A petición popular: Estas son las razones por las que 9 concejales del Gobierno de Pozuelo no obedecieron a Quislant y no retuitearon el vomitivo tuit de la alcaldesa contra mi persona

Llevo varios días recibiendo mensajes en los que se me pregunta por qué no he contado (a mi entender) las razones por las que 9 concejales del Gobierno de Susana Pérez Quislant no retuitearon aquel vomitivo tuit en el que me insultaba.
Tuit
Y es que de los 10 concejales del PP (alcaldesa-autora del tuit aparte), solo Ana María Rodríguez obedeció la orden de retuitear su regurgitación como la propia Susana Pérez Quislant les pidió a todos.
No estaba yo muy por la labor ya que creo que Quislant ha debido recibir un toque de atención de alguien y está muy afectada (no por su vómito sino porque se haya descubierto la forma político-educacional que se gasta) y tampoco había que hurgar en la herida pero, ante la insistencia de los lectores, hoy voy a hacer algo para cumplir con ellos… Soy muy respetuoso y agradecido a los lectores de El Correo de Pozuelo…
Así que vayamos por partes que diría Jack El Destripador…
Empezaré diciendo que algunos lectores me dicen que tanto Eduardo Oria como Mónica García Molina lo retuitearon tras recibir la orden de Quislant. Yo debo decir que no lo vi. La verdad es que nuestra democrática alcaldesa me tiene bloqueado y me es imposible. Con lo que no los incluiré aunque los crea. Esta profesión la inventó un tal “Amarrategui” y no vale el ‘yo creo’ (no se puede creer más que en Dios y en el Atlético de Madrid). Si la cosa no está amarrada, hay que, como mucho, preguntarlo…
¿Eduardo Oria y Mónica García Molina retuitearon la nausea de Quislant?
Diré, en cualquier caso, que estaban en su derecho de retirar su apoyo. El Tenazas de O Grove se debió arrepentir y, como el miedo es libre, le dejó un corazoncito como ya dije para cubrir el expediente…
Mónica García Molina, si es que lo hizo, debía estar recién levantada de la siesta y, en cuanto se espabiló, lo retiró.
Mónica es una superviviente política y sabe más que los ratones coloraos. De hecho, es la única “Chica de Oro”(ha cobrado ya más de 1 millón de euros) que queda en el Gobierno. Está desde los tiempos de Jesús Sepúlveda. Normal. Y la mujer necesita seguir en Pozuelo aunque lleve 20 años sin vivir en la villa y Quislant es un cadáver político andante…
Paquito Melgarejo pasó olímpicamente del mandato de la alcaldesa. Paquito tiene línea directa con la 7ª Planta de Génova 13 y sabe que Susana Pérez Quislant está muerta políticamente (Egea ya la ha dejado caer) y no es cosa de ponerse de su lado… Además, aún no ha olvidado la humillación que la alcaldesa le infligió cuando lo de Filomena. Fue sangrante.
Pablo Gil directamente se escondió bajo la mesa cuando recibió el whatsapp. Ojos que no ven, corazón que no siente y, además, si a la alcaldesa se le ocurría llamarle a través del “FaceTime”, que diría Vicky, no lo encontraría.
Gil es el otro “Chico de Oro”(ha cobrado ya más de 1 millón de euros) que queda en el Gobierno. Está también desde los tiempos de Jesús Sepúlveda. Y como Mónica quiere seguir. Y ya no le apetece que unan su nombre al de Quislant y menos en una barbaridad así. Otra cosa es que como buen “corcho” sea de los que besan la mano de su jefe hasta que se la rompen…
De Almudena Ruiz Escudero no tengo dudas de por qué no retuiteó. Mis dudas están en saber si la alcaldesa tiene a la hermana del consejero en la lista de Whatsapp. Hace tiempo que la desprecia por no decir que la odia… La culpa de informar a su hermano y eso produce odio sarraceno aunque, insisto, como me parece muy fuerte, lo dejaré en desprecio. Almudena, por supuesto, encantada de la vida…
Victoria Wharrier es la sonrisa del régimen. Solo eso. Y, desde que se “recasó”, le da todo igual. No retuiteó porque ya no lo necesita. Además, si Quislant le pidiese cuentas, la concejala sonreiría… No ha dimitido porque la alcaldesa le pidió que aguantase… Pero ella ya está con la cabeza en otro sitio…
Eva Cabello, tras su decepción política, ya no está para bromas. Y menos de mal gusto. No retuiteó porque pasó olímpicamente. Si pudiese, mañana mismo, se iría a su casa… Eva desprecia profundamente la mala educación de Quislant y si no fuese por el que dirán ya se hubiera ido… Además, se considera engañada…
David Rodríguez cuando recibió el mensaje tragó saliva. Desde hace tiempo se sabe metido en una ratonera. El así lo quiso y buen dinero cobra por sentirse atrapado pero hace tiempo que no comulga con la alcaldesa. Hace el paripé. Es de la escuela de Pablo Gil. Le besará la mano a Quislant hasta que se la parta…
Y por último Luis Magide. Si a este personaje se le ocurre retuitear el vómito quislentiano, esa noche duerme en el salón. Eso si su mujer no le echa de casa. Menudo cabreo tiene la señora con la alcaldesa.
Magide no es nadie. Está de concejal porque era amigo de Quislant. Y si esa fue su ventaja, también fue su desventaja. Porque al ser amigo le pasó lo que a los mosquitos que se arriman mucho a la bombilla… Y Magide, como los mosquitos, se arrimó mucho a Quislant y se achicharró… Ahora aguanta por el sueldo pero lo ha humillado en público tantas veces que ya no quiere saber nada de ELLA.
La verdad es que la alcaldesa Quislant está ya más sola que la una. Y más sola estará porque lo suyo no tiene vuelta atrás…
A estos concejales de su Gobierno les pasa como a aquel banderillero llamado “Blanquet” que cuando notaba un fuerte olor a cera era porque presagiaba una cornada mortal. Le ocurrió con los toreros Joselito, Manuel Granero e Ignacio Sánchez Mejías…
Y, oiga, el Pasillo del Infierno huele a cera que tira para atrás… Sobre todo, hacia el fondo del pasillo…
Amén…
El Capitán Possuelo





