Atención, pregunta: ¿Quién participó en el gran proyecto deportivo de la RFFM (con todo lujo de detalles) para Pozuelo, si nunca existió, según el Gobierno? Un artículo de Patricia Cabal

Hay proyectos que nacen sobre un folio en blanco y otros empiezan con una conversación.
Y después están aquellos que aparecen públicamente con cuatro campos de fútbol 11, dos de fútbol 7, un pabellón de fútbol sala, una ubicación perfectamente definida y una memoria suficientemente detallada como para ser presentada ante la Asamblea General de una federación deportiva.
Eso fue exactamente lo que ocurrió hace unas semanas cuando la Real Federación de Fútbol de Madrid anunció su intención de construir una gran sede deportiva en Pozuelo de Alarcón.
Lo sorprendente no fue únicamente el anuncio.
Lo verdaderamente llamativo fue lo que ocurrió después.
El Gobierno del Ayuntamiento de Pozuelo negó rotundamente que existiera acuerdo alguno con dicha Federación.
Días más tarde, la propia Federación publicó una aclaración rebajando el alcance del anuncio inicial y explicando que se trataba de una iniciativa en fase de estudio.
Parecía que todo terminaba ahí.
Sin embargo, ha ocurrido justo lo contrario.
La próxima semana el asunto llegará al Pleno del Ayuntamiento. Tanto los Grupos Municipales del PSOE como de VOX han registrado preguntas para que el Gobierno explique qué ocurrió realmente con un proyecto que pasó, en apenas unos días, de ser presentado públicamente a convertirse oficialmente en un proyecto inexistente.
Y ahí está la verdadera cuestión.
Porque el debate ya no consiste únicamente en determinar quién dice la verdad.
La pregunta es mucho más sencilla.
¿Cómo pudo presentarse un proyecto con semejante grado de desarrollo si, según el Gobierno, nunca existió nada?
Cualquiera que haya participado en la planificación de una gran infraestructura sabe que actuaciones de este tipo no suelen improvisarse.
Antes de definir instalaciones, ubicación o necesidades deportivas suele existir un trabajo previo de análisis, estudios de viabilidad, consultas técnicas y búsqueda de suelo.
Por eso siguen existiendo preguntas que nadie ha respondido.
¿Quién eligió la parcela?
¿Quién preparó la documentación presentada por la Federación?
¿Existieron reuniones previas?
¿Se intercambió información técnica?
¿Se estudió la viabilidad urbanística?
No puedo afirmar que existiera un acuerdo entre el Ayuntamiento y la Federación porque no dispongo de documentación que permita acreditarlo.
Pero tampoco parece razonable pensar que un proyecto de esta dimensión surgiera únicamente de una ocurrencia.
Hay, además, un aspecto especialmente llamativo.
La parcela incluida en la presentación pública no permite, actualmente, un desarrollo deportivo de esas características conforme al planeamiento vigente y, además, se encuentra inmersa en un proceso de modificación urbanística.
Ese dato, por sí solo, genera nuevas preguntas.
¿Cómo llegó precisamente esa parcela a formar parte del proyecto?
¿Solicitó la Federación información urbanística al Ayuntamiento?
¿Existió algún contacto previo para valorar esa localización?
Cuando conocí la noticia decidí compartirla públicamente porque entendía que se trataba de una información de enorme relevancia para Pozuelo.
Al día siguiente recibí una llamada de carácter oficial asegurándome que no existía ningún proyecto, que nunca había habido conversaciones con la Federación y que todo aquello era completamente inviable…
Después llegaron el comunicado del Gobierno y la aclaración de la Federación.
Pero, insisto, las dudas permanecen.
Porque si el Ayuntamiento tiene razón, alguien utilizó el nombre de Pozuelo para presentar un proyecto extraordinariamente detallado que nunca había existido.
Y si la Federación tiene razón cuando afirma que estaba trabajando en una futura sede para Pozuelo, resulta inevitable preguntarse cómo alcanzó ese proyecto tal grado de desarrollo sin mantener ningún tipo de contacto institucional.
En cualquiera de los dos escenarios sigue faltando una explicación convincente.
Lo que algunos calificaron inicialmente como una simple polémica ha terminado convirtiéndose en un asunto político que llega al Pleno municipal.
Y eso significa que ya no basta con un intercambio de comunicados.
Los vecinos de Pozuelo merecen respuestas.
Las preguntas ya están encima de la mesa.
Ahora les toca a otros responderlas.
Patricia Cabal, portavoz de Más Madrid Pozuelo en el Pleno del Ayuntamiento.






