La alcaldesa Tejero y el comisario Castillo montan una “Línea Maginot” en las Fiestas de la Consolación, demostrando que son forasteros y poniendo al gran Pozuelo a la altura del Bronx

Era algo esperado.
El miedo guarda la viña.
Ya se ha hecho público, por fin, el despliegue de seguridad para las fiestas de Nuestra Señora de la Consolación.
Y se ha hecho a lo grande….
Tan grande ese despliegue policial, que ha montado el Gobierno, más parece responder al pánico escénico institucional que a un conocimiento real de la dinámica de la ciudad.
Y no es para tanto…
Pozuelo no es el Bronx. Es otra cosa. Pero esa cosa la desconocen tanto la alcaldesa Paloma Tejero como el comisario jefe Félix Castillo. Son forasteros. No le se puede pedir peras al olmo. Y, encima, tienen miedo.
El Gobierno del Gran Pozuelo de Alarcón ha diseñado un blindaje que recuerda, de forma inevitable, a la famosa “Línea Maginot”, aquella fortificación aparentemente inexpugnable sobre el papel pero desconectada de la realidad del terreno y que terminó siendo un sonado fracaso.
La fijación de Castillo con los controles perimetrales en las carreteras de Boadilla o Majadahonda (sic) demuestra un desconocimiento profundo de la movilidad festiva local.
Estas fiestas de Pozuelo son las primeras del mes en el noroeste de la Comunidad de Madrid.
Inmediatamente después, vendrán las fiestas de Majadahonda, de Boadilla del Monte y de Las Rozas.
Y desde la eternidad en esta comarca, los jóvenes van rotando de fiesta en fiesta durante todo septiembre.
Intentar contener la ola es inútil porque pueden llegar por distintos sitios.
Pero, además, este informe del comisario Castillo (parece hecho con IA) ignora que una gran parte de la afluencia juvenil llega a Pozuelo desde Madrid, especialmente desde el cercano barrio de Aluche.
Tejero y Castillo va a concentrar recursos en blindar los accesos por dos carretera y desplegar a 130 agentes por jornada, más agentes de Policía Nacional y más los vigilantes de seguridad contratados por el propio Gobierno (y que nos costarán una pasta entre horas y sueldos, aunque para eso se creó una bolsa de 600.000 euros), cámaras de videovigilancia y unidades caninas…
Y, además, el Servicio de Emergencias del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón (SEAPA), Protección Civil y Bomberos. Hay que responder con todos los medios posibles ante cualquier incidencia…
Echo de menos, claro, los aparatos y los especialistas en las mediciones acústicas oficiales por si luego algún juez las pide pero ellos sabrán…
A esta brutal exhibición solo les falta haber invitado a participar a la Policía Montada del Canadá y a los Húsares de la caballería Húngara por si hay jóvenes que quieren entrar o huyen a troche y moche por la Casa de Campo.
Madre del Amor Hermoso…
Qué manera de insultar a esta ciudad…
Ah, y van a impedir la venta de bebidas alcohólicas después de las 22.00 horas en los establecimientos cercanos que concentren los eventos más multitudinarios, que es algo así como “ponerle puertas al campo”.
Más cosas:
En los accesos a los espacios feriales habrá controles para detectar e impedir la entrada de envases de vidrio o de sustancias prohibidas, en este caso con ayuda de la Unidad Canina de Policía Municipal.
Y en el recinto ferial se contará con un amplio dispositivo de cámaras, se reforzará la información a los asistentes a través de pantallas y megafonía sobre la ubicación de los autobuses gratuitos para volver a casa tras los conciertos o cualquier otra circunstancia que facilite la seguridad y el normal desarrollo de los eventos.
Acojonante…
Encima, le dan categoría de excepcionalidad a lo que es lo más normal del mundo…
Pero hay que epatar.
Es raro que no anuncien también que, para entrar, los jóvenes deben llevar el DNI en la boca…
Y me extraña que no hayan metido dentro del Recinto Ferial a agentes herederos de la STASI…
Claro que lo mismo no lo dicen por lo del incognito, ya que por algo van de secreta…
Ya quisieran contar los ceutíes con este despliegue… Pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero el despliegue obvia la problemática real que, año tras año, sufren los vecinos de Pozuelo y que no tienen en cuenta:
-El problema del Recinto Ferial es la Contaminación Acústica: El ruido insoportable procedente de la zona de la Carpa, incontrolable mediante presencia policial.
-La Insalubridad Urbana: La acumulación inevitable de suciedad, residuos, meadas y vomitonas en los alrededores de la Avenida de Europa, un problema de limpieza y logística que no se resuelve ni poniendo a un agente al lado de cada joven.
-Y la Tensión en los Accesos: Los controles exhaustivos en los puntos de entrada al recinto ferial será un brutal cuello de botella, contaminación e irritación innecesaria.
En cualquier caso, sobreproteger un evento masivo tratando a los asistentes como una amenaza latente antes que como vecinos o visitantes que acuden a divertirse puede generar el efecto contrario al deseado.
El celo excesivo de Tejero por proyectar una imagen de control absoluto, sumado al afán de Castillo por estrenar su cargo con una exhibición de fuerza, arriesga tensionar el ambiente de unas fechas que deberían ser de celebración.
Y ojo, a las provocaciones cuando se producen esas tensiones. Porque conviene recordarle a Tejero y a Castillo que los incidentes de 2009 se produjeron por la provocación policial…
En cualquier caso, al igual que les ocurrió a los estrategas franceses con su famosa “Línea Maginot”, aquella cadena de defensa que parecía indestructible y que resultó completamente inútil, este planteamiento, defensivo y desmedido de alumno de fin de carrera de Castillo, no garantiza el éxito.
Ignorar la realidad física y social del municipio para centrarse en un aparato disuasorio desproporcionado no evitará las molestias vecinales y podría, desafortunadamente, convertir unas fiestas patronales en un polvorín.
Y todo por el capricho de una alcaldesa de crear unas fiestas, que no le gustan a nadie, pero que las necesita para reivindicarse políticamente y un comisario que quiere demostrar en Pozuelo sus capacidades de estratega policial para Nueva York…
“Anda y que os ondulen con la permanén…”
A los dos…
El Capitán Possuelo






