Todo lo que deberías saber (y no sabes) sobre el Colector de Aguas Pluviales: ¿Sabías que el coste final de esta inexplicable obra pública superará la locura de los 80 millones de euros?

Recientemente fue ratificada por la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón la adjudicación de las obras de construcción del colector interceptor de aguas por un importe de 40,3 millones de euros más IVA.
Ahora bien, todos sabemos que la cuestión no es cómo empieza sino cómo termina la cosa. Corren rumores en círculos próximos a tan magna como inexplicable obra que apuntan a que ya ha sido pactado el importe final que alcanzarán las obras.
De hecho, entre ellos están empezando a hacerse, incluso, apuestas sobre el monto final. Algunos apuntan a los 60 millones mientras que otros no se juegan su dinero por menos de 80. Incluso, los superará.
Como es natural, nosotros no queremos entrar en este tipo de elucubraciones por lo que hemos tratado de documentarnos. Para ello, nada mejor que recurrir a la lectura del Plan Especial del Colector aprobado definitivamente el 26 de abril de 2010. A fin de cuentas, es un documento público.
Ese Plan Especial contempla un presupuesto total de 57.777.304€ sin contar el IVA. Con un IVA del 21% la cuantía total ascendería a prácticamente 70 millones de euros. Estas cifras no incluían las partidas necesarias para las expropiaciones que se requerirán.
Puf…
El propio Plan Especial admite que habrá desviaciones sobre el presupuesto y recoge una partida para precios contradictorios por un total de 2.090.619€.
Continuamos a “Línea”… ya que esta cantidad podría parecer incluso razonable, dadas las especiales dificultades de una obra de esta naturaleza.
En cualquier caso, habrá que estar atentos a la cuantía final que alcanzarán las desviaciones de precios sobre el presupuesto inicial. Aún desconocemos alguna oscura razón por la que las apuestas predicen que resultarán exorbitantemente mayores. Tiempo al tiempo.
Mientras tanto, merece la pena fijarse en otra curiosa partida que nos va acercando al “Bingo”. Se trata de la partida que atiende al concepto de costes extraordinarios y alcanza la cifra redonda de 6 millones de euros: Bonito fondo de saco para lo que haga falta.
Y como una cosa lleva a la otra, nos hemos tomado la molestia de leer la primera versión del Plan Especial, aquella que fuera aprobada inicialmente en febrero de 2009. Y en aquella nos llama poderosamente la atención los criterios que se emplearon para la distribución de las cargas entre los diferentes sectores. Total qué más daba si la cosa había que repartirla entre varios…
En esta versión primigenia de 2009 se establecía una distribución de las cargas entre sectores proporcional a la edificabilidad de cada sector. Y aquellos lectores que estén mínimamente familiarizados con las nociones más elementales del urbanismo entenderán que este criterio es tan profundamente injusto como ilegal.
Es evidente y hasta un tonto lo entiende que no tiene el mismo valor un metro cuadrado de uso residencial para viviendas de lujo que un metro cuadrado destinado a la construcción de talleres, comercio o equipamientos dotacionales. Cada uso tiene un valor distinto. De ahí que en urbanismo se cuenta con un mecanismo llamado coeficientes de homogenización, que establecen la relación que existe entre un metro cuadrado de un uso con respecto a los demás.
Consecuentemente, la repercusión de las cargas no deberían ser proporcionales a los metros cuadrados construidos sino al valor que esos metros pueden alcanzar en el mercado en función de su calificación urbanística. Es de cajón. Pero no…
La repercusión de los costes en proporción a los metros edificables beneficiaba a los sectores de uso residencial, particularmente a ARPO, que no en vano es el sector residencial con mayor aprovechamiento de todo el desarrollo urbanístico de Pozuelo. Pero hay que hacerlas proporcionales…
A nadie se le escapa que el presidente de la Mancomisión del Colector era al mismo tiempo presidente de ARPO.
Y termino por hoy, para no alargarme, con dos preguntas:
¿Por qué tienen que pagar las (llamémosle) veleidades de un señor aquellos que apenas van a sacar rendimiento del uso del terreno?
¿Hay algún acuerdo oculto, clandestino y torticero detrás de ese impropio reparto de costes?
Estamos hablando de 80 millones de euros…
Continuaremos…
Javier G. Regalito






