El cáncer de colon es ese enemigo invisible y traicionero sobre el que hay que prestar mucha atención. Combátelo con el PREVECOLON. Un artículo del Juan José Granizo

El cáncer de colon es el más frecuentemente diagnosticado en España con unos 40.000 casos nuevos al año.
Por si fuera poco, su incidencia no ha dejado de subir en los últimos 20 años, como consecuencia de peores estilos de vida y el imparable envejecimiento de la población, pero cada vez menos personas fallecen por su causa y se han alcanzado supervivencias impensables en los años 80.
A los 5 años de su diagnóstico, un 55 % de los pacientes siguen vivos, pero si el tumor se identifica en un estado inicial, más del 90 % sobrevivirán al tumor. Son cifras esperanzadoras.
De ahí que el diagnóstico precoz sea la clave para reducir la mortalidad. La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un programa de prevención de este tipo de cáncer destinado a población general (PREVECOLON), que es operativo en Pozuelo desde finales de mayo.
Las personas seleccionadas, entre los 50 y los 69 años, recibirán una llamada telefónica o una carta invitándoles a participar. Solo se hace un sencillo análisis de heces buscando sangre oculta. Ni peligroso, ni molesto. Si es negativa, la prueba se repite cada dos años.
Las personas que tengan factores de riesgo conocidos ya deberían estar bajo vigilancia de su médico.
Y ese es otro tema de interés: un factor de riesgo es algo que aumenta la probabilidad de padecer esta enfermedad. Desgraciadamente en dos terceras partes de los pacientes no podemos identificar con claridad un factor de riesgo conocido.
Algunos de estos factores de riesgo no son modificables: como tener un familiar de primer grado afectado (padres, hijos, hermanos).
Sabemos que en ocasiones el cáncer se desarrolla sobre un pólipo previo, de ahí la importancia de extirparlos a tiempo. Esto es más frecuente en pólipos adenomatosos mayores de 1 cm.
Algunas enfermedades hereditarias presentan mayor riesgo de cáncer colorectal como la Poliposis Adenomatosa Familiar o el Síndrome de Lynch.
También son factores de riesgo padecer una colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn durante 8 años o más y, en general, la incidencia del tumor crece con la edad.
Sin embargo, hay otros factores de riesgo que si podemos modificar, por ejemplo: la obesidad, la falta de ejercicio, el hábito de fumar o beber alcohol.
De todos los factores ambientales, la dieta es el más importante: Las frutas, verduras y los cereales integrales, por su alto contenido en fibra, reducen el riesgo de este tipo de cáncer. Por el contrario, las carnes rojas lo aumentan, sobre todo por el cocinado a muy
altas temperaturas que produce moléculas cancerígenas al degradar los componentes químicos de la carne. Lo mismo ocurre con las carnes “procesadas”, como algunos tipos de embutido y fiambres.
Por debajo de los 50 años el tumor es muy raro, a no ser que tenga alguna anomalía genética. Por desgracia, los síntomas de esta enfermedad son inespecíficos y cuando están presentes, la explicación no suele ser el cáncer. Alguno de los signos que nos tienen que poner en alerta son, por ese orden:
1º.- Sangre en heces (ya sea roja o mezclada con heces de aspecto negro). El sangrado prolongado produce anemia que ocasiona sensación de falta de aire, cansancio, palpitaciones….El sangrado es una causa inexcusable de consulta a su médico.
2º.- Cambio en el ritmo intestinal: aparece diarrea o estreñimiento en personas con ritmo intestinal normal, aunque es más frecuente alternar periodos de estreñimiento con diarrea.
3º.- Heces más delgadas: se producen porque el tumor obstruye el intestino y no permite el paso normal de las heces.
4º.- Sensación de evacuación incompleta: suele aparecer en tumores de la parte final del colon.
5º.- Dolor abdominal: es un síntoma frecuente pero inespecífico. Cuando el tumor cierra parcialmente el calibre del tubo intestinal se produce un cuadro de dolor cólico. Si el cierre es completo se produce obstrucción intestinal que requiere tratamiento urgente.
6º.- El cansancio o la pérdida de peso sin causa aparente ocurren con frecuencia en tumores avanzados.
Si cualquiera de estos síntomas se prolonga unas semanas consulte a su médico. Un diagnóstico a tiempo le puede salvar la vida. La gran proporción de curaciones en los estados iniciales de la enfermedad bien merecen tomarse el cáncer de colon en serio.
Juan J. Granizo, Doctor en Medicina, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública







No puedo sino corroborar todo cuanto dice el Doctor Granizo. A mi me detectaron un cáncer de colon a través de uno de esos simples exámenes de buscar sangre en heces, y al dar positivo me operaron cuando el tumor estaba aún en sus fases iniciales, pequeñito y aún sin metástasis. Hace 5 años de aquello, ahora tengo 73 y en mi última revisión, mi oncólogo, el Dr.Martín Baladés, del hospital Jiménez Díaz me dijo que a partir de ahora las revisiones pasarían de ser semestrales a anuales, lo cual es un excelente dato que me anima mucho. Cuando me operó, el Dr. Badía me dijo “Lo más probable es que te mueras de otra cosa, pero no de esto”. Doy gracias a mi suerte, y sobre todo a estos magníficos médicos que me han tratado, que son los verdaderos héroes anónimos de nuestro tiempo. Así que, gente… ¡a revisarse!