¿De verdad este pifostio que Tejero ha montado con las Fiestas de la Consolación le merece la pena políticamente o solamente se trata de una cabezonería más, por purito egocentrismo?

Tras conocer que el martes pasado, a tres días del inicio de las Fiestas de la Consolación, hubo una reunión en la Escuela de Municipal de Música y Danza a la que asistieron algunos presidentes de algunas urbanizaciones de la Avenida de Europa y una representación del Gobierno de Pozuelo que se dignaba a contarles el plan de seguridad, que se había elaborado para ese barrio, a causa de los consabidos problemas que se suelen producir en el Recinto Ferial…
Tras conocer esa reunión y su contenido, solo puedo hacer una pregunta…
¿De verdad este pifostio que la alcaldesa Paloma Tejero ha montado con las Fiestas de Nuestra Señora de la Consolación le merece la pena políticamente o solo se trata de “demostrar que la tiene más larga, con perdón y según el dicho popular”?
Porque, a estas alturas del partido, cuesta encontrar a quiénes pueden contentar en esa zona.
Da la sensación de que todo es pura cabezonería causada por el puro egocentrismo de una alcaldesa no nacida para serlo.
Pero vayamos por partes que diría Jack el Destripador…
Empezaré diciendo que, en un nuevo alarde de propaganda, El Gobierno de Tejero presentó a todo trapo un espectacular dispositivo de seguridad. Tal y como le había prometido a la jueza que había rechazado las medidas cautelares solicitadas por POZCAVIR.
Entre esas medidas, como ya contamos hace unos días, se han dispuesto 130 policías municipales en los días de mayor intensidad, Policía Nacional, vigilantes privados, cámaras, unidad canina, SEAPA, Protección Civil, Bomberos, controles en los accesos y hasta coordinación con municipios vecinos…
Más que medidas de seguridad parecía un alarde hecho con IA por forasteros.
Y es que, el problema, después de tanta fanfarria, era que los vecinos directamente afectados no habían sido consultados.
Ni una reunión. Ni una explicación. Ni una conversación con quienes conocen la Avenida de Europa y sus aledaños y perfectamente y saben, de verdad, lo que ocurre en cuando llegan las fiestas. Y las sufren.
“Las mejores mulas, sin manta”, que se dice en Castilla, cuando se desatiende a las personas más importantes del tema…
Y, de pronto, se dieron cuenta. Y de pronto sintieron que había que contarles el dispositivo a los que van a sufrir las consecuencias del capricho tejerino en unas fiestas que ni les van ni les vienen…
Y montaron la reunión en la Escuela de Música con toda la parafernalia de “Power Point e IA” para algunos presidentes de urbanizaciones, como decía, y otros vecinos. En total 10.
Una reunión a la que asistieron, por parte del Gobierno, tres concejales, tres, un subinspector de Policía Municipal y el responsable de la empresa de seguridad privada, que han vuelto a contratar.
Una gente delegada por Tejero solo para contentar a los representantes de los vecinos como fuese.
Y si había que reconocer que el año pasado “murió Manolete” en los incidentes habidos, se reconocía y punto pelota.
La propia Policía reconoció en la reunión que el año pasado hubo improvisación e incidentes graves. Manda güevos.
Un Mea culpa poco creíble cuando, incluso, en el Pleno del Ayuntamiento esos mismos concejales lo negaron tres veces como San Pedro negó a Cristo…
Pero ahora aseguran que todo estará mejor organizado. Pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero, por ejemplo, se olvidaron de Aravaca.
Parte importante de la Avenida de Europa pertenece a Madrid.
Algunas viviendas, además, están muy próximas al recinto ferial.
(Perdónalos, Señor, son forasteros y no conocen la ciudad)
Y resulta que no había ningún dispositivo extraordinario coordinado con la Policía Municipal de Madrid.
Y si los vecinos de Aravaca tienen problemas, tendrán que llamar a Madrid.
Viva el vino…
¿De verdad nadie había pensado en eso?
Y otro ‘pero’ pozuelero es el de los conciertos.
La alcaldesa lleva tres años presumiendo de los conciertos en el Recinto Ferial como una oferta dirigida especialmente a los jóvenes de Pozuelo, asegurando que los padres querían tenerlos “recogidos” y seguros…
Ahora, como el miedo guarda la viña y ELLA está muy asustada, se le dice a los vecinos, para contentarlos también, que se ha cambiado la oferta musical juvenil por otra más “carroza” porque así el nuevo perfil de asistentes generará menos molestias…
Los conciertos ya no parecen pensados tanto para los jóvenes como para que haya menos jóvenes.
Y, además, se han mejorado los horarios, la ubicación de la Carpa a causa de que hay gente que trabaja al día siguiente.
Tócate la mandolina…
Más que una transformación de Pozuelo, parece una bajada de pantalones política.
Un alcaldesa dando bandazos para apagar los problemas que ELLA misma ha creado.
Primero se monta el espectáculo.
Después se pregunta a los vecinos.
Primero se anuncian los conciertos para los jóvenes.
Después se cambia el perfil para evitar molestias.
Primero se presenta una Línea Maginot de seguridad.
Después se descubre que faltaba Aravaca.
Y todo ello mientras la alcaldesa intenta proyectar una imagen de control absoluto.
Y aquí es donde Tejero vuelve a demostrar que está políticamente perdida en el jardín en que absurdamente se metió…
Porque quizá el verdadero problema de estas fiestas no sea la seguridad.
Quizá sea la propia alcaldesa.
El Capitán Possuelo






