Consideraciones varias y alguna clave para entender el nombramiento de candidata del PP a la alcaldía de Pozuelo de Susana P. Quislant: El puesto fue ofrecido a varios políticos importantes pero nadie quiso venir a perder

Cada día vamos conociendo más detalles de la llegada de Susana Pérez Quislant a la cabecera de la candidatura del PP a la alcaldía de Pozuelo de Alarcón. Y no todo fue un camino de rosas.
Ya hemos contado aquí que Susana no sería la elegida ya que había pactado ir a la Asamblea porque el cabeza de lista pepera iba a ser Enrique Ruiz Escudero.
Las vicisitudes que tuvo el PP nacional, el regional y el local echaron por tierra todo lo previsto. Y en el colmo del desatino, Enrique Ruiz Escudero cometió errores políticos de principiante que invalidaron su candidatura. No servía para gestionar políticamente esta ciudad.
Y ahí es cuando Quislant toma la decisión de entrar en guerra y de lo dicho, nanay. Si Enrique no va a ser alcalde, lo será ella.
También hemos contado el acercamiento a Isabel Borrego (que fue concejal con Paloma Adrados) y ha sido su consejera áulica durante toda la legislatura.
Borrego está casada con Vicente Martínez Pujalte, natural de Murcia y diputado en el Congreso por la Región murciana.
Martínez Pujalte fue siempre un hombre muy polémico (perteneció al Opus Dei hasta que decidió casarse con Isabel) pero muy ligado a su tierra en donde, como es lógico, conoció a Teodoro García Egea, otro murciano.
Y es aquí donde entra la influencia de Isabel con Teodoro. En la Convención Nacional del PP, en Málaga, se produce el acercamiento y unos días después, Susana es invitada a una barbacoa. No a una matanza sino a una barbacoa. Y es en esa barbacoa donde Teo, sin encomendarse a Dios ni al Diablo, le dice que Susana que va a ser ella la candidata. No la conoce ni sabe lo desastre que es pero el joven líder del PP está ‘crecidín’ y quiere quedar bien con la familia de Martínez Pujalte…
Por supuesto, se olvida del PP Regional que es quien tiene, orgánicamente, la potestad de elegir a los candidatos de las ciudades y pueblos de la Comunidad de Madrid, curiosamente, a propuesta de los comités electorales locales. Aquí ni se reunió. O, mejor, ni se creó.
Lógicamente, Susana se pone más contenta que McGyver en un desguace y se va de la lengua. Y el PP Regional monta en cólera. Y trata de impedir ese nombramiento porque la gestión política de la alcaldesa ha sido un puñetero desastre. Pero Teodoro no se baja de la burra.
El PP regional cree que es una locura y pone encima de la mesa del Secretario General informes y opiniones sobre el desastre que ha sido la señora Quislant… Pero nada. Y grandes nombres del PP que saben de ese desastre también llaman la atención sobre la locura que se va a cometer…
Ante la imposibilidad de convencer a Teodoro (que no puede fallar a sus amigos), el PP Regional intenta convencer a grandes nombres de la política (activos y retirados) para que acepten ser candidatos al Ayuntamiento de Pozuelo pero nadie acepta. Por un lado, nadie quiere ser el responsable de la pérdida de mayoría absoluta en Pozuelo y, por otro, cuando se enteran del problemón desisten de aceptar porque no es fácil enfrentarse a Egea, dada la jerarquía que existe en los partidos políticos…
Pero el PP Regional no se da por vencido y sigue buscando… Pozuelo es un referente y creen que deben salvarlo. Pero, en eso, Pedro Sánchez convoca elecciones generales y ya Teo tiene que dedicarse a asuntos más importantes y se quita el problema de Pozuelo de encima (no está para perder el tiempo con algo menor) ordenando que se haga público el nombre de Susana Pérez Quislant como candidata a la alcaldía… C’est fini, que diría Ulecia.
Y en esas estamos…
¿Por qué el PP de Pozuelo ha tragado y no se han producido dimisiones y bajas en el partido como ha pasado en varios pueblos de la Región?
Las designaciones de la dirección del partido han provocado renuncias en varias localidades y bastantes afiliados se han marchado…
Pero ese es otro tema. Un tema del que hablaré otro día…
El Capitán Possuelo





