El escandaloso superávit de 2021 en el Ayto de Pozuelo debe tener consecuencias: La alcaldesa Quislant y el vicealcalde Oria deben, ipso facto, dar explicaciones en un Pleno Extraordinario

Estimado Capitán:
Alucinado tras leer su artículo es esta mañana (por ayer), le escribo estas líneas, en primer lugar, para agradecerle su información sobre ese extraño superávit económico del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón en 2021 del que no nos habíamos enterado y para exigir, si no hay una pronta aclaración por parte de la alcaldesa Quislant y/o del vicealcalde económico Oria, que ambos pongan su cargo a disposición del Pleno del Ayuntamiento y que, en una convocatoria extraordinaria de manera inmediata, se celebre una Cuestión de Confianza para que el Consistorio decida qué hacer con estos dos irresponsables políticos ya que esto es un escándalo sin precedentes… Incluyo al Grupo Municipal Popular en esa decisión, si es que les queda algo de vergüenza.
(Salvo, claro está, que los Grupos Municipales sigan con las tragaderas abiertas)
El PP de Pozuelo, desde luego, no podía haber caído más bajo.
Y es un escándalo, primero, porque un Ayuntamiento serio no puede dar 24 millones de euros de superávit en un año tan complicado como fue 2021 cuando tenía presupuestado 107 millones. Es un escándalo tirando a tomadura de pelo que no se puede consentir.
Y en segundo lugar porque ese estrambótico superávit indica que el descontrol gubernamental en el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón es superlativo, indigno e irresponsable.
¿Qué broma de mal gusto es esta?
Da la sensación de que la alcaldesa Quislant, viendo que la nevada Filomena le llevaba a tener un nuevo déficit y no soportando la idea de tener dos déficits seguidos (Usted en El Correo de Pozuelo lo había anunciado varias veces), le ordenó al Vice alcalde Oria que sacase dinero de debajo de las piedras y, como los dos son dos auténticos desastres, tiraron de los ahorros y de la venta de parcelas y se pasaron siete pueblos…
Se pasaron tanto que ya no había manera de arreglarlo.
Y yo no culparía tanto a las interventoras como a estas dos desgracias políticas que los indeseables Casado y Egea nos impusieron.
Es más, creo que las interventoras debieron sufrir presuntamente presión para que arreglaran el desbarajuste, de una manera creible (devolviendo de nuevo al Remanente de Tesorería el dinero sacado del propio Remanente de Tesorería) pero estas se negaron.
O sea, que ahora de los 48 millones que se sacaron del Remanente de Tesorería se van a tener que devolver ahora 24 millones del superávit al propio Remanente de Tesorería… Lo mismo pero desde la legalidad.
¿Habrá locura mayor?
¿Es que nadie miraba lo que sacaba del Remanente de Tesorería en relación a los gastos extraordinarios que se iban produciendo? ¿Nadie hacía esa función? ¿Nadie decía basta que nos estamos pasando?
En el fondo no es más que el paradigma de 8 años de caos del Ayuntamiento de Pozuelo en manos de estos dos mediocres.
Y, encima, vendiendo patrimonio de todos los vecinos.
Les ha dado todo igual. Eduardo Oria ni siquiera es vecino de Pozuelo tras 8 años viviendo muy bien de sus vecinos y Susana Pérez Quislant es vecina accidental. Se volverá a ir como vino. Solo que más rica.
Gracias, Capitán, por la labor de denuncia de tanta ineptitud que está usted haciendo…
Espero que alguien, en Madrid termine, para siempre con este dislate… Y pronto.
Pepero Pozuelero






