Con la esperanza de que éste haya sido el último Día Mundial del Medio Ambiente que no se celebre en Pozuelo cuando tendría que ser el Día de la Fiesta Grande de esta ciudad

Ayer fue el Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 1974 pero al Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón (la ciudad franquicia de lo medioambiental en la Comunidad de Madrid) se le olvidó.
A la alcaldesa en funciones le trajo sin cuidado. Era muy fácil proponer algo. En Pozuelo es muy fácil celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente. Esta ciudad lo tiene todo. Todo menos conciencia política medioambiental. Pero a ELLA ya solo le preocupa colocar a su Migue. Cosas de su status quo. Su gestión política solo le interesa si lleva aparejada una buena pasta.
Y la ciudad, en términos relativos, con más parques urbanos de la Región madrileña, más árboles por metro cuadrado de España y rodeada de tres grandes masas forestales (El Parque Adolfo Suárez, el Monte de Pozuelo y Montegancedo) no celebró el Día Mundial del Medio Ambiente.
Por supuesto, a los concejales in pectore también se les pasó. Nadie se ha dado cuenta. Están más pendientes de pillar delegaciones que de otra cosa… Lo normal en una ciudad sin conciencia de serlo y, mucho menos, orgullosa de lo que medioambientalmente significa.
Una pena. En La Ciudad del Agua (en acertada definición de la Asociación Pozuelo Prestigio) como idea política base (por tenerlo todo para ser una auténtica referencia medioambiental) nadie se ha acordado de celebrar lo que tendría que ser cosa de su idiosincrasia. Algo así como celebrar las Fiestas de Nuestra Señora de la Consolación. Y lo siento si alguien se siente ofendido. Me refiero solo a la Fiesta.
Por cierto, y ya que estoy en ello, esa Fiesta del Medio Ambiente es la que tendría que instaurarse para toda la ciudad y que La Consolación quedase para el Centro del Pueblo como El Carmen queda para el Barrio de la Estación.
El Día Mundial del Medio Ambiente tiene que ser el Día Grande de Pozuelo de Alarcón. Es lo que toca. Y en ello debería trabajar, políticamente, Paloma Tejero porque no se logrará de un día para otro.
Es una pena que ayer a nadie se le ocurriese organizar un pequeño acto de desagravio de una de sus joyas medioambientales como es el Parque Forestal Adolfo Suarez, en donde se ha construido un criminal aparcamiento de cemento y en donde la desidia de Quislant ha secado unas lagunas que albergaban un gran número de aves en su ambiente natural.
Una pena que ayer a nadie se le ocurriese enseñarle a los chicos o a los grandes cómo viven y cuál es el sonido natural de los pájaros y demás animales que viven en el Monte de Pozuelo o en Montegancedo, por poner otros ejemplos…
Una pena que ayer a nadie se le ocurriese celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente en la ciudad que tiene más de 50 parques urbanos…
Y lo peor es que, en esa ciudad, nadie se enteró.
Mantengo la esperanza de que éste año haya sido el último Día Mundial del Medio Ambiente que Pozuelo no lo celebre…
Amén.
El Capitán Possuelo
Posdata:
Este Día Mundial del Medio Ambiente ha estado dedicado a la contaminación por plásticos. Mantengo también la esperanza de que, en los Plenos de esta legislatura, los concejales no beban agua embotellada sino del grifo. Incluido, el Pleno de la Constitución del Consistorio.
Ah, y no hablo de la Agenda 2030, que nadie se confunda.






