Los piratas franceses fueron los que empezaron a atacar a las naves españolas que iban y volvían de la Indias: el primero de ellos fue Jean Fleury que terminó ahorcado en España

Los ataques de piratas a las naves españolas en su viaje de retorno del Nuevo Continente empezaron a los pocos años de su descubrimiento. Ya, Colón, en la ida de su segundo viaje, tuvo que cambiar la derrota al conocer que había piratas esperándolo en las proximidades del Cabo de San Vicente. Realizó una derrota inusual dirigiéndose al sur, hasta Madeira, para evitarlos.
Según las naves españolas se iban protegiendo y las armadas que las defendían aumentaban su eficacia, los piratas fueron cambiando sus zonas de actuación, de las proximidades del Golfo de Cádiz, pasaron a la zona de las Azores para acabar en el Mar Caribe.
Inicialmente, las naves españolas que iban y volvían de las Indias lo hacían según las necesidades comerciales de sus armadores hasta que, a partir de 1521, los ataques de los corsarios y piratas obligaron a Carlos V a adoptar medidas protectoras del tráfico creando una armada para su defensa.
Posteriormente, en 1542, se ordena que las embarcaciones procedentes del Caribe y de Nueva España naveguen formando flotas y, en 1561, Felipe II, creo el sistema de Flotas y Galeones de Indias que estuvo en vigor hasta 1778, cuando el rey Carlos III promulgó el Reglamento de Libre Comercio.
Prácticamente España estuvo en guerra con Francia desde 1521 a 1559. De estos treinta y ocho años, más de la mitad ambos países estuvieron enfrentados. Inicialmente, entre Carlos V y Francisco I, y los últimos años entre Felipe II y Enrique I, hasta la Paz de Cateau- Cambresis, en 1559.
El ciudadano de la ciudad francesa de Dieppe, Jehan Ango, armó naves corsarias para robar el comercio de las Indias. Hombre del arzobispo Jorge II de Ambroise y del rey Francisco I. Con poder en la ciudad, riqueza, el apoyo político de la Iglesia y del Rey y las capturas de sus pilotos, consiguió amasar una gran fortuna en pocos años.
Su primer piloto fue Jean Fleury (conocido como Juan Florin) del puerto de Honfleur. Fue el primer pirata dedicado a asaltar las naves procedentes de las Indias
En el contexto de la primera guerra entre el emperador Carlos V y Francisco I, al área de patrulla de Jean Fleury era el triángulo formado por las Islas Azores, las Canarias y el Cabo de San Vicente, zona de paso obligado en la navegación de vuelta hacia Castilla y Portugal.
En 1521, Henan Cortes envió el quinto real (la parte del botín de las conquistas perteneciente al rey) al Emperador en una flota formada por tres naves a las órdenes de los capitanes Antonio de Quiñones y Alonso de Ávila.
Partieron de San Juan de Ulúa y cuando llegaron a la Isla Tercera de las Azores, Antonio fue asesinado, quedando como único capitán Alonso de Ávila.
Poco después de partir de las islas, la flotilla fue atacada por una flota de seis naves, mandadas por Jean Fleury, que se apoderaron de dos de ellas y tomaron preso al capitán Juan de Ávila que fue llevado a Francia donde permaneció preso durante dos años.
Solo la tercera nave, capitaneada por Juan de Ribera, pudo escapar y llegar, finalmente, a Sevilla donde descargó la parte del tesoro que transportaba.
El pirata consiguió hacerse con un gran tesoro, además de los informes de Cortes al Emperador con los hechos acaecidos durante la conquista y cartas marinas del Mar Caribe. El informe sirvió a la Corte francesa para conocer las riquezas del Nuevo Continente y las cartas marinas para que las expediciones francesas de rapiña se movieran sin obstáculos por el área.
Durante cinco años, Jean Fleury continuó atacando todo lo que se le puso a la vista, hasta que, en 1527, el capitán Martín Pérez de Irizar lo derrotó en las proximidades del Cabo de San Vicente y lo hizo prisionero junto con 150 miembros de la tripulación de sus dos naves.
