¿Qué intereses ocultos hay detrás de la decisión de Tejero de contratar la organización de la Macrofiesta de Nochevieja a una empresa (Eventos Pozuelo SL) constituida 13 días antes?

La Macrofiesta de Nochevieja de Pozuelo de Alarcón, ese capricho poligonero de la alcaldesa Paloma Tejero, sigue dejando tras de sí un rastro de irregularidades y decisiones cuestionables que rozan el escándalo. Lo que comenzó como un evento muy polémico e inadecuado, se ha convertido en una fuente inagotable de sorpresas que indignan a los vecinos y generan serias dudas sobre la gestión municipal.
De entrada, sorprendió que la Comunidad de Madrid, a través de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, dirigida por Carlos Novillo, autorizara esta Macrofiesta cuando, en principio, solo se permitían eventos de menor envergadura y la celebración de Pozuelo, con un aforo anunciado de 3.000 personas, superaba con creces las dimensiones de las pocas macrofiestas autorizadas en la región.
Pero si eso ya levantaba sospechas, la contratación de la empresa “Trisbee SRO” para la venta de entradas añadió un nivel de opacidad insólito. Esta sociedad limitada, domiciliada en la República Checa, no solo gestionó los ingresos de las entradas desde el extranjero, sino que su propia página web confirma que los fondos recaudados se depositaron en cuentas bancarias de Trisbee.
¿Acaso no existen en España empresas solventes y transparentes para realizar esta función? Hasta ahora, sí.
La decisión de extranjerizar esta tarea a una empresa checa no solo es incomprensible sino profundamente rara.
Sin embargo, la sorpresa más grande llegó con el nuevo año: La organización de la Macrofiesta recayó en una empresa llamada Eventos Pozuelo SL. Un nombre que, a primera vista, podría parecer adecuado pero que, en realidad, esconde una trama que apesta a improvisación, negligencia y, tal vez, a algo más grave.
Eventos Pozuelo SL es una sociedad constituida el 18 de diciembre de 2024, apenas dos semanas antes de la macrofiesta. Su domicilio social no está en Pozuelo, ni siquiera en la Comunidad de Madrid, sino en Álora, una pequeña localidad de la provincia de Málaga.
Se constituyó con un capital de 3.000 euros y un objeto social centrado principalmente en “restaurantes y puestos de comida” (la empresa incluye como actividad secundaria la “organización de convenciones y ferias de muestras”). Nada en su perfil sugiere, por tanto, que estuviera preparada para gestionar un evento masivo como la Macrofiesta de Tejero.
Por si fuera poco, sus administradores fueron nombrados el 24 de diciembre, apenas unos días antes de la celebración de la macrofiesta, y sus nombres no se hicieron públicos hasta el 27 de diciembre, según el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME).

Esta falta de transparencia en la creación y funcionamiento de la empresa es alarmante.
Además, la precariedad de su estructura es evidente: No tiene dominio corporativo ni correo profesional y el único punto de contacto es un número de móvil y un correo Gmail.
¿Cómo es posible que el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón haya confiado la organización de un evento con capacidad para 3.000 personas a una empresa sin experiencia ni credenciales verificadas?
Nada encaja y todo huele terriblemente mal desde la opaca elección de la empresa organizadora hasta la contratación de una sociedad checa para la venta de entradas. Cada detalle apunta a una gestión que, como mínima, es algo negligente, y que podría estar bordeando el terreno de lo ilegal
¿Alguien puede explicar por qué la alcaldesa Paloma Tejero confió la organización de la Macrofiesta de Nochevieja a una empresa constituida con prisas el 18 de diciembre de 2024?
¿Qué intereses ocultos hay detrás de esta decisión? ¿Intervino la Mesa de Contratación?
Los fiscalmente castigados vecinos de Pozuelo merecen respuestas claras, inmediatas y contundentes.
Exigimos la verdad.
¿Por qué se contrató a esta empresa de tan reciente creación?
Y es que, en este caso, la sombra de la duda no es suficiente.
Es imprescindible arrojar luz sobre este extraño contrato…
Amén.
El Capitán Possuelo





