Consideraciones en torno al Día de los Museos y a la necesidad y urgencia que tiene Pozuelo de crear un “Museo de la Villa” que sea lugar público, abierto y común de todos los vecinos

Esta es la noticia:
“La Comunidad de Madrid celebra el Día y la Noche de los Museos, con una propuesta de actividades gratuitas para todos los públicos, que se desarrollarán los días 18 y 21 de mayo respectivamente en distintos espacios culturales de la región”.
Y a mí, al leerla, se me han vuelto a caer los palos del sombrajo: El Gran Pozuelo de Alarcón, una vez más, se queda al margen. Aquí no tenemos Museo de la Villa.
El Gobierno del PP de Pozuelo nunca quiso crear un Museo de la Villa en Pozuelo de Alarcón. Nunca. Y de eso sabe mucho Tono Rueda que, siendo concejal de UPyD, allá por 2014, lo pidió con ahínco. Incluso, lo situaba en el Primitivo Matadero, junto a Educarte… Eran los tiempos de Paloma Adrados…
También sabe mucho Unai Sanz que, en 2019, volvió a pedirlo y lo incluyó en el programa electoral de Somos Pozuelo de ese mismo año… Eran los tiempos de Susana Pérez Quislant…
A Tono le tumbaron la idea en el Pleno con argumentos penosos…
Unai ni siquiera lo llegó a plantear.
Pero no solo el Gobierno de Pozuelo nunca estuvo interesado en montar un Museo de la Villa, tampoco le interesó a una serie de grupos y grupitos (descendientes directos de la pata de don Gaspar de Alarcón) que se sienten una suerte de “templarios”, defensores de las virtudes y valores del pozuelero auténtico. Desgraciadamente, incluida la Asociación Cultural La Poza. A cambio de suculentas subvenciones y prerrogativas, claro.
Grupos y grupitos que solo saben mirarse el ombligo sin darse cuenta de que Pozuelo de Alarcón es ya una ciudad muy importante que, para sobrevivir, necesita que todos los vecinos se sientan atraídos por la historia del lugar en el que residen.
Esto es de primero de sentimiento de identidad… Y vuelvo a los mil Pozuelos sin ningún pegamento cultural… Sin ningún ancestro común. Pozuelo, vuelvo a repetir, no es una ciudad, es una federación de urbanizaciones y un Museo de la Villa sería otra de las maneras con la que intentar romper con esa maligna peculiaridad que tanto daño le hace.
Pero, claro está, hablo de filosofía política y de eso, hace tiempo, que Pozuelo carece.
Aquí, solo algunos elegidos pueden ser depositarios de la Historia de Pozuelo con el apoyo personal de la alcaldesa Quislant (que los desprecia profundamente, por otra parte) y de unos ignorantes políticos como son los miembros del Grupo Municipal Vox con menos visión política que un gato de escayola.
Ni la una ni los otros saben que la identidad de un pueblo empieza por reconocer su historia y en Pozuelo (entendiendo por Pozuelo algo más que el Centro del pueblo) sus vecinos no tienen la menor idea de ella…
Pero es que, además, nada de lo que se está haciendo en Pozuelo por esos grupitos les interesa ni vale para mantener sus tradiciones, sus usos y sus costumbres. Nada. Porque nada que sea endogámico como es lo que se está haciendo ahora, vale. Si no hay un lugar público, abierto y común de todos los vecinos, donde se conserven y perduren no sirve de nada. Estos “templarios” de pacotilla y “consanguinidad cultural” irán desapareciendo por ley natural y como, por otra parte, son una minoría muy minoritaria todo terminará desvaneciéndose en el tiempo.
Decía la alcaldesa Quislant, allá por el meses de agosto de 2021 y para tratar de lavarle la cara al desastre directivo, que “El Aula de Educación Ambiental de Pozuelo de Alarcón, que se emplaza en la zona de Húmera, acoge el espacio expositivo “El Jardín de los Orígenes”, en el que los visitantes comprenden la historia local a través de los antiguos oficios y otras recreaciones”.
(Es vergonzoso que la nota sobre algo tan valioso para Pozuelo tenga que decir “que se emplaza en la zona de Húmera”)
Y sigue la nota:
“De hecho, en este Jardín se exponen diferentes máquinas de curtido, así como carros o trillos y diferentes elementos y herramientas para el trabajo en las huertas, puesto que fue otro de los oficios característicos de Pozuelo”.
Tono Rueda ya lo denunciaba en 2014. Decía el concejal magenta que de la historia de Pozuelo apenas quedan algunas muestras dispersas como máquinas de curtido o para fabricar ladrillos en el Aula de Educación Ambiental de Húmera pero que también existían otras piezas conservadas por colectivos y particulares que no son accesibles a los vecinos.
¿Cómo estarán de deterioradas 8 años después esas máquinas de curtidos, herramientas del trabajo de las huertas o “la galletera”, máquina para fabricar ladrillos a la intemperie en el Aula de Educación Ambiental?
Estropeándose.
Pero el Museo de la Villa es mucho más que el lugar donde se depositasen estas viejas máquinas… El Museo de la Villa debe ser historia viva de Pozuelo de Alarcón, que la tiene. Y que está mucho más allá de la guerra civil e historiadores ha tenido y tiene Pozuelo para recuperarla y transmitirla. Y no solo a las nuevas generaciones sino a los pozueleros en general para que se sientan orgullosos e identificados con ella… Y me acuerdo ahora, por ejemplo, de la figura histórica de Francisco de Húmera.
En 2014 y ahora, disiento del proyecto Tono Rueda en una cosa. Desconozco el contenido del proyecto de Unai Sanz aunque ese Museo de la Villa también debería recoger el sufrimiento de la ciudad durante la guerra civil. Pero no debería estar ubicado en el Primitivo Matadero, junto a Educarte, sino en el Espacio Cultural MIRA para intentar convertirlo de verdad en el “Bolshoi” del Noroeste de la Comunidad de Madrid (aquella vieja idea de Pozuelo Prestigio).
Hay sitio. En el MIRA hay sitio. Basta con echar a algunos okupas que hacen taichí, gimnasia, bailes de salón o yoga por poner algunos ejemplos…
Amén.
El Capitán Possuelo