El pirata fue ahorcado, ese mismo año, en la villa de Colmenar de las Arenas, actual Mombeltrán (Ávila).
Detrás de Jean Fleury, sus sucesores siguieron asolando los navíos, puertos y ciudades del Nuevo Mundo, dominando a sus anchas las Antillas y el casi deteniendo el comercio inter colonial. Atacaron: en 1540, San German de Puerto Rico; en 1541, La Borburata; en 1544, Cartagena de Indias, La Habana, Santiago de Cuba y Cabo de Vela; Santiago de Cuba y La Habana fueron saqueados, además, los años 1554 y 1555.
Entre los más famosos corsarios franceses tenemos:
- François Le Clerc, llamada Jambe de Bois (Pata de Palo) quien en 1553 asaltó e incendió Santa Cruz de La Palma (Canarias) con una flota de diez naves, dos de ellas mandadas por dos piratas sanguinarios: Jacques de Sores y Jean François de la Rocque de Roberval. Un año más tarde atacaron San Germán y Santiago de Cuba. Falleció en el mar en 1563.
- Jean François de la Rocque de Roberval. En 1544 atacó Cartagena de Indias, en 1546 atacó Baracoa y La Habana. Asesinado en París en 1560.
- Jacques de Sores. Un normando, jefe de una banda de piratas hugonotes (protestantes franceses), que fue uno de los hombres más crueles de su tiempo. Saqueó La Habana en 1555, intentó saquear la ciudad de Santa Cruz de la Palma, pero su ataque fue rechazado. En venganza, abordó cerca de Tazacorte (Isla de La Palma) una nave con 40 misioneros jesuitas que fueron arrojados al mar. Tres años mas tarde volvía a ser destruido Santiago de Cuba.
Fue llamado el Ángel Exterminador.
- Pierre Sanfroy. Pirata francés apresado después de asaltar Cozumel junto con otros diez piratas. Juzgados por la Inquisición en México, fueron condenados: unos a la horca y otros a servir como esclavos.
- Guillaume Le Testu. Un francés de El Havre que, en 1573, se unió a Francis Drake en el ataque a la ciudad de Nombre de Dios (istmo de Panamá) donde fue herido, hecho prisionero por los españoles y ajusticiado días más tarde.
La piratería francesa acabó, salvo hechos aislados, cuando el Adelantado de la Florida, Pedro Menéndez de Avilés, en 1566, tomó a los colonos franceses el Fuerte Carolina, fundó la ciudad de San Agustín y acabó con los piratas el canal de las Bahamas. A ello, también contribuyó el inicio de las guerras de religión en Francia, tres años antes. Los franceses encontraron más adecuado pelearse entre ellos que con los españoles en el Mar Caribe.
Pero el error de no ocupar las Antillas menores, islas inútiles e improductivas, permitió que los piratas y contrabandistas ingleses, franceses y holandeses las hicieran suyas creando nidos de saqueadores que interferían el comercio entre Cuba y el continente.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y «135 Presidentes del Ejecutivo español en la Decadencia española (1788 -1905) »
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia.
- Ouvry, Annie. Ango & Kerguelen, découvertes et desillusions. Ville de Dieppe.
- Fernández Torano, Antonio. Los dos meses de la toma de Fuerte Caroline.
- Casas, Benigno. Piratas y Corsarios en el Golfo de México (siglo XVI).
- Los Corsarios, 1520-1556. XV, Instituto de Historia Naval. Armada Española.
- Galán Cuartero, María; Fernández Rodríguez, Jesús M. las Puertas Atlánticas: Piratas y Corsarios en Canarias (siglos XV -XIX).
- Mira Ceballos, Esteban. La pérdida de la hegemonía naval en el Caribe y sus consecuencias (S. XVI). RHM n.º 117. Año XXX 2012. Instituto de Historia y Cultura Naval. Armada Española.






