De chuminada a pijada: Tejero, en su afán transformador de Pozuelo, cambia el “Cartero Real” tradicional de los RRMM por un “Gran Visir” árabe, con la que está cayendo en España

Por fin, aleluya, ya sabemos que es eso del “Gran Visir” y para que lo quiere la alcaldesa Tejero…
El Acta de la Junta de Gobierno Local del 20 de mayo de 2026 nos lo ha contado…
El caso es que en esa JGL se aprobó gastar 84.700 euros en el alquiler de tres carrozas para los próximos gastos navideños relacionados con la Cabalgata de Reyes Magos… Normal.
Sin embargo, la verdadera sorpresa no es el montante (que también porque es mucha pasta), sino la repentina metamorfosis geopolítica de nuestro municipio, que ha decidido jubilar al tradicional “Cartero Real” para rendirse a los pies de un misterioso “Gran Visir”.
Y es que, en ese afán transformador de Pozuelo, la alcaldesa Paloma Tejero ha decidido cambiar…
-Hay que cambiar, Navas.
Que un Gran Visir recoja las cartas de los niños a los Reyes Magos el 5 de enero…
Hay que dar espectáculo que ya estaremos a meses de las elecciones…
Viva el espectáculo… Eso sí, pasando de la chuminada habitual a la pijada…
O no sé si pijada o pijotería… Una tontería, desde luego, es.
El Gran Visir, para quien no lo sepa, viene a ser el primer ministro o representante de un soberano musulmán. Un alto cargo actuaba como delegado del califa o sultán en el gobierno, llegando a dirigir los asuntos de Estado de facto…
Y todo esto se va a rememorar en el Gran Pozuelo de Alarcón con la que está cayendo en España en estos tiempos…
Estupendo. Esta alcaldesa es un genio político de derechas…
Sin duda, estamos viviendo en Pozuelo tiempos de profunda audacia institucional. Y, demás, sin que nos enteremos…
Los vecinos de Pozuelo de Alarcón hemos descubierto, según esta alcaldesa, que nuestra milenaria y madrileña villa es, en secreto, la cuna de una dinastía califal que hasta ahora nos había pasado desapercibida.
Nuestra insigne regidora, en un arrebato de originalidad cultural sin precedentes, ha decidido hay que cambiar…
Todo por el cambio transformador. Y el entrañable y tradicional “Cartero Real”, ese humilde funcionario anunciador de los Reyes Magos que recogía las cartas de los ilusionados niños, carecía del glamour geopolítico necesario para nuestra noble y rica localidad.
Y su solución ha sido magistral: Cambiarlo por el desfile del «Gran Visir».
Cualquiera que haya estudiado un mínimo de historia local sabrá que Pozuelo es conocido por sus huertas, sus arroyos, la excelente renta per cápita de unos pocos de sus vecinos y, por supuesto, por sus arraigadas y antiquísimas dinastías abasíes o mamelucas.
¿Cómo no lo vimos venir antes?
La ausencia de desiertos, jaimas y palacios de inspiración mudéjar en la Avenida de Europa era una mera ligereza urbanística.
Esta barbaridad solo puede explicarse porque el concejal de Fiestas (Manuel Moreno) y su asesor (Marcelo Isoldi) son forasteros y, ante su incapacidad para esos cargos, hayan acudido al rescate de nuestra verdadera identidad histórica con el expediente 2026/PA/017.
O es algo peor… No sé por qué, de pronto, se me ha aparecido el espíritu de Daniel Quesada…
Con un presupuesto de licitación de 84.700 euros (IVA incluido), Pozuelo se asegura de que el nuevo visirato disponga de tres flamantes carrozas a la altura de tan exótico e importado título oriental.
Es verdaderamente enternecedor imaginar la escena de la próxima llegada de los Reyes Magos con los niños de Pozuelo, abrigados hasta las cejas frente al frío de la meseta castellana, entregando sus misivas no a un cartero de los Reyes de Oriente, sino al primer ministro de un supuesto Imperio Otomano, mientras degustan la tradicional merienda financiada con cargo al presupuesto de 2027.
Es un giro de guión tan brillante que uno solo puede rendirse ante la genialidad de la propuesta.
-Apunta, Navas, que se borre a partir de ahora la Batalla de Lepanto en Pozuelo.
En fin, Paulita, esto es lo que hay…
Esperemos con ansia las próximas ocurrencias que vendrán…
Si ya tenemos un Gran Visir en el desfile oficial de RRMM, lo lógico es que para las próximas fiestas patronales sustituyamos los tradicionales encierros por un elegante desfile de camellos por la Vía de las Dos Castillas, o que se declare el té con menta como bebida oficial de la Villa en lugar de la legendaria caña de cerveza Mahou fresquita.
Al fin y al cabo, cuando se trata de innovar con el dinero del contribuyente, no hay tradición que se resista al capricho de una alcaldía dispuesta a dejar huella…
Claro que lo mismo no sabe que los Reyes Magos son una fiesta cristiana…
Manolo Pérez






