“¡Es la política, estúpidos!”: La falsa victoria de Tejero, al conseguir que la jueza no conceda a POZCAVIR medidas cautelares en el Recinto Ferial, no tapa el ruido electoral que provoca

Allá por el año 1992, la frase “¡Es la economía, estúpido!”, pronunciada por James Carville, asesor de Bill Clinton, cambió la campaña electoral en la que el marido de Hillary se enfrentaba a George Bush, padre.
Tanto la cambió que afectó de una manera determinante en el resultado de aquellas elecciones presidenciales.
Hoy, en Pozuelo, habría que rememorar aquella frase histórica cambiándola por “¡Es la política, estúpidos!”
Y es que tras conocerse el auto de Beatriz Victoria Prada Rodríguez, Magistrada-Juez de la plaza nº 24 de la sección de lo Contencioso Administrativo del Tribunal de Instancia de Madrid denegando las medidas cautelares solicitadas por la asociación vecinal POZCAVIR para suspender las fiestas de la Consolación o la Nochevieja, la alcaldesa Tejero ha echado las campanas al vuelo…
Con una euforia desmedida, más propia de quien se sabe acorralado que de quien gestiona con sensatez, Paloma Tejero se ha apresura a vender como un triunfo absoluto lo que no es más que un simple “no provisional” a la urgencia de suspender los eventos.
Y se equivocan de plano si creen que este auto judicial valida o limpia su cuestionada gestión del polémico recinto ferial.
Para cualquiera que entienda el abecé del derecho administrativo, la realidad es muy distinta.
Este Tribunal no ha dado la razón al Gobierno en el fondo del asunto. No. Únicamente ha decidido que no concurre la urgencia legal para suspender cautelarmente las fiestas de la Consolación o la Nochevieja antes de que se celebre el juicio definitivo.
El recurso ordinario de POZCAVIR sigue plenamente vivo, intacto y coleando.
Cuando llegue el momento de la verdad procesal, el Consistorio tendrá que justificar con datos rigurosos y no con meras promesas de control policial de última hora, por qué se ha empeñado en mantener un recinto ferial provisional que quita el sueño a miles de vecinos.
Y, ay, como pierda…
Pero el verdadero error del Gobierno local no es jurídico sino profundamente político. “¡Es la política, estúpidos!”
La soberbia de celebrar esta tregua judicial como si fuese la gran victoria de la legislatura demuestra una alarmante desconexión con la realidad de la calle y una política de comunicación política muy pobre.
Piensan los estúpidos que han vencido a los vecinos…
Es un contradiós de la política…
El Gobierno no está litigando contra un enemigo invisible. Se está enfrentando directamente a un masivo grupo de vecinos de Pozuelo de Alarcón hartos de la contaminación acústica.
Y aquí radica la gran paradoja de esta alcaldesa ya que estas familias afectadas, residentes de zonas residenciales consolidadas como la Avenida de Europa, constituyen un núcleo fundamental del gran nicho de votantes tradicionales del Partido Popular en el municipio.
Y estamos hablando de 5-6 concejales.
Y el Gobierno del PP los cabreará cinco meses antes de las elecciones municipales de mayo de 2027.
Corto espacio de tiempo, tontos que sois muy tontos..
Ignorar las legítimas quejas de tus propios votantes, menospreciar su derecho al descanso y celebrar con arrogancia que la justicia te permite seguir haciendo ruido de manera provisional es una temeridad política de manual.
Veremos que piensa el PP de Madrid.
Las medidas cautelares pueden denegarse en los juzgados (era una posibilidad real que había) pero el malestar y la indignación vecinal no se archivan.
Al contrario, se acumulan.
Y la verdadera sentencia, la que no admite recurso de apelación, no se dictará en la Gran Vía 19 de Madrid, sino en las urnas de Pozuelo el próximo mes de mayo.
Al tiempo.
Juan Manuel Sánchez





