La pesadilla regresa a Húmera: La reapertura de la polémica discoteca vuelve traer el problema del ruido, los botellones, la suciedad y la vigilia de vecinos que ya esperan soluciones de Tejero

El verano ha sido un respiro insólito de paz para los vecinos de Húmera.
Sin el trasiego insoportable de las fiestas de graduación de junio, que habitualmente castigaban el barrio, se ha disfrutado de meses tranquilos y se ha podido conciliar el sueño con las ventanas abiertas.
Sin embargo, la tregua ha durado poco.
Me cuentan los vecinos que, el último fin de semana de agosto, el juzgado levantó las medidas cautelares impuestas por el Ayuntamiento de Pozuelo y la polémica discoteca volvió a abrir sus puertas de forma repentina.
Un drama.
Y conviene recordar su origen.
A primeros de mayo, la presión vecinal obligó a la alcaldesa Paloma Tejero a decretar el cierre cautelar del establecimiento tras unas mediciones de ruido demoledoras realizadas a mediados de abril por la Policía Municipal y la Concejalía de Medio Ambiente.
Aquellas mediciones, que se mantuvieron en estricto secreto para el vecindario, terminaron siendo aceptadas por la propia dirección de la discoteca que aceptó el expediente y cerró.
Ahora, y no se sabe muy bien la razones del juzgado, el local se ha puesto en marcha sin haber resuelto las deficiencias acústicas ya que las vibraciones y el retumbo de la música se siguen sintiendo con la misma intensidad en las viviendas.
Es más, los vecinos aseguran que la discoteca no ha acometido las obras de insonorización que exigía el Consistorio pozuelero…
Vamos, que la incertidumbre y el turbación vuelven al barrio.
Y vuelven a pesar del despliegue policial de seguridad organizado en el entorno (con drones, unidades caninas y patrullas).
Este video es del 28 de agosto a las 23:00 horas, cuando aún no se había abierto la discoteca, y de esa misma madrugada a las 02:25 horas.
La Policía Municipal, es verdad, se emplea a fondo y los vecinos observan con cierta esperanza la actitud del nuevo comisario, pero ¿continuará o será flor de un día?
Aunque, me cuentan, que la policía ha estado mucho más amable y empática con los vecinos.
Algo que es de agradecer porque hace unos meses los trataban fatal, como contamos en El Correo de Pozuelo.
En cualquier caso y pese a todo, a la mañana siguiente también volvieron las vomitonas.

Veremos en qué queda todo porque los vecinos no se van a quedar quietos y ahora la pelota vuelve a estar en el tejado de la alcaldesa Tejero…
Juan Manuel Sánchez






