La Peña “Las Domingas” es libre de llamarse como quiera pero no está bien que el Gobierno la promocione en medios públicos. Al menos, con mi dinero

Nunca pensé que este Gobierno de declaraciones enfáticas y altisonantes sobre los derechos de la mujer, el que muestra su ardor guerrero cuando alguien osa cuestionar el papel de la mujer en esta sociedad, se atreviese a tanto. Nunca lo pensé. Me lo había dicho el director de este periódico y no le creí.
El Gobierno de Pozuelo, me dijo varias veces, no es coherente en el tema de la mujer. Va por la vida de Cid Campeador de la mujer y luego anuncia en su programa de fiestas de Septiembre a una Peña llamada “Las Domingas”. “Las Domingas…” Ese término vulgar por el que se conoce, en algunos ámbitos, el pecho de una mujer.
Yo no me lo creía… Pero me dijo que, en su deriva político-mental, este Gobierno terminaría haciéndole un reportaje a esta peña en la revista oficial Vive Pozuelo. Y se lo ha hecho.

Esta página aparece en el último numero Julio-Agosto.
A mí me da igual que se llamen como quieran. Allá ellas y su “divertido” concepto de la mujer del siglo XXI. Las Domingas es un nombre vulgar y denigrante para la mujer en estos tiempos pero, a nivel particular, no tengo nada que decir.
Ese nombre tenga demasiadas connotaciones… Indica demasiadas cosas. Pero respeto la libertad de que cada uno se llame como quiera. Allá estas mujeres sin son ellas las primeras en jugar con estas cosas…
Pero que a esta peña de nombre tan pedestre se le haga promoción en una revista pública que se financia con mis impuestos, de eso nada. Ordinarieces, las justas. Y con mis impuestos, ni media. Pero ni mijita.
No entiendo a este Gobierno. Acepto que haya políticos en Pozuelo que se hagan fotos con ellas. Allá cada cual. No hay problema porque, insisto, son personas libres aunque, luego, a la hora de la verdad y condenar todo tipo de planteamientos machistas de esta sociedad también quede retratada su incoherencia. Pero que lo haga el Gobierno es absolutamente censurable.
No tengo nada contra esas peñistas. Todo lo contario. Mi respeto hacia ellas. Aunque, mejor dicho, que ese respeto sea menos dos… Yo estoy en otra onda. Y lo suyo es bastante patético… Deberían cambiarse el nombre.
Y si eso es lo que queremos en Pozuelo… Malo.
Juan Manuel Sánchez






