5 (D.O. n.º 255 de 12 de noviembre) donde pasó a mandar la 3ª Mía del 3er Tabor.
En abril de 1926, fue trasladado a la Harca de Melilla (D.O. n.º 86 de 18 de abril), unidad en la que servía cuando encontró la muerte gloriosa. Por los méritos contraídos en el combate del día 11 de septiembre le fue concedida, además de la Cruz Laureada de San Fernando la Medalla Militar (D.O. n.º 228 de 9 de octubre de 1926).
La victoria conseguida en el Rif requería su explotación inmediata en la región de Gómara para conseguir la sumisión de toda esa comarca. Esta era una región montañosa, con un suelo muy quebrado, limitada al norte por el mar Mediterráneo y al sur por la cadena montañosa que forma la divisoria entre este mar y el océano Atlántico. La región ofrecía dificultades para su penetración, era difícil llevarla a cabo en dirección Este-Oeste debido a que todos los ríos eran perpendiculares a la dirección de la marcha, lo mismo que en la Norte -Sur, por la costa, pues esta está formada por acantilados de difícil acceso desde el mar.
Las condiciones del terreno hacían que la fuerza que llevara a cabo la penetración debía ser una fuerza con efectivo reducidos que se sirviera de la potencia militar y la política que proporcionaba los recientes triunfos.
El Alto Comisario, general Sanjurjo, conociendo las dificultades de la misión eligió para ejecutarla el comandante Fernando Oswaldo Capaz Montes, perfecto conocedor de la región y con excelentes contactos con sus dirigentes.
Se formó, para la misión, una columna ligera que pudiera vivir sobre el país, formada por una Harca de unos mil hombres y constituida por un Tabor de cada una de las Harcas de Tetuán y de Melilla, además de dos Tabores de la Mehal-la Jalifiana de Tetuán junto a servicios sanitarios y de intendencia.
El 12 de junio comenzó la operación conocida como el Raid Gómara y en tres meses acabó tomando la ciudad de Xauen, 10 de agosto, pacificando la zona, estableciendo el enlace por la costa entre las dos zonas del Protectorado y, durante su marcha, recogiendo 9.392 fusiles, 14 cañones y 18 ametralladoras. Fue una de las operaciones más brillantes de la campaña.
El teniente Monzonís formando parte de la columna Capaz, como integrante del Tabor de la Harca de Melilla, encontró la muerte gloriosa el día 11 de septiembre en las proximidades de Amiadi.
Joaquín de la Santa Cinta, ingeniero aeronáutico, economista e historiador
Para saber más:
- O. números indicados en el texto.
- ABC de los día 16 y 25 de julio y 10,11 y 12 de septiembre de 1926.
- Historia de las Campañas de Marruecos. Servicio Histórico Militar.
- Revista Ejercito. Año VIII, n.º 91, año 1947.






