La movilidad, el gran reto pendiente de Pozuelo, necesita algo más que el aumento de frecuencia de los autobuses que lo cruzan: El problema es mucho mayor y necesita estudiarse seriamente

La movilidad es, desde su creación moderna, el principal problema de Pozuelo de Alarcón. Se diseñó a la americana y estamos en España. Lo he contado muchas veces. Y así lo perciben muchos vecinos y gente que viene a trabajar que sufren a diario dificultades tanto en los desplazamientos internos como en las conexiones con Madrid y municipios del entorno.
Un problema estructural que, lejos de resolverse, amenaza con agravarse de manera notable con el futuro desarrollo del ARPO, que traerá consigo un importante aumento de población y de tráfico en una ciudad encajada entre grandes autopistas.
Pese a la magnitud del reto, la sensación generalizada es que el asunto no se está abordando con la profundidad y la planificación necesarias. La alcaldesa de Pozuelo Paloma Tejero ha optado, hasta ahora, por medidas puntuales que, si bien pueden aliviar situaciones concretas, no constituyen una solución global a un problema que afecta directamente a la calidad de vida de la ciudad.
Pareciera que todo está resuelto siendo la ciudad más rica de España. Y es, exactamente, al contrario.
Y es que, en este contexto, se enmarca el anuncio de ayer del incremento de frecuencias en dos líneas de autobús interurbano.
Al parecer, desde ayer mismo (sin anunciar con antelación), la línea 563, que conecta el Hipercor de Pozuelo con Aluche, suma nueve nuevas expediciones (cuatro de ida y cinco de vuelta) con el objetivo de reducir los tiempos de espera.
En días lectivos, las frecuencias pasan a situarse entre 15 y 20 minutos, con especial mejora en las horas punta de la mañana, cuando los autobuses circularán cada 15 minutos.
Además, el último servicio desde Aluche se retrasa hasta las 23:45 horas.
Por su parte, la línea 656, que enlaza Pozuelo con el intercambiador de Moncloa, añade dos nuevas expediciones por sentido. En las horas punta se mantiene una frecuencia de siete minutos y el resto del día de diez, tras ajustar los tiempos de recorrido para evitar retrasos y mejorar la regularidad del servicio.
Y a mí me parece muy bien. Es cuestión de dinero mejorar el servicio. Con pagar más al Consorcio, asunto arreglado. En cualquier caso, no me quejare. que que se trata, sin duda, de una medida que beneficiará algo a los usuarios habituales de estas líneas.
¿Es una mejora? Sí.
¿Es suficiente? En absoluto.
Vender este ajuste como una respuesta al problema de movilidad de Pozuelo es, como mínimo, engañoso. Reducir cinco minutos la espera en hora punta o mejorar ligeramente el servicio a partir de las diez de la mañana no cambia el fondo del problema.
La movilidad en Pozuelo exige un estudio en profundidad, serio y global. No basta con tocar una línea aquí o añadir dos autobuses. Hay que analizar flujos reales de desplazamiento, horarios laborales, conexiones entre barrios, enlaces con Cercanías, accesos a la A-6, M-40, M-503 y A-5, y alternativas reales al coche.
Y no sé si la solución BiciMad es la correcta… Puede ser buena para jóvenes vecinos pero no tanto para personas que vienen a trabajar, especialmente, jardineros y empleadas del hogar… Y que son muchas.
La movilidad en Pozuelo exige un estudio en profundidad, basado en datos reales de desplazamiento y con una visión a medio y largo plazo. Todo ello, además, teniendo muy presente, insisto, el impacto que tendrá el desarrollo urbanístico del ARPO.
Si no se planifica ahora, el riesgo de colapso futuro es evidente. Más viviendas implican más desplazamientos, más tráfico y mayor presión sobre unas infraestructuras que ya funcionan al límite en determinados puntos y horarios.
Los vecinos reclaman algo más que ajustes puntuales, que también. Pero piden una estrategia clara, coherente y sostenida en el tiempo. La movilidad no se soluciona con parches ni con anuncios aislados, sino con planificación, coordinación institucional y voluntad política de solucionarlo.
Pozuelo necesita que su principal problema sea tratado como tal.
La movilidad no es una cuestión secundaria…
Condiciona el día a día de miles de personas y define, en gran medida, el modelo de ciudad que se quiere construir para el futuro.
Y si hay que pedir ayuda a la Comunidad, que se pida.
El Capitán Possuelo





