Tejero, desesperada por salvar su gestión política, se salta las medidas cautelares y vuelve a meter excavadoras en el Recinto Ferial y los funcionarios requeridos dicen que no saben nada

Vuelve la burra al trigo.
Y la terquedad, a tres centímetros de la estupidez, vuelve a reinar en el Pasillo del Infierno del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón.
Y es que la alcaldesa lo ha vuelto a hacer.
Tejero ha vuelto a meter las excavadoras en una zona amparada por las medidas cautelares que, a mediados del pasado mes de abril, el juez decretó contra el proyecto del Recinto Ferial y el Palacio de Congresos-Hotel, tras admitir a trámite la demanda contencioso-administrativa presentada por la asociación POZCAVIR…
La alcaldesa es así.
Ella aceptó las medidas cautelares por imperativo legal pero, cabreada como una niña a la que le han quitado su capricho de obra faraónica, se guardó su enfado, considerándolo una derrota política (manda güevos), y esperaría su momento…
Por eso, cuando a mediados de julio, otra juez no concedió a POZCAVIR otras medidas cautelares que habían pedido para parar las fiestas en el Recinto Ferial, mandó a su director de Comunicación Jorge Navas que difundiera su victoria sobre los vecinos…
Victoria política de una servidora pública sobre los que le pagan el sueldo.
No se puede ser más torpe.
Estaba y está tan ciega, políticamente, que incluso, como ya contamos en El Correo de Pozuelo, la muy insensata se saltó la “Prohibición total del uso de maquinaria pesada susceptible de generar chispas o deflagraciones en el territorio autonómico” de finales de julio, en un hecho presuntamente delictivo que no sabemos cómo acabará porque la denuncia que tuvo que hacer la Policía Municipal, suponemos, seguirá su curso…
El caso es que ayer, la alcaldesa Tejero, desesperada por salvar su gestión política ante Madrid, se volvió a saltar aquellas medidas cautelares y volvió a meter excavadoras en el Recinto Ferial para arrancar árboles y arbustos protegidos.
Lógicamente, ante lo que era otro acto presuntamente delictivo, fue denunciado por POZCAVIR, ante el 112 que le desvió a la Policía Municipal.
Y, consecuentemente, un representante de POZCAVIR se presentó en el lugar de los hechos
Y, allí junto a la excavadora, se encontró con dos concejales de Gobierno que contemplaban la ilegalidad (más una acompañante que parecía que iba a heredar el terreno), un policía municipal que acudió tras la denuncia y un funcionario de Medio Ambiente, que también se presentó después, se supone que también requerido por alguno de los concejales…
Ah, y también estaba uno de los gemelos (no sé cuál).
Están en todos lados. Debe ser que como no se les distingue…
Pero, agárrense, ninguno de los que allí estuvieron sabía nada de las medias cautelares.
¿Cómooor?
Que no sabían nada de las medidas cautelares que había concedido un juez, allá por el mes de abril, y por las que estaba prohibido hacer obras en ese lugar…
No me lo creo.
Pues créanselo…
Incluso, algunos de estos personajes públicos se engallaron (con un algo parecido a “Usted no sabe con quién está hablando”), algo bastante habitual, dicho sea de paso, en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón cuando se le pide a algunos de sus trabajadores algún tipo de explicación…
Se les olvida, en cuanto se sientan en la poltrona, que cobran de los vecinos por ser servidores públicos…
Por supuesto y finalmente, retiraron la maquinaria pesada…
Debieron verle las orejas al lobo porque de allí “iban p´alante”, que diría Miguel Ángel Rodríguez.
Y yo, cuando me lo contaron, tampoco me lo podía creer…
Ninguno de los dos políticos, ni de los dos funcionarios ni la señora que va quiere heredar ni el gemelo sabía lo de las medidas cautelares…
No sé, Rick, pero me cuesta creérmelo.
Creo que fue la táctica política de “hacerse la rubia”. O sea, fingir ignorancia, despiste o inocencia de manera deliberada para evitar un problema, eludir una responsabilidad o manipular una situación a conveniencia…
Salvo que la alcaldesa (no decía lo de “la rubia” porque ella lo sea, Dios me libre) y su guardia pretoriana del Pasillo del Infierno lleven su fracaso en secreto para que en Madrid no los sepan.
Es más que probable…
El problema es que yo creo que ya no los va a salvar ni La Consolación Bendita…
Juan Manuel Sánchez






