La rebelión cívica de vecinos hartos no debe ser contra Tejero (ella solo cumple su “Erasmus político”) sino contra el PP de Madrid que lleva 20 años faltándole el respeto a esta ciudad

Estimado director:
Hace unos días, por El Correo de Pozuelo nos enteramos de que se está preparando una manifestación de vecinos contra la gestión de la alcaldesa Paloma Tejero en esta legislatura.
Y es una noticia importante porque esta ciudad ha sido considerada, históricamente, como el oasis de la “paz vecinal eterna”. Al menos por el PP de Madrid. Aquí nunca ha pasado nada. Aquí gana el PP, incluso, presentando una cabra…
Tanto ha abusado que la complacencia política ha estallado. Diversas plataformas cívicas, a las que se están sumando en masa vecinos independientes, están organizando una movilización masiva que amenaza con marcar un antes y un después en la historia de la ciudad.
El motivo de este hartazgo colectivo, según cuentan ustedes, es el nivel máximo de frustración acumulada.
El detonante principal ha sido el flagrante incumplimiento del programa electoral, personificado en la promesa de una bajada de impuestos que terminó convirtiéndose en una subida brutal de las tasas municipales. A esto se le suma un reguero de decisiones caprichosas que han alterado la fisonomía y el bienestar de amplias zonas de la ciudad, colmando un vaso que ya estaba lleno.
Los vecinos han agotado su paciencia.
Sin embargo, sus organizadores se equivocarían y mucho si el foco de la indignación se limita exclusivamente a la alcaldesa Paloma Tejero y a su equipo de concejalas forasteras.
Sería un error que la movilización buscase un mero ataque personal contra el gobierno local… Un gran error político. La manifestación debería plantearse como una llamada de atención directa y contundente al PP de Madrid. En Pozuelo, el PP ganará de nuevo pero hay que exigirles espeto a los vecinos.
Hay que exigir que la cúpula regional del partido despierte y asuma que no puede seguir faltando al respeto a los habitantes de Pozuelo, una práctica de desdén que la ciudadanía siente que se prolonga ya desde hace veinte años.
Tejero es simplemente una pieza más de un engranaje defectuoso del PP madrileño que considera que las elecciones aquí están ganadas.
Es una política “forastera” que hoy ocupa el sillón de la alcaldía en Pozuelo pero que mañana se marchará a otro destino que ha venido a esta ciudad a realizar una suerte de “Erasmus político” y, lógicamente, ha fracasado.
Una mala gestión comprensible que ha obligado al vecindario a protestar para frenar sus desvaríos.
Pero ella no es culpable. Solo estuvo en el sitio adecuado en el momento justo.
Por eso, esta manifestación no debe ser fundamentalmente contra la alcaldesa Paloma Tejero y sus pretorianas sino para que el PP de Madrid se entere y no vuelva a faltar al respeto a los vecinos de Pozuelo como viene haciendo hace 20 años.
Gracias, Capitán, por su trabajo por un Pozuelo mejor.
Juan Pozuelo






