A propósito de la misteriosa adjudicación del Servicio de Ayuda a Domicilio (entre la chapuza y la urgencia) o una muestra más del desastre político-admvo. del Ayto, por no pensar mal

El pasado día 6 de mayo de 2026, en nuestra habitual previa de la Junta de Gobierno Local, preguntábamos por la rareza que suponía que la “Adjudicación del contrato de servicio de ayuda a domicilio, Expte. 2026/pa/003” del 15 de abril de 2026, se declarase desierta en esa Junta de dicho día 6, tras haber sido ya adjudicado el contrato…
Nadie dio explicación alguna, como es habitual, y eso que el Gobierno nos lo había vendido como una adjudicación importantísima…
“Pozuelo de Alarcón amplía su servicio municipal de ayuda a domicilio”
“Amplía su servicio municipal” nos decían en ese afán triunfalista que ha marcado la gestión de este gobierno del farol…
Incluso, se aprobó como punto urgente, ese juego al escondite político habitual de la Junta, en esa Junta del día 15 de abril…
Sin embargo, la semana pasada, como siempre con un retraso de 8 días, hemos conocido el Acta de la Junta de aquel día 6 de mayo de 2026 y, consecuentemente, las raras circunstancias que vuelven a demostrar el cacao político-administrativo que hay en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón…
(Algún día habrá que preguntar a qué se dedican el Director de Gabinete y Comunicación Jorge Navas y el Coordinador General Juan Téllez porque en el Ayuntamiento pasan cosas inexplicables)
Pero vayamos por partes, que diría Jack El Destripador…
El caso es que, insisto, el pasado 15 de abril de 2026, la Junta de Gobierno Local aprobaba, mediante un procedimiento declarado de “urgencia”, la adjudicación del contrato del Servicio de Ayuda a Domicilio (Expte. 2026/PA/003) a la empresa DEPENCARE, S.L.
Parecía el fin de un trámite crucial para el bienestar de muchos vecinos vulnerables. Pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un per…
Pero, apenas tres semanas después, el 6 de mayo, el mismo órgano de Gobierno declaraba desierto el concurso…
¿Qué había pasado?
Sencillamente que la empresa DEPENCARE se plantaba antes de firmar la documentación definitiva, alegando que los precios del Ayuntamiento hacían “económicamente inviable” la prestación…
Coño, ¿y eso cómo fue posible?
Nadie lo ha explicado pese a su gravedad.
Y es que este insólito desenlace no es un simple contratiempo burocrático, es un reflejo, insisto, de una preocupante falta de seriedad administrativa y un cúmulo de interrogantes que el Consistorio debería explicar.
El primer gran fallo del relato fue la propia declaración de urgencia.
¿Cómo se sostiene que un contrato es tan prioritario y urgente, que ni siquiera pasó el trámite de la Comisión General de Coordinación, si luego el pliego nació muerto?
La urgencia administrativa de la JGL, y lo hemos denunciado muchas veces, debería implicar un celo extremo en la revisión de las condiciones, no una aceleración ciega hacia el precipicio.
Aprobar deprisa y corriendo una adjudicación, que se va a desmoronar en quince días, evidencia que la prisa era por cerrar el expediente, no por asegurar la calidad del servicio.
El segundo punto bajo sospecha es la alarmante falta de competencia. Al concurso de un servicio tan relevante en un municipio de la renta de Pozuelo solo se presentó una única empresa y eso también es raro.
Que el resto del sector le diera la espalda a la licitación es la prueba más clara de que los técnicos municipales erraron por completo al calcular los costes reales de mercado.
Diseñar un pliego con precios máximos desfasados o insuficientes es un error de primero de gestión pública. Si los números no dan, las empresas serias no se presentan, y las que lo hacen, como ocurrió aquí, terminan huyendo al hacer las cuentas finales antes de estampar la firma.
Y ahí radica el último sinsentido de esta cadena de errores.
Resulta incomprensible que DEPENCARE, S.L. superase los filtros de la Mesa de Contratación, defendiera la viabilidad de su oferta y, en el último suspiro, presentase una carta de renuncia asumiendo una durísima penalización económica del 3% del presupuesto base (más de 11.000 euros de multa).
¿Nadie en el Ayuntamiento detectó durante semanas que la oferta de la única empresa aspirante era un castillo de naipes?
La gestión de este contrato deja una sombra de incompetencia en el Ayuntamiento de Pozuelo y, otra vez, abre de par en par el rincón de los malos pensamientos…
Es más, algo deben estar ocultando para no haber dado ninguna explicación. De hecho, huyendo del tema como los gatos escaldados huyen del agua caliente, en la JGL del pasado 13 de mayo de 2026 han decidido “Prorrogar de manera Extraordinaria el contrato de Servicio de Ayuda a Domicilio, Expte. 2022/PA/040”, que había aprobado la olvidable Quislant.
Al final, la precipitada urgencia de abril se ha convertido en un contador a cero en mayo, con el concurso desierto, prorrogando el contrato viejo y sin dar explicaciones, dejando a los vecinos que pagan que pagan esta falla mirando al tendido.
Y, oiga, creo que alguien debería responder por esta preocupante falta de rigor y de respeto a los vecinos, de lo contrario pensaremos mal…
El Capitán Possuelo






