A propósito de la transparencia del Ayto de Pozuelo (de la que presume Tejero) y las oscuras “daciones de cuenta de resoluciones judiciales firmes” que tanto dinero nos cuestan

Como ya no me queda un pase con esto de la transparencia del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón que el Gobierno de Tejero no deja de presumir…
Su último farol fue el día 19 de mayo con el ‘Sello Infoparticipa’ con el que llegó a alcanzar el 100% en transparencia municipal…
Y como no me gustan los faroles, quiero hoy poner un ejemplo de su gran oscuridad…
Hablo de las “daciones de cuenta de resoluciones judiciales firmes” que son, probablemente, uno de los rincones más oscuros y más reveladores de las actas de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón.
Un apartado técnico, frío y deliberadamente burocrático que suele pasar desapercibido entre contratos, asfaltados, inversiones y propaganda institucional. Y precisamente por eso resulta tan interesante. Porque es ahí donde aparecen las decisiones municipales que terminan chocando contra los tribunales.
En teoría, deberían publicarse en la web municipal una vez que se lleva a cabo la dación de dichas daciones en la Junta de Gobierno Local del mes siguiente…
La Junta de Gobierno Local celebrada el pasado 13 de mayo de 2026 dio cuenta de seis resoluciones judiciales firmes correspondientes al mes de abril. Seis procedimientos ya cerrados. Seis pleitos donde la Justicia habló definitivamente. Y el balance no deja precisamente en buen lugar al Ayuntamiento…
Pero como en Pozuelo siempre hay un pero, no se han publicado todavía en la web municipal…

Vaya por Dios… No están subidas las resoluciones de Abril. Y eso que ya hace más de 15 días de la dación de cuentas…
Y como siempre, a falta de pan… Nos quedaremos con el Acta de esa JGL del día 13.
De las seis resoluciones, solo dos pueden considerarse favorables para la administración municipal. Una relacionada con reclamaciones por pago tardío de facturas, resuelta mediante satisfacción extraprocesal, y otra derivada de daños ocasionados a una señal de tráfico tras un accidente. Poco más.
Porque la realidad es que cuatro resoluciones fueron desfavorables para el Ayuntamiento. Cuatro. Y además en dos de los terrenos donde históricamente más problemas acumulan las administraciones locales: urbanismo y responsabilidad patrimonial.
Uno de los asuntos más llamativos afecta a una sanción urbanística impuesta por unas obras ejecutadas sin licencia. El Ayuntamiento ganó inicialmente el procedimiento, sí. Pero el Tribunal Superior de Justicia de Madrid terminó revocando la sanción en apelación.
Otro caso especialmente significativo afecta a una caída en la vía pública. La Justicia confirmó la condena al Ayuntamiento después de rechazar el recurso municipal. Otra factura más para el bolsillo de los vecinos.
Y aquí aparece el verdadero problema: el dinero de los vecinos. Porque las resoluciones desfavorables conocidas en esta dación de abril suman, al menos, 172.616,48 euros. Una cifra nada despreciable. Y probablemente superior, ya que uno de los procedimientos urbanísticos figura con cuantía indeterminada. Es decir, que el agujero podría ser aún mayor.
Lo peor de todo es que cada sentencia de este tipo refleja algo más profundo que una simple derrota judicial. Refleja errores administrativos, expedientes mal gestionados, conflictos urbanísticos eternizados o decisiones municipales que no resistieron el filtro de los tribunales. Y todo eso acaba teniendo consecuencias económicas directas sobre las arcas públicas.
Pero quizá lo más preocupante no sea siquiera el dinero. Lo más preocupante es la opacidad.
Porque estas “daciones de cuenta” están diseñadas para que el vecino no entienda prácticamente nada. Lenguaje técnico. Información mínima. Nombres ocultos. Consecuencias económicas poco claras. Ninguna explicación política. Ninguna asunción de responsabilidades. Ningún debate público.
La Junta simplemente “queda enterada”. Y asunto despachado. Luego que se publiquen o no en la web es lo de menos…
Así funciona muchas veces la transparencia institucional moderna del Gran Pozuelo de Alarcón. Se publica el documento, se cumple formalmente el trámite y después se confía en que nadie lo lea. O peor aún, en que nadie consiga entenderlo.
Y sin embargo, pocas cosas deberían importar más a los vecinos de Pozuelo que conocer qué decisiones municipales están siendo tumbadas por los tribunales, cuánto dinero cuestan esos errores y quién responde políticamente por ellos….
Porque las resoluciones judiciales no son una anécdota administrativa.
Son un termómetro real de la gestión municipal. Y también una radiografía incómoda de cómo funciona el Ayuntamiento cuando se apagan los focos de la propaganda.
Y esto es solo es un ejemplo…
Así que, alcaldesa, si vas a intentar engañar a los vecinos echándote un farol, más te vale llevar una buena mano de respaldo por si te descubren…
Juan Manuel Sánchez






