Tejero quiere cambiar el modelo de ciudad de Pozuelo (aumentar la edificabilidad y construir en parcelas reservadas para servicios públicos) sin haber preguntado la opinión de los vecinos

La alcaldesa de Pozuelo Paloma Tejero, según anunció en el Debate sobre el estado del Municipio, parece haber encontrado por fin la solución al problema de la vivienda. Eureka.
No el problema de la vivienda en Pozuelo de Alarcón sino en la Comunidad de Madrid.
Y no ha sido gracias a esa gran operación urbanística que lleva tres años anunciando pero que está siendo su gran fracaso, ni a una planificación estratégica brillante que se le haya ocurrido de pronto, ni siquiera a una iniciativa innovadora. Ha sido gracias a dos leyes aprobadas por la Comunidad de Madrid que, en teoría, no tendrían que afectar a esta ciudad.
Y lo digo que no deberían afectar a esta ciudad porque una de ellas (la más reciente) supone precisamente poner patas arriba algunas de las reglas urbanísticas que durante décadas han definido el modelo de ciudad que ha hecho de Pozuelo de Alarcón uno de los municipios más atractivos de España.
Durante años se nos explicó que las alturas estaban limitadas en Pozuelo. Era su característica inamovible. La baja densidad era una seña de identidad. El crecimiento debía ser ordenado. Pozuelo no podía parecerse a otros municipios del área metropolitana con sus torres-hormigueros.
Sin embargo, ahora descubrimos que para conseguir más vivienda asequible la solución no pasa por esperar a que se construyan los grandes desarrollos (Huerta Grande y ARPO que tienen casi el 50% de ese tipo de vivienda) sino que, como Tejero tiene prisa y miedo también al 50%, la solución consiste en construir más pisos donde antes cabían menos. Vamos, aumentando la edificabilidad.
De repente, aquello que parecía intocable ya no lo es tanto para esta forastera.
Vaya transformación, alcaldesa, que nos tenías reservada.
Y, además, a pelo. Sin lubricante.
A partir de ahora Pozuelo, según la alcaldesa Tejero se ha permitido el lujo de aventurar, se acogerá a la nueva ley impulsada por Isabel Díaz Ayuso que permite cambios urbanísticos y administrativos destinados a aumentar la oferta residencial asequible, agilizar los proyectos y aprovechar suelo ya planificado.
O sea, que se va incrementar un 20% el número de viviendas en determinadas promociones.
Gracias a ello, se permitirá aumentar la altura de los edificios hasta en dos plantas adicionales para materializar estos incrementos, sin necesidad de modificar previamente el planeamiento urbanístico.
Toma castaña. Vamos que nos vamos…
Entre las medidas incluidas también, en la otra ley de hace un año, la alcaldesa destaca la posibilidad de construir viviendas en suelos dotacionales o de equipamiento social y destinadas a servicios públicos o de interés colectivo, como colegios, centros de salud, zonas deportivas, parques o centros administrativos.
Acojonante.
El resultado, según los propios cálculos de los especialistas de la alcaldesa, será la creación de unas 660 viviendas adicionales. A ello se sumarían otras 600 mediante la utilización de parcelas de equipamientos. En total, más de 1.200 viviendas nuevas gracias a cambios normativos aprobados por la Comunidad de Madrid.
Alucino. Pozuelo pasará a tener 140.000 habitantes como poco aunque esté encajonado entre grandes autovías y su movilidad, ya castigada, se multiplicará por cien… Como poco.
Qué manera más estúpida de cargarse una ciudad…
¿Y qué pensarán ahora los vecinos a los que siempre se les explicó que aumentar densidades, alturas o aprovechamientos urbanísticos era incompatible con el modelo de ciudad y por eso pagaban más sus viviendas?
Porque la realidad es que esta nueva legislación autonómica se basa en una idea muy sencilla: más viviendas, más altura, más densidad y menos trámites. Exactamente lo contrario de los principios urbanísticos que tradicionalmente han servido para justificar determinadas limitaciones en Pozuelo.
Quizá la verdadera noticia no sea que se vayan a construir ese porrón de viviendas más. Quizá la noticia sea que el Gobierno va a vulgarizar la ciudad…
Ya no será Pozuelo de Alarcón, será otra cosa.
Viva Fuenlabrada…
Y es que la cuestión de fondo no es si hacen falta más viviendas asequibles (que probablemente sí aunque esta señora tenga mucha prisa), sino que nuestros gobernantes nos están imponiendo un modelo de ciudad que los vecinos no hemos elegido…
Son forasteras.
Vinimos a vivir a Pozuelo porque queríamos este modelo de ciudad en concreto.
Y, ante este cambio de modelo, a mí me gustaría que se preguntase a los vecinos.
Que se les preguntase sobre este particular y, si no es posible, que el PP lo lleve en su programa electoral, lo publicite bien y que vea los resultados reflejados en concejales…
Y es que una cosa es defender más vivienda asequible en abstracto y otra muy distinta aceptar más altura, más densidad y más tráfico junto a determinadas calles y sus urbanizaciones menores.
Ahí es donde se verá hasta qué punto el Gobierno municipal está dispuesto a asumir las consecuencias de las herramientas urbanísticas que ahora celebra.
Juan Manuel Sánchez







Y digo yo, ese cambio no debería someterse a un debate público? Eso no tiene que ver con los PGOU’s como para hacerlo tan a la ligera? Ya puestos, porque no megatorres de 30 pisos, seguro que esta forastera de Boadilla, diría que en Pozuelo se construyen los mejores y más altos rascacielos de España.
Muchas gracias por su participación. Saludos