Me pincho y no sangro: El Gobierno de Pozuelo (la ciudad, en términos relativos, con el mayor número de árboles de la Región) celebra el Día del Árbol presentando un árbol líquido (lo juro)

Hoy es el Día del Árbol. El Día Mundial del Árbol. Una celebración declarada para proteger los bosques y zonas arboladas.
Es el día también que quiere ser un recordatorio de la importancia de los árboles para la vida, ya que son fuente de purificación del aire y aportan materiales y frutos a los seres humanos.
El Día Mundial del Árbol o Día Forestal Mundial fue inicialmente una recomendación del Congreso Forestal Mundial que se celebró en Roma en 1969. Esta recomendación fue aceptada por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación (FAO) en 1971.
Esto, como pueden suponer, está sacado de internet. No recuerdo de qué página pero, vamos, lo que quería reflejar es la importancia del día.
Al Gobierno del Gran Pozuelo de Alarcón, en cambio, se le pasó. Es lógico. Son nuevos. Saben poco de la ciudad aunque, a veces y debo reconocerlo, da la sensación de que quieren saber. El problema es que lo mismo no tienen cerca a nadie que les cuente. Es igual.
El caso es, como ya contamos en esta misma página, no programaron ninguna acción conmemorativa. Pero, como es gente aplicada, el Gobierno tiró por la calle de en medio y trató de ocultar su olvido. Cosa que está muy bien. Le ha pasado otras veces.
No hay problema con ello. Arrepentíos los quiere el Señor.
Y, en un alarde de imaginación o vaya usted a saber de qué, la alcaldesa Tejero y su vicealcaldesa Picazo (que hace las veces de concejal de Medioambiente aunque se desconoce de dónde saca tiempo) decidieron conmemorar el Día del Árbol presentando una modernidad llamada “Árbol Líquido”… Lo juro. Y anuncian que es el primero de Pozuelo y uno de los pocos que hay en España.
¿Y qué es lo que es un árbol líquido?
No es un oxímoron (una cosa y la contraria) como puede pensarse, no. Un árbol líquido es como una pecera llena de agua de mar y algas. Dicen que con él se consigue reducir la huella de carbono y mejorar la calidad del aire…
Y oiga, eso también está muy bien… Sobre todo para que las ciudades que se están quedando sin árboles, les limpie el aire. Algo Mágico.
El problema es que el Gran Pozuelo de Alarcón no se está quedando sin árboles. Más bien al contrario, es la ciudad, en términos relativos, con el mayor número de árboles de la Región. Su arboleda es una de las grandes joyas de la corona pozuelera.
Y, aquí, que se sepa, el aire es limpio.
Abro paréntesis. Un aire tan limpio que, a veces en esta ciudad, hay que hacer como le hicieron a aquel personaje del gran Wenceslao Fernández Flórez que subieron a la sierra para que respirase aire limpio y, muy al contrario, al respirarlo tan puro empezó a asfixiarse y tuvieron que meterlo en una tienda de campaña que hicieron con los abrigos y empezar todos a fumar para que aquel hombre pudiera volver a respirar. Cierro paréntesis.
Lo cierto es que la alcaldesa Paloma Tejero, junto a la primer teniente de alcalde Miriam Picazo, “visitará” este nuevo “ejemplar” que está en el Aula de Educación Ambiental, un sitio, ciertamente, en donde el aire puede estar más contaminado por los olores de la vieja de Depuradora de Húmera… Digo yo.
Aunque, experimentalmente, está muy bien que lo tengan allí. Pero de eso a venderlo como si fuese la pera limonera va un trecho…
(No sean pijas, porfa)
Al parecer, dicho árbol está formado por dos cilindros transparentes con 100 litros de agua marina que alberga una población masiva de microalgas.
(La noticia no dice si el agua marina hay que reponerla y el mar no está cerca, se pide por Amazon o se auto regenera)
En fin, Paulita, que son unas algas que tienen una gran capacidad de captura de carbono (CO₂) presente en el aire y, por medio de fotosíntesis, producen oxígeno limpio que devuelven el entorno.
Y, oiga, pues eso está muy bien…
Lo que pasa es que yo, tras leer la noticia, me he pinchado para ver si estaba despierto. Y lo estaba pero, extrañamente, no sangré.
La sangre había huido de mis venas…
Juan Manuel Sánchez






