La Comunidad de Madrid amplía hasta los 50 años el programa de hipotecas de Mi Primera Vivienda que permitirá el acceso a la propiedad a más personas al financiar hasta el 100%

Comprar una vivienda en Madrid sin disponer del ahorro suficiente para afrontar la entrada será algo más fácil para un grupo más amplio de madrileños. La Comunidad de Madrid ampliará el programa Mi Primera Vivienda hasta los 50 años y permitirá que las entidades financieras adheridas concedan hipotecas de hasta el 100% del valor del inmueble gracias al sistema de garantías públicas.
El Consejo de Gobierno aprobará este martes una inversión de 25 millones de euros para 2026 destinada a reforzar este programa, que busca precisamente salvar uno de los principales obstáculos para quienes tienen ingresos suficientes para afrontar una hipoteca pero no han conseguido reunir el dinero necesario para cubrir la parte del precio que habitualmente no financian los bancos.
La principal novedad será la ampliación de la edad. Hasta ahora, el programa estaba dirigido fundamentalmente a compradores más jóvenes y ahora podrán acogerse también quienes tengan entre 40 y 50 años. Además, se incorporan las familias con hijos menores de edad a su cargo, mientras que las familias numerosas y monoparentales mantienen el acceso al programa sin límite de edad.
La cantidad que podrá financiarse dependerá de la edad del comprador. Los menores de 40 años podrán acceder a préstamos hipotecarios de hasta el 100% del valor de la vivienda; entre los 40 y los 45 años, el límite será del 95%, y entre los 45 y los 50 años, del 90%.
La Comunidad también eleva el precio máximo de las viviendas que pueden acogerse al programa. El tope pasa de 390.000 a 425.000 euros, ampliando así el abanico de inmuebles que pueden beneficiarse de estas garantías públicas en un mercado como el madrileño, marcado por los elevados precios de compra.
El nuevo impulso llegará después de que 8.309 madrileños hayan podido acceder ya a una vivienda en propiedad desde la puesta en marcha de Mi Primera Vivienda en 2022. El programa ha ido incorporando progresivamente nuevas entidades financieras hasta alcanzar actualmente las nueve: CaixaBank, Ibercaja, Banco Santander, Abanca, ING, Kutxabank, Unicaja Banco, Banco Sabadell y Eurocaja Rural.
La fórmula pretende atacar directamente el problema de quienes pueden pagar una cuota hipotecaria pero se encuentran con una barrera previa: reunir el ahorro suficiente para que el banco les conceda la financiación. La garantía de la Comunidad permite elevar el porcentaje financiado y, por tanto, reducir la cantidad que el comprador debe aportar inicialmente.
Con esta modificación, el programa amplía tanto su edad de acceso como el perfil de las familias que pueden acogerse a él, al tiempo que eleva el precio máximo del inmueble. El objetivo sigue siendo el mismo que cuando se puso en marcha: que la falta de ahorro para la entrada no impida comprar una vivienda a quienes sí tienen capacidad económica para afrontar una hipoteca.






