La mayoría absoluta crea una soberbia en el gobernante que vive para castigar al ciudadano y el ejemplo lo tenemos con la alcaldesa Paloma Tejero en un, cada día más, olvidado Pozuelo

Resulta descorazonador, para los ciudadanos de Pozuelo de Alarcón, que nuestra alcaldesa Paloma Tejero no sea capaz de mirar hacia atrás, para aprendiendo de lo acontecido a sus próceres peperos más reconocidos, pudiese evitar dejar, nuevamente, a nuestra ciudad caer en el olvido.
Si nuestra regidora local (por el dedo de Ayuso bajo el influjo Serrano), se permitiese mirar lo acontecido en su día con el mejor presidente pepero de la democracia eXpañola (primer mandato y algún rato suelto del segundo), seguro que Pozuelo de Alarcón hubiese podido disfrutar de sus éxitos y encarar el camino político más allá del 2030 con optimismo.
El Sr. Aznar, con una mayoría relativa en su primer mandato, más allá de escuchar y ubicar a su alrededor a los que cantaban sus alabanzas, fue capaz de cruzar charcos buscar apoyos y procurar crecimiento y bien común en general, aunque el cadáver del Sr. Vidal-Cuadras sigue caminando…
Y fue la mayoría absoluta, prima-hermana del endiosamiento, de su segundo mandato quién sí le trasladó a ese mundo de aguadores y acólitos que lo convirtieron en un dios de barro tan frágil que hizo que su partido deambulara ocho años por el desierto hasta que Rajoy, con la ayuda de Zapatero y la crisis económica, encontró un oasis.
Nada más lejos de mi intención, comparar a una política menor como nuestra alcaldesa con el otrora Presidente pero si recordarle a Tejero que, cuando la mayoría absoluta nos rodea (aquí en Pozuelo la hubiese alcanzado hasta la hermanísima del ex Consejero de Sanidad), los concejales se convierten en acólitos del erario público y por tanto en esclavos del poder para llegar a fin de mes. Y, lógicamente, convirtiendo el servicio público en necesidad particular obviando el bien común de los ciudadanos al trasladarlo en salvar lo propio.
No sé quién le susurró a la Sra. Tejero que, para crecer en el partido (en Madrid, claro), necesitaba en Pozuelo espectáculos, grandeza arquitectónica y, por supuesto, dejar cerrados los malos gobiernos de sus predecesores, incluido Gürtel que aún sigue quemando a los azules.
Pero a ello se puso. Los otros asuntos menores poco importan para el voto a nuestra ciudadana de Boadilla y su equipo forastero.
De tal manera que empleo, vivienda, seguridad ciudadana, movilidad local, ayudas al deporte, preocupación por los mayores, PAC – con médico-, limpieza en nuestros barrios (paséese por La Estación, si se atreve) eran cosas sin importancia que pueden ser tapadas entre la hagiográfica revista (ya firmada como Vive Paloma) y las pactadas entrevistas en medios casi que nacionales…
En esta casa se han puesto de manifiesto, de momento, hasta 43 incumplimientos electorales que, seguro que emulando al Sr. Sánchez, no fueron mentiras si no cambios de opinión.
La consecuencia es el hartazgo ciudadano contra toda la casta política local que sigue alejada de sus necesidades ya que, en vez beneficiarlos y trabajar para ellos, sólo ven nuestra villa como salto en sus carreras…
¡Qué cerca está Madrid y que atracción produce!
No está clara la mejora para Pozuelo de Alarcón con un Palacio de Congresos (¿seguro irá adelante el proyecto, tan notorio como opaco el proceso y presentación?) a media hora escasa de IFEMA, en zona congestionada en horas punta y como contrincante a la propia IFEMA que es unos de los motores de la Comunidad de Madrid…
Qué decir de las carpas de quita y pon actuales, frente a zonas residenciales para festejos de andar por casa que transforman farándula y alegría en peleas, alguna que otra carga policial, amén de los consabidos estropicios en bienes públicos y privados, más allá del enconamiento vecinal…
O de concursos, carreras, paellas, hora de “parqueo” gratis y demás festejos cívico-festivos, nos basta con recordar que la penúltima novedad es el hacer un “cañas y tapas” con rimbombante nombre, sin premio y sin jurado profesional que seguro será un éxito ya que sólo falta que los ciudadanos vayan y puntúen.
Hemos pasado, tras las últimas tres legislaturas perdidas con el Partido Popular, de poder haber sido motores de la CAM a que se nos reconozca, únicamente, por liderar la Renta per Cápita nacional gracias a los vecinos de La Finca y de ubicaciones similares que nadie conoce.
No lo tendrá fácil el partido de esta alcaldesa en la próxima cita electoral y no lo será por la Oposición (han pasado de oposiamigos a oposihuidos) si no por la memoria de los vecinos que recordando cómo desde Génova nos han mangoneado, trayéndonos a políticos menores para cubrir sus trapicheos, han abandonado a Pozuelo de Alarcón y sus vecinos.
Seguro que, cuando se convoquen las urnas, nuevas opciones reflejen la opción de procurar un tiempo nuevo, muchos no dudaremos en sellar esa papeleta.
Y a ti, Paloma Tejero, y a tu actual equipo de gobierno, sólo nos quedará deciros: “tanta gloria llevéis, como paz dejáis”.
Alejandre







La alcaldesa del botellón, la llaman, por su gusto por las fiestas y el botellón. Muchos vecinos cabreados y muchos de su cuerda, en Somosaguas (Húmera) y en avenida de europa, que se pensarán dos veces repetir su voto.
Solo tenía que escuchar a los vecinos, y no le ha dado la gana atajar el botellón que se produce en estos sitios.
Muchas gracias por su participación. Saludos