Tambores de guerra en Vox Pozuelo: La ambición económica de Ignacio Fernández trata de tumbar (de mala manera) la portavocía del Grupo Municipal que corresponde a Ainhoa G.

Tras el pobre resultado de Vox Madrid en las elecciones municipales y autonómicas (nada comparable con lo ocurrido en el resto de España) en el partido que preside Santiago Abascal se han levantado voces críticas contra Rocío Monasterio.
Ya antes de la campaña electoral, tres diputados dieron la voz de alarma sobre la difícil situación que estaría atravesando Vox en la Comunidad al renunciar a ir en las listas por decisión propia, sin ocultar que su marcha se debía a desavenencias con la dirección regional del partido que llevaba meses en estúpida confrontación directa con el PP, según cuenta Libertad Digital.
“Rocío lastra la marca Vox”, “no tira”, “su resultado ha sido muy malo, sobre todo comparado con todas las demás candidaturas”, “no es buena candidata”, “ha sido un pinchazo”, son algunas de las opiniones que han trasladado a ese periódico miembros actuales de Vox que ostentan cargos y que prefieren guardar el anonimato por miedo a posibles represalias.
En Pozuelo, pasó algo parecido. Un amplio grupo de militantes de Vox Pozuelo lleva muchos meses denunciado la deriva del partido a causa de la torpeza política de su Coordinador Ignacio Fernández, un tipo chusco y déspota, que entiende la política como un medio de vida y que en la pasada legislatura prefirió dejar en ridículo al partido (no había más que verlo actuar como portavoz en los Plenos para sentir vergüenza ajena) antes de renunciar a sus 74.000 euros de sueldo.
Las quejas de los afiliados consiguieron que Vox Madrid no le diese la cabecera de la lista verde al Ayuntamiento de Pozuelo pero no impidieron que la torpe Monasterio lo colocase en segundo lugar, ya que la aspiración a la alcaldía de la villa fuese para Ainhoa García.
Los que conocen bien a Fernández, se llevaron las manos a la cabeza con la decisión. Ignacio no se conformaría con una dedicación al 50% o menor. Estaban seguros de que él quería seguir teniendo la dedicación al 100% y continuar cobrando los 74.000 euros. Lo suyo es la pasta y hay que decirlo bien alto y claro.
Y aquel peligro que barruntaron ya es una realidad. Ignacio Fernández está maniobrando para ser el portavoz del Grupo Municipal en detrimento de Ainhoa García que es a quien le corresponde…
No es un problema de capacidades ya que Fernández ha demostrado sobradamente su incapacidad cultural y política. Es un problema de ambición económica mezclada con el ego que le ha crecido de manera espectacular y ya se cree elegido para la gloria.
Vox Pozuelo sigue teniendo 4 concejales pero él sigue creyendo que eso es un éxito cuando es un rotundo fracaso. Él mismo decía que Vox obtendría 6 ó 7.
El caso es que, si alguien no lo impide, este inefable personaje terminará cargándose la portavocía de Ainhoa y Vox Pozuelo volverá a ser el hazmerreir del Pleno.
Y, consecuentemente y es lo peor, seguirá siendo un partido menor en Pozuelo cuando podía ser parte importante de la política pozuelera.
Y volvería a ser todo una pena.
Juan Manuel Sánchez






